El comercio augura un mal otoño tras unas rebajas que apenas cumplen las expectativas
Los comerciantes insisten en regular las fechas del periodo de descuentos después de vender entre un 1,2 y 1,4% más que el año pasado que fue «malo» / Remarcan la preocupación por la inestabilidad política de cara a los próximos meses

Un cartal anuncia descuentos de verano en una calle céntrica de Valladolid.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Las rebajas de verano, o como se debería de llamar al periodo de descuentos que discurren entre el 1 de julio y el 31 de agosto y no días antes ni días después, están llegando a su recta final. Los comercios aprovechan los últimos días para lanzar más descuentos en artículos que ya están rebajados desde el comienzo. Es una forma de seguir atrayendo público y promoviendo las ventas para mejorar los datos.
Hasta la fecha, el periodo de rebajas en Castilla y León, en líneas generales, «ha estado bien si lo comparamos con otros años, pero porque veníamos de unas malas épocas», señaló la presidenta de la Confederación de Comercio de Castilla y León (Conferco), Rosario Sanz, quien apuntó que «en los comercios pequeños las ventas son más pausadas, más lentas, pero el nivel de ventas se asemeja a los de años anteriores; no hay consumo excesivo y han estado bien hasta ahora». Aún no hay datos definitivos, pero las encuestas previas reflejan que el aumento podría haber sido entre el 1,2% y el 1,4%. «Está bien, aunque las perspectivas eran de un 2%, pero todo lo que no sea bajar siempre es bueno», matizó. Unos datos que no sitúan a Castilla y León entre las mejores autonomías del país.
Ahora bien, Rosario Sanz también apuntó a que también este aumento se ha registrado fundamentalmente en las grandes cadenas y superficies, y no en las pequeñas empresas del sector, que se agrupan mayoritariamente en las denominadas «empresas unilocalizadas» (aquellas que realizan su actividad comercial a través de un único local) o «pequeñas cadenas», en las que no se ha producido un incremento tan considerable.
Unas cifras que son también las que manejan desde las dos asociaciones de comercios vallisoletanos, Avadeco y Fecosva. Para el presidente de esta última, Jesús Herreras, «de momento ha ido bien, podría ser mejor, pero va bien», apuntó. El presidente reconoció que casi se han cumplido las previsiones que tenían con un ligero aumento, «entre el 1,5% y 2%». «Al menos ha habido subida, otros años poníamos las expectativas más altas y nos llevábamos un buen chasco, ya que incluso eran en negativo», comentó.
Mientras que para Alejandro García Pellitero, de Avadeco, esa cifra tras las reuniones mantenidas con los comerciantes de su asociación es de un 1%. «Se respira pesimismo, la verdad es que se esperaba un poco más, porque veníamos de una campaña de primavera afectada por el tema electoral, que no fue buena». No obstante, apuntó que siempre que se crezca «es positivo». «Se recupera el consumo pero no es suficiente».
Como causa de este pequeño aumento fija la subida de las temperaturas. Algo que está ayudando a que se incrementen las ventas de prendas y de calzado propios del verano que se quedaron en los estantes en la primavera precisamente porque el mal tiempo no invitaba a su consumo. Por su parte, el perfil de comprados de rebajas es «variado». Se encuentra el turista que realiza alguna compra, pero también el del vecino que no se ha podido ir de vacaciones.
REGULAR REBAJAS
Desde todas las asociaciones se lamentó que los periodos de rebajas están difuminados, «ahora durante todo el año podemos encontrar descuentos y promociones, con lo que el encanto de las rebajas se pierde y la gente ya no sale tan exclusivamente a hacer sus compras de rebajas», explicó la presidenta burgalesa Rosario Sanz. En su opinión, una solución sería la de volver a los periodos regulados.
En cuanto a contrataciones, no ha habido muchos movimientos ya que suelen ser «sustituciones» para cumplir el periodo de vacaciones de los empleados.
La presidenta también destacó el trabajo que se está desarrollando en la Comunidad para situar a los comercios medios en el mundo digital de las ventas, con una web propia o a través de plataformas. La comerciante burgalesa constató además que los comercios deben digitalizar sus sistemas internos para ganar en competitividad para ello se están impulsando talleres y actividades de formación. «No debemos darles la espalda, la venta on line es un valor añadido. Es otro formato pero no es enemigo. Tenemos que saber usarlo». Y reconoció que donde hay que mejorar es en el posicionamiento, ya que es ahí donde «las grandes plataformas consolidadas» les superan.
Las cifras de estos dos últimos meses vienen a paliar un mal junio cuando desde Conferco se trasladó «cierta preocupación» por el descenso de las ventas en términos de tasa anual, un 1,6% respecto a junio de 2018, que situó a Castilla y León por debajo de la media nacional donde aumentó un 0,3%.
OTOÑO INCIERTO
Ahora se mira al futuro con esperanza pero con precaución. Sobre todo por la situación política que vive el país. Para esta campaña de otoño-invierno hay dudas. Los comerciantes temen que ante la estabilidad política las personas decidan consumir menos. «La gente tiene miedo a comprar porque no tiene seguridad en su puesto de trabajo, tampoco se saben las posibles ayudas fiscales y eso no es bueno». De ahí que desde Conferco pidan «una estabilidad a la hora de hacer las políticas». Cumplidas más o menos las previsiones de venta, los comerciantes esperan una composición política que garantice una futura estabilidad económica y comercial.
Además vaticinó que la ‘vuelta al cole’ «será dura» para las familias ya que tienen que asumir demasiados gastos. Por eso, invitó a hacer las compras cuanto antes y poder aprovechar los descuentos que el comercio de aproximación todavía tienen vigentes.