Egea exige a Cs «criterios objetivos y no personales» en la negociación para gobernar
Los partidos frenan las reuniones, que prevén retomar el lunes, ante la exigencia «sine qua non» de Igea al PP de apartar a cinco alcaldes y presidentes de Diputación que llevan más de ocho años

Teodoro García Egea y Alfonso Fernández Mañueco, el miércoles pasado.-J. M. LOSTAU
El PP nacional entra en escena en la negociación con Ciudadanos para gobernar juntos en Castilla y León. Y lo hace a través del número dos de Pablo Casado, el secretario general Teodoro García Egea, quien exige a Ciudadanos «criterios objetivos y no personales» en materia de regeneración democrática y en la negociación, después de que el candidato de Ciudadanos a la Junta, Francisco Igea, haya exigido al PP de Castilla y León como condición «sine qua non» para seguir negociando que aparte a los cinco alcaldes y presidentes de Diputación que llevan ocho años.
En una rueda de prensa en el Congreso, tras mantener un encuentro de poco más de dos horas con Vox, García Egea señalaba que, ante esa petición de Cs, habría que «establecer criterios objetivos a la hora de decidir quién renuncia y quién no renuncia», según recoge Europa Press. Eso sí, el número dos de la dirección nacional del PP manifestaba que su formación está dispuesta a «hablar de todo aquello que sea mejorar la transparencia, la regeneración y la rendición de cuentas».
Teodoro García Egea era igual de contundente al afirmar: «A mí no me gustan las condiciones personales, yendo a poner un condicionante sobre la persona porque al final acabaríamos condicionando la continuidad, incluso al frente de un partido, de las personas que llevan más de ocho años o incluso la continuidad de concejales, cargos públicos o directores generales».
En este punto, recuerda que PP y Cs ya impulsaron por ley en Castilla y León la limitación de mandatos para los miembros del Gobierno autonómico, lo que no impide que «todo lo que sea profundizar en medidas de regeneración y mejora de la calidad democrática, el PP no solo no va a ser un impedimento sino que las va a promover», puntualiza.
Una ley del alto, pactada por PP y Cs en Castilla y León, en la que sin ir más lejos se prohíbe a un consejero repetir ocho años en la misma consejería pero no en una distinta. Una ley que no se fijó para ayuntamientos y diputaciones, más allá de impedir que un alcalde de más de 20.000 habitantes pueda ser procurador, y sólo se reguló para las Cortes.
El número dos de Pablo Casado insiste que su partido está dispuesto a hablar de «todo aquello que sea mejorar la transparencia, la rendición de cuentas y la regeneración». Eso sí, destaca en que, aunque están dispuestos a hablar de esa medida de regeneración, este asunto debe ser «utilizado todo con criterios objetivos».
Una respuesta clara a estos vetos a los alcaldes y presidentes de Diputación que llevan más de ocho años. Tesis deIgea que, según las fuentes consultadas por este periódico, nadie avala en la dirección nacional, por más que así quisiera hacerser ver a través de filtraciones interesadas.
La dirección nacional está en la insistencia de que el pacto se cierre con el interlocutor preferente, que es elPP. Ciudadanos Castilla y León será quien tenga que clarificar esta postura y la situación, tal y como le reclama Teodoro García Egea. Porque si algo está claro en le seno del PP, y así lo indican las fuentes a las que ha tenido acceso este periódico, es que el veto planteado por Igea es inasumible. Exigencia que más bien parece querer buscar cualqueir pretexto para romper un pacto con el que Igea no está muy a gusto.
Así las cosas, ambos partidos deciden frenar las reuniones que, eso sí, esperan retomar el lunes o el martes de la próxima semana. Desde el PP esperan que, desde la dirección de Cs en Madrid se clarifiquen unos criterios, que los ‘populares’ sí tienen claros.
Mientras Ciudadanos Castila y León tensa aún más la cuerda en su negociación con el Partido Popular para gobernar juntos la Junta de Castilla y León y ahora frena las negociaciones hasta que el PP no responda si aparta a los 5 alcaldes y presidentes de Diputación que llevan más de ocho años en el cargo. Además de vetar a Juan Carlos Suárez Quiñones como consejero, que no como procurador, y a Antonio Silván por su aparición en al realidad. Que no vaya a ser alcalde Silván no va a depender de Cs, sino porque no tiene mayoría, no porque lo vete. Como el que Jesús Julio Carnero vaya a ser presidente la Diputación de Valladolid, tampoco depende de Cs porque también está Vox. Carnero, a quien Igea veta también porque señala que alguien que es el responsable de Meseta Ski no puede seguir gobernando. Cuando se hizo Meseta Ski, Jesús Julio Carnero no estaba ni en la Diputación.
En el caso del alcalde de Burgos, Javier Lacalle, sí está complicado, tanto que en el PP parece incluso dado por perdido. No así la Diputación de Burgos, donde tiene mayoría pese a depender de Cs.
La reaalidad es que, tal y como indica este periódico el secretario autonómico de política institucional, David Castaño, no habrá más movimientos hasta que el PP conteste sobre esta limitación de mandatos. O lo que es lo mismo, «se paran las reuniones», manifiesta.
Un freno que reconoce el consejero de Empleo y Política Social y miembro del equipo negociador del PP, Carlos Fernández Carriedo. Eso sí, Fernández Carriedo insiste en que todo es producto de la negociación y «cuando avancemos con este asunto, pasaremos al siguiente». Según Carriedo, hasta ahora el debate giraba todo en torno a los aforamientos, «ahora que lo hemos solventado surge el de la limitación de mandatos», aclarar el consejero de Empleo, quien insiste en ser optimista con la posibilidad de alcanzar finalmente el pacto con Ciudadanos en Castilla y León para gobernar el Ejecutivo autonómico. «Evidentemente, tenemos que ir paso a paso», puntualiza.