TODA UNA VIDA DE ALCALDES
«Somos conscientes de nuestras limitaciones»
Bercero es un municipio vallisoletano situado a 40 kilómetros de la capital del Pisuerga, y José Antonio González es su alcalde, desde hace 40 años. Se vuelve a presentar para las elecciones del 26 de mayo con el objetivo de «seguir trabajando con el pueblo, mejorando las cosas y añadiendo arreglos que vayan surgiendo». El actual alcalde explica que al ser un municipio pequeño no se pueden permitir «lujos». Lamenta que cada vez más vaya desapareciendo gente del pueblo y afirma que no se pueden «repoblar todos los municipios»

-J. M. LOSTAU
José Antonio González cumple este 2019 sus 40 años de mandato, y también cumple X años de vida. Es el alcalde de Bercero, un municipio de 220 habitantes, el cual en sus buenos tiempos acogió a más de 1.300, según asegura el propio edil.
Este municipio vallisoletano, tradiconalmente de cesteros, está ubicado a 40 kilómetros de la capital del Pisuerga. Su alcalde comenzó en el mundo de la política, en el 1979 de la mano de Alianza Popular. Actualmente milita en el Partido Popular.
No recuerda si fue elegido alcalde por primera vez en junio o en julio, puesto que en el pueblo hubo unas elecciones en las que no se presentó nadie y después de eso, González se presentó en otra convocatoria que se hizo un mes después.
En los comicios del próximo 26 de mayo el actual alcalde de Bercero se volverá a presentar como candidato por el Partido Popular, junto a otros cuatro hombres, del mismo partido, que actualmente son los concejales del Consistorio.
«Si no hay novedad no habrá nadie más aparte del PP», afirma el edil. Añade que en alguna convocatoria de elecciones tuvo rivales, del PSOE, pero no ganaron. «Era una sola persona y además no era del pueblo», dice.
Sobre los cambios que ha vivido el pueblo en estas cuatro décadas, el ‘popular’ explica que en el municipio «ha cambiado la fisionomía». «Antes no se hacía nada en ningún aspecto. Ahora hemos pavimentado más del 90%, porque es un pueblo con un casco muy grande. En su día había 1.300 habitantes», comenta. Han construido las piscinas (uno de los grandes atractivos de Bercero en verano) y también realizaron la renovación del Ayuntamiento y de las escuelas.
«Es lo que se hace habitualmente. Nosotros siempre estamos pendientes más de las necesidades que otra cosa. No nos podemos permitir lujos», afirma el alcalde.
De cara a la próxima legislatura, José Antonio González se compromete a «seguir trabajando con el pueblo, mejorando las cosas». Sostiene que irán «añadiendo arreglos que vayan surgiendo», aunque no tienen en mente ningún proyecto específico para el futuro próximo.
A la hora de realizar obras y reparaciones en el pueblo, el edil explica que valoran las opciones «en función de la utilidad que tengan para los vecinos», sobre los cuales, dice que están «satisfechos».
ESTACIONALIDAD
«Somos conscientes de nuestras limitaciones y de lo que podemos hacer. No tiene sentido hacer nada para niños, por ejemplo, porque no hay. Solo vienen en verano», detalla el edil. Explica también que es en esa época del año cuando las familias se acercan a Bercero para pasar las vacaciones y el pueblo se llena de gente, como antiguamente ocurría durante el resto del año. Es en ese momento cuando la piscina cobra un papel fundamental, ya que es donde mayor tiempo pasan los habitantes del municipio vallisoletano.
Las fiestas del pueblo también son un reclamos para los turistas, y una convocatoria señalada para los habitantes de Bercero. Se desarrollan en honor de la Virgen de la Asunción, pero en vez de ser en agosto, los habitantes del municipio la festejan en los últimos días de la Semana Santa y también organizan una animada semana Cultural.
En las fiestas en honor a la Virgen de la Asunción del año pasado, por ejemplo, el alcalde comenta que realizaron una charla sobre desarrollo sostenible, juegos infantiles, almuerzos camperos,bingos, bailes de disfraces, actuaciones de magia para pequeños y mayores, charangas y pasacalles.
La gente que vive todo el año en Bercero asiste a aulas de cultura y charlas, organizadas por las propias amas de casa del pueblo, tal y como detalla el alcalde. Sobre las construcciones añade que una opción sería construir un polideportivo, pero es algo que descartan debido a que no hay personas dispuestas a utilizarlo. «No es cuestión más que de eso; que sea funcional», dice al respecto de los proyectos para el pueblo.
El alcalde define a la gente de Bercero como «bastante tranquila», y subraya que no hay problemas «de ningún tipo, la gente está muy asentada».
Al ser preguntado sobre cómo era la política cuando él empezó como alcalde, José Antonio González dice que al principio, «todo era nuevo y las ideas políticas estaban un poco difusas». En ese momento hubo «diversidad de opiniones», dice, pero cuando se acaban las elecciones «uno se da cuenta que lo primero y lo más importante es el bienestar de la gente».
«Nosotros no somos un grupo político, somos un grupo de concejales que van a tratar de que se haga lo mejor para la gente», destaca el alcalde. «Cuando entiendes que estás aquí para servir a la gente se acaban los problemas, da igual que seas blanco, negro o amarillo», expresa haciendo referencia a los diferentes partidos políticos, a pesar de ser el suyo el único que se presentará a las elecciones autonómicas.
A pesar de que no mostrarse muy proclive a hacer declaraciones sobre la situación de la política actual nacional, José Antonio González opina que está «cada vez peor». «Los políticos no trabajan para la gente, trabajan para sí mismos y así vamos muy mal», critica.
Comenta que, en su opinión, los políticos se preocupan «a través del supuesto bienestar de la gente» de ellos mismos. Añade que en la política regional la situación «está mas o menos parecida». «Estamos atascados en un mundo de engaños y triquiñuelas. ‘A ver si subo yo más alto de tú’, en eso se basan. Lo estamos viendo ahora todos los días», opina.
El alcalde asegura que la política en Bercero «es muy tranquila». «Nosotros aquí hacemos lo que haga falta. Cuando hay un problema lo solucionamos y no nos dedicamos a hacer cosas extrañas», asegura el edil.
«A mí en concreto me dan igual las votaciones; cuando dejen de votarme me iré a mi casa», dice José Antonio González. Recalca que él está ahí «porque alguien tiene que estar y además ya sé cómo va el carro, lo que hago es empujarlo».
La despoblación asegura que preocupa «a todos», «pero los políticos, desde mi punto de vista, no pueden hacer gran cosa». Justifica este argumento con lo que él llama «la evolcuión de la vida: Cada vez somos menos y la gente se va a las ciudades porque tienen unos servicios que aquí no podemos tener. Por mucho que nos queramos empeñar, no podemos tener una universidad en cada pueblo. No se trata de hacer un núcleo importante fuera de la ciudad».
«El mundo rural es cada pueblo. No conseguimos nada haciendo una fábrica en un pueblo x que traiga empleados; si en el resto de pueblos se van a ir de ahí. Los políticos no encuentran una solución, no sé si porque no la hay, pero también porque no la buscan», comenta apenado el edil.
Al preguntarle cuál es la medida eficaz que puede combatir la despoblación responde que no la encuentra. «Teóricamente hay muchas cosas, pero realmente no podemos poblar todos los pueblos, es imposible», afirma con rotundidad.
«Tampoco podemos dar servicios en estos pueblos, porque económicamente no es asumible. Habría que empezar por rebajar los gastos políticos, superfluos, y los que se hacen para conseguir votos, para que llegue el bienestar a los pueblos más pequeños», considera el alcalde de Bercero.
40 años en política son muchos, pero por lo visto no los suficientes, según González, como para retirarse. «No sé hasta cuando estaré en política, mientras no encuentre sustituto no me iré», dice. Declara que ninguna persona quiere postualrse como candidato a la alcaldía. «Muchas veces, no es que estés por estar, estás porque si no ¿qué hacemos?. Me motiva a seguir que es mi pueblo, no creo que haya una motivación más grande que esa», comenta el edil. Añade además que cuenta con el apoyo de todos los vecinos «y eso siempre motiva».
José Antonio González ha echado la vista atrás, y también adelante. De cara a la próxima legislatura, y también a un futuro algo más lejano, sostiene que la vida pasa por ciclos donde todo se mantiene estable, «aunque a veces sufre subidas y bajadas».
«En Bercero tenemos un nivel estable, aunque se puede apreciar una cierta tendencia a la baja», opina sobre la población que van perdiendo poco a poco. «Realmente hay mucha gente mayor, como en todos los sitios, y la gente joven se va del pueblo, pero ahora estamos estables», asegura. A pesar de ello se pregunta cómo «pretendemos» que cada vez haya más gente «si cada vez somos menos».
EL MUNICIPIO
Bercero está compuesto, generalmente, por casas diseñadas en piedra y adobe, se puede distinguir, aparte de la Ermita del Humilladero, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Fue construida en el siglo XVI, por partes; en un primer momento se construyó la cabecera poligonal, mientras las tres naves cubiertas de estuco lo fueron en un segundo momento.
Destacan, en el interior de la iglesia, el retablo mayor, el cual es deudor del estilo de la escuela de imaginería castellana de Gregorio Fernández. Los relieves de temática evangélica, están rematados por el Calvario y el Padre Eterno. Su escuela, construida en 1931 durante la II República, albergó unos 200 alumnos, y actualmente es la sede del centro médico del pueblo.