Los productos ecológicos se hacen hueco en Valladolid
El Ecomercado de plaza España acoge más de una veintena de puestos / «Poco a poco se va tomando conciencia», opina un agricultor

Varios clientes compran en el puesto de quesos del Ecomercado de plaza España.-PABLO REQUEJO
El comercio de productos ecológicos va cogiendo fuerza poco a poco entre el público vallisoletano con su Ecomercado mensual en la plaza España, que ayer acogió más de una veintena puestos en los que se pueden ver desde frutas y verduras de temporada hasta chocolate, queso, pan, pollo o caracoles.
Algunos ven lo ‘eco’ como una moda, otros no lo tienen muy claro y, para otros, es un negocio tan común como cualquier otro. Es el caso de Luis Miguel, que lleva ya veinte años dedicándose a la agricultura ecológica en su huerto de Simancas. Todos los productos que se pueden encontrar en este puesto son de «cosecha propia» y entre los más demandados están la berza, el repollo y la escarola, de temporada.
«Lo ecológico poco a poco va tomando conciencia» asegura Juan María, que regenta un puesto de legumbres en el mercado y se ha dedicado toda su vida a la agricultura, desde hace tres años a la ecológica, aunque ahora le ha pasado el testigo a su hijo. «Todo lo que va habiendo en el campo son pesticidas y herbicidas y todo eso lo absorbe el organismo», lamenta. José María afirma que cada vez más gente se acerca los segundos domingos del mes a este mercado, aunque cree que aún no se ha consolidado porque la «gente lo desconoce».
También el pollo es uno de los productos estrella del mercado. Marina, de Valladolid, explica que ellos mismos crían los pollos que pasan como mínimo 90 días desde su nacimiento hasta su muerte en naves, pero con «acceso al patio durante el día». Marina cree que este tipo de productos comenzó como una «moda», pero que poco a poco la gente se da cuenta de que son de «mejor calidad» y cada vez tienen más ventas.
Para Alejandro, ayer fue su tercer mercado y asegura que su producto es «difícil de vender». Viene desde la localidad zamorana de Villar del Buey y regenta un puesto de caracoles, ecológicos, cómo no. Estos animales son criados por él y su familia y se diferencian fundamentalmente por «su alimentación» que se basa en trébol blanco plantado por ellos. Además, al ser ‘eco’, están limitados en el número de caracoles.
En el Ecomercado también hay espacio para los dulces, como es el caso del puesto de chocolates de Paul, que ofrece desde chocolate a la taza hasta tabletas decoradas. El cacao con el que fabrican artesanalmente estos chocolates lo traen de Madagascar, Ecuador, República Dominicana y México. Paul lleva viniendo desde Zamora desde que comenzó el mercado y asegura que el número de ventas «depende de los meses».
También están las mermeladas ‘eco’ fabricadas por Mayte, que lleva dedicándose a ello desde hace ocho años y explica que el proceso de elaboración es largo. Para ella, los productos ecológicos son «una toma de conciencia de querer comer sano».