La Justicia se echa a la calle
Los secretarios judiciales exigen una «adecuación salarial» que responda a las funciones asumidas desde 2009 / Los jueces y fiscales mantienen la huelga convocada para el día 19

Los secretarios judiciales de la provincia de Valladoldid, durante la concentración a las puertas del Palacio de Justicia.-ICAL
Decía Séneca que «nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía». Un argumento que cobra fuerza para los letrados de la Administración del ramo, cuya adecuación salarial se mantiene en stand by desde hace casi una década. Al compás de una protesta convocada a nivel nacional, los secretarios judiciales de Valladolid se echaron ayer a la calle «por las mejoras profesionales y retributivas», como clamaban sus pancartas.
Más de una treintena de los 53 letrados de la provincia se concentraron en un paro parcial de dos horas a las puertas del Palacio de la Justicia, que fue testigo del descontento y el hartazgo de un colectivo cuyo sueldo no responde al incremento progresivo de funciones que asume.
«En 2009, como funcionarios del Grupo A1, se nos atribuyó una serie de competencias que, entonces, el Ministerio reconoció que debían ir aparejadas a una subida salarial», contextualizó la letrada de Primera Instancia 11, María del Carmen Gutiérrez, en declaraciones a este rotativo. La crisis económica irrumpió este pacto ministerial y los secretarios judiciales comprendieron, entre comillas, su congelación. «Cuando los políticos empezaron a hablar de una mejora, entendimos que era el momento de retomar un tema pendiente», explicó Gutiérrez, quien aseguró que la «receptividad» del actual Ministerio «no va más allá de estudios».
Las sucesivas reformas legislativas de los últimos nueve años han encomendando a los letrados de la Administración de Justicia «nuevas y mayores responsabilidades», como la ejecución de sentencias, que «no han sido oportunamente» retribuidas. «No pedimos un incremento salarial, sino una adecuación», sintetizó Gutiérrez para después enumerar otras reivindicaciones como un Registro Civil público, moderno y gratuito.
Al descontento de los secretarios judiciales se suma el de los funcionarios. «Estos días son bastante convulsos», aseguró el delegado de CCOO en el sector, Raúl Franco. Los trabajadores de la Administración de Justicia repetirán mañana las protestas que ya tuvieron lugar el lunes en las calles Angustias y Nicolás Salmerón como «preámbulo a la concentración que se celebrará el viernes por las calles de Madrid».
La última parada de la misma será, tal y como contó Franco, el Senado para mostrar su oposición a la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, en concreto al artículo 521. «Dejaríamos de tener un destino concreto a cambio de otro más genérico que designaría a dedo un directivo», explicó el delegado sindical para después denunciar la «arbitrariedad» en una toma de decisiones «sin criterios objetivos» que, a su juicio, se traducirá en «pérdida de puestos de empleo público y de la calidad de los mismos».
Esta «semana negra para la ministra de Justicia», en palabras de Franco, se prolongará hasta la siguiente puesto que, a pesar de las negociaciones con Dolores Delgado, los jueces y fiscales mantienen la huelga convocada para el próximo lunes, día 19, frente al «incumplimiento y la falta de atención» del Gobierno.