Un informe psiquiátrico determinará el grado de imputabilidad del homicida de Parquesol
Las muestras analizadas por supuesta asfixia y presunta sedación de César F.M. a su madre no son concluyentes

Portal número 15 de la calle Federico Landrove de Parquesol, horas después del hallazgo del cuerpo.-J.M. LOSTAU
El Juzgado de Instrucción 2 de Valladolid, que investiga el presunto homicidio de la mujer Sacramento M., de 73 años, en su domicilio de Parquesol el pasado 30 de enero, recibirá en los próximos días dos informes «determinantes» para el futuro procesal del acusado de este delito, César F.M., de 37 años, hijo menor de la fallecida. También sobre su situación actual de prisión preventiva en la cárcel de Valladolid.
Uno es el informe psiquiátrico forense que determinará el grado de imputabilidad de César M. El otro documento es el informe final de los forenses sobre la causa real de la muerte, según informaron fuentes del caso.
El primero está muy avanzado y ya dos forenses del Instituto de Medicina Legal (IML)de Valladolid realizaron el pasado 7 de septiembre un reconocimiento del estado mental del acusado, prueba que se completó con un segundo examen al presunto responsable de la muerte. El estudio está solo pendiente de su redacción final.
El resultado de este informe será determinante para que el juez establezca si César F.M. es imputable, semiimputable (que pudo sufrir en el momento del hecho una perturbación, deficiencia o enfermedad mental que, sin anular completamente su inteligencia o voluntad, sí interfirió en sus funciones psíquicas superiores), o inimputable, es decir, que su capacidad de conocer u obrar con arreglo a ese conocimiento estaba anulada.
El segundo documento que está próximo a llegar a la mesa del juez no es menos trascendente: la causa real de la muerte. Los resultados de los dos tipos de muestras enviadas al Instituto Nacional de Toxicología (uno para verificar si hubo asfixia y otro si fue sedada) ya han llegado, pero no son cien por cien concluyentes cada uno de ellos. Por ello, el IMLestá redactando ahora un informe final para precisar qué desencadenó el óbito.
Tipos de homicidio
Una prueba analizada era de orden toxicológico, de los contenidos estomacales, para verificar si fue sometida a una ingesta de fármacos, y otra, histiopatológica, para averiguar si hubo asfixia. Para ésta última remitieron porciones de la estructura óseo cartilaginosa del cuello con del fin de detectar microhemorragias, lo que apuntaría a la muerte por asfixia, que es lo que confesó el hijo al ser detenido.
Por si eran pocos los frentes abiertos, el magistrado deberá de determinar, además, en qué variedad se adscribe el supuesto homicidio. «Hay muchas variantes de homicidio y entre ellas está por imprudencia y por compasión», puntualizaron las fuentes. Finalmente, está pendiente de decidir si sería una vista a celebrarse por la modalidad del jurado.
Se da la circunstancia de que la defensora del detenido niega la comisión de homicidio y alega la existencia de un «pacto» entre su cliente y su madre ante las graves dolencias físicas de la progenitora para colaborar en el suicidio de ésta. «Mi patrocinado siempre ha mantenido desde un primer momento que fue una ayuda pactada», aseguró la abogada a este diario. La versión ofrecida por el detenido sobre la cooperación al suicidio es, en principio, la línea de defensa que su letrada mantendrá a lo largo del proceso.
M.F., hermano del acusado, que se ha personado en la causa como acusación particular junto a otro hermano mayor, destacó el pasado 24 de mayo ante el juez César Gil Margareto, la vinculación que existía entre el detenido y la víctima.
Primer crimen del año
Así, confirmó la buena relación que el ahora preso mantenía con su madre, a la que quería por encima de todas las cosas, al tiempo que corroboró el deterioro físico de Sacramento y los problemas psquiátricos del presunto autor del crimen.
El de la septuagenaria que vivís en el domicilio de la calle Federico Landrove Moiño 15, fue el primer crimen del año en la provincia de Valladolid. Posteriormente se han producido dos más, el homicidio de Castrillo-Tejeriego, el 14 de agosto, cuando el detenido Manuel M.B., de 32 años, disparó con una escopeta a varios vecinos de madrugada en bar de la localidad y mató a Félix Carrión, de 46 años, e hirió a tres parroquianos más; y el cometido por el joven Sansón F.M., de 18 años, sobre el novio de su madre José Cortés, fe 49, el 8 de septiembre en Nava del Rey.
Una cámara, varias tarjetas con grabaciones y una nota
La existencia de una grabación en vídeo de la muerte de Sacramento ha sido motivo de versiones opuestas desde el primer momento del suceso. El supuesto crimen se cometió el día 30 de enero y al día siguiente César F.M. confesó los hechos a 654 kilómetros de distancia, concretamente en el Gran Hotel Bali de Benidorm (Alicante) localidad a donde huyó. La Policía tuvo conocimiento del homicidio cuando acudió a socorrer a César F.M. al hotel famoso por su altura después de que éste intentara suicidarse sin éxito en el hotel, al parecer, con una ingesta de barbitúricos.
Fue en ese momento, balbuceando, cuando confesó que había intentado la autolisis porque había matado a su madre. La providencial intervención de los agentes se produjo a las 13.30 horas.
Según recibió el Cuerpo Nacional de Policía esta revelación, las patrullas volaron al domicilio de Parquesol. Llegaron a las 14.15 horas del 31 de enero y confirmaron la veracidad de su confesión. La madre estaba sin vida en cama, aunque a primera vista no presentaba ningún signo de violencia externo:ni disparos, ni heridas de arma blanca, ni golpes ni hematomas propios de estrangulamiento. En el momento de la detención, el sospechoso relató que había matado a su madre en Valladolid porque tenía «muchos problemas» y ella ya estaba «cansada» de aguantarlo. Según su propio testimonio, le suministró unos productos opiáceos para dormirla, le metió algodones en la boca y la asfixió con una almohada, mientras lo grababa todo en un vídeo.
Este vídeo de la muerte ha sido negado por activa y por pasiva por parte de la Policía. Pero fuentes del caso sí que confirman otras pruebas dejadas por César. «Dejó para que lo encontrara la Policía sin dificultad una cámara y varias tarjetas de memoria. No son de la muerte, sino de la situación de su madre y de él en esos momentos. Además, dejó una nota manuscrita explicando todo», señalaron las fuentes.