Diario de Valladolid

La Molinera abrirá la próxima semana

El colectivo rehabilita el antiguo hotel Marqués de la Ensenada, abandonado en 2017 / «Lo que no sé es cómo no había muchas ratas o cocodrilos» / Los ‘okupas’ se reunirán con varios concejales

Víctor Sánchez muestra parte de la basura que el colectivo ha ido retirando de las salas, amontonada a la espera de se recogida.-J.M. LOSTAU

Víctor Sánchez muestra parte de la basura que el colectivo ha ido retirando de las salas, amontonada a la espera de se recogida.-J.M. LOSTAU

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Alba Camazón

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Cinco estrellas tenía el Marqués de la Ensenada. Una a una se fueron cayendo, hasta convertirse en un edificio que se había convertido en un foco de todo tipo de enfermedades, con una iluminación increíble que solo permitía ver la basura en los grandes salones. Donde antes había mesas y sillas elegantes y distinguidas, hasta ahora solo había basura, botellas de cristal e incluso jeringuillas. «Lo que no sé es cómo no había muchas ratas ni cocodrilos», comenta Víctor Sánchez, que ejerce por un día de guía turístico.

Aunque permaneciera intacto por fuera, el edificio que ahora ‘okupa’ La Molinera había sido completamente desvalijado, como un castillo en ruinas. Por no haber, no hay ni siquiera agua o luz, los cables están cortados y las tuberías, en busca y captura. «Trabajamos a través de un pequeño generador, garrafas y la fuente municipal de aquí al lado», explica uno de los portavoces del colectivo vallisoletano, Javier Lázaro.

Una vez dentro del hotel en el que se alojaron durante años personajes públicos y empresarios, las habitaciones vacías reflejan el trabajo realizado esta semana «24 horas al día». Los techos abiertos, con restos de cables y tubos de plástico que cuelgan dan fe de lo que ha sufrido el inmueble, ubicado por encima del Canal de Castilla, Bien de Interés Cultural.

El único testigo que queda en muchas habitaciones del abandono de la antigua harinera La Perla es el polvillo de los extintores, que se resiste a salir de las juntas de las baldosas. Alguna pintada ofensiva, y mucha, mucha basura. Los voluntarios han tirado todo lo orgánico, por motivos de salubridad, pero decenas de bolsas están a la espera de que alguien se las lleve.

Son muchas las ideas que los participantes barajan, y el laberíntico Marqués de la Ensenada, un edificio que atesora decenas de habitaciones que podrán ser reutilizadas. Una biblioteca, un cine fórum, e incluso un rocódromo, son solo algunas de las propuestas que debate la asamblea de La Molinera. Muchos recordarán la recepción, cuyo mural mostraba la imagen de unos jóvenes de siglos pasados merendando a la orilla del día. Ese es el espacio en el que se habilitaría un rocódromo, con el tiempo.

«Vamos a ir sala a sala. Cuando rehabilitemos una, pasaremos a la siguiente», explica Víctor Sánchez, encargado de hacer el ‘tour’, como con los edificios históricos. Porque, al fin y al cabo, es precisamente lo que es el Marqués de la Ensenada. «La iniciativa privada realizó dejación de funciones y los vecinos tuvimos que tomar un papel protagónico en la rehabilitación y la defensa de todo nuestro patrimonio», concreta Lázaro.

Lo que sí parece estar claro es cuál será la función de lo que hace años era un comedor. A partir de ahora, será una sala para celebrar asambleas. Ya tienen las mesas y las sillas y están decididos a abrir la próxima semana, aunque continúen los trabajos de rehabilitación en otras plantas.

También están fijadas dos citas con el Ayuntamiento para mañana. A las diez con los concejales de Movilidad y Servicios Sociales, Luis Vélez y Rafaela Romero; y a las once con el de Participación Ciudadana, Alberto Bustos. confirmaron los ediles a este diario. Se abre así un nuevo capítulo en la historia del activismo vallisoletano.

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