Ucogal entra en Acor para frenar el monopolio que ejerce Azucarera
La cooperativa de Matías Llorente comprará 35.000 euros en participaciones de sociedad de Olmedo
Planta de Acor en Olmedo, en una imagen de archivo, durante la última campaña de remolacha.-J.M. LOSTAU
Punto y final al poder absoluto que Azucarera Iberia pretende ejercer, y ya lo está haciendo, en el sector remolachero de Castilla y León. Con eso es con lo que el el secretario general de Ugal-UPA y presidente de la cooperativa Ucogal,Matías Llorente, asegura quiere acabar.
Y ya tiene el cómo. Ucogal entrará en la cooperativa Acor para frenar el monopolio de Azucarera. La operación ya la tiene pergeñada y hasta negociada. De tal forma que la cooperativa que preside Matías Llorente comprará 35.000 euros para hacerse con en torno a 500 participaciones de la sociedad azucarera de Olmedo.
Participaciones que le permitirán el enviar a la molturadora vallisoletana 40.000 toneladas de remolacha sólo de la vega del Esla, de las 160.000 de que dispone Uocogal, ya en l a próxima campaña.
Llorente realiza este movimiento después de comprobar cómo Azucarera «discrimina» a los agricultores que no contratan con ellos a través de la sociedad Agroteo, con sede en Benavente y de la que la filial de AB Sugar posee el 51% de su capital.
Pero no sólo, el máximo responsable de Ugal y Ucogal destaca que la multinacional azucarera está queriendo acaparar la producción remolachera de la Comunidad y cuenta ya con 1.200 hectáreas de cultivo propio.
«No estamos dispuestos a permitirlo y en estos momentos 40.000 toneladas ya van a ir contratadas con Acor», insiste Llorente, quien señala que pondrá en marcha un módulo de arranque, transporte y entrega en toda la provincia leonesa como respuesta a lo que considera un ataque a los cultivadores de León por parte de Azucarera.
El líder sindical es claro en sus explicaciones contra la forma de actuar de Azucarera a través de Agroteo. «Quieren cultivar sus semilla que financian a 20 euros la unidad a quienes contraten con ellos a través de Agroteo, mientras a los demás no les dan nada», remarca Llorente, quien además señala que a aquellos cultivadores que entregan su producción de remolacha con la cooperativa benaventana se la pagan en diez días, «el resto tiene que esperar no menos de cuarenta días», indica.
A esto se le añade el hecho de que Acor paga la remolacha a un precio «fijo» de 42 euros la tonelada, mientras que en Azucarera esta cantidad oscila y depende de la pulpa, el transporte y la riqueza.
La realidad de lo que está llevando a cabo la industria azucarera, propietaria de las fábricas leonesa de La Bañeza, burgalesa de Miranda de Ebro y zamorana de Toro, según relata Matías Llorente es clara: «Quieren controlar la semilla, la contratación, la producción, el arranque, todo en definitiva». El objetivo final, a decir del presidente de la cooperativa Ucogal, no es otro que el de «quitar de en medio a todos los agricultores que no contraten con ellos».
La decisión de trasladar parte de la producción de Ucogal a la fábrica de Acor, adquiriendo para ello participaciones en la sociedad coooperativa vallisoletana –condición indispensable para poder molturar en Olmedo–, está ya tomada y la inversión de 35.000 euros en participaciones se realizará en estos días. Estas 40.000 toneladas de la vega del Esla que llegarán a Olmedo son las primeras, pero puede que no sean las últimas.
UGT advierte de que la propuesta destruiría el cultivo en león
El presidente del comité de la azucarera de La Bañeza y secretario general de Fica-UGT, Francisco Fernández, se convirtió ayer casi en el portavoz dela azucarera para asegurar que la empresa cumple rigurosamente el Acuerdo Marco Interprofesional (AMI) que firmaron las organizaciones agrarias nacionales, incluida Ucogal, en cuanto a precio y condiciones, «mejorando, además, año a año los servicios a los remolacheros», y advirtió de que a propuesta de Ucogal sobre la remolacha destruiría el cultivo en León.
La propuesta de Ucogal de trasladar la remolacha de León a la Cooperativa Acor de Valladolid, «es pan para hoy y hambre para mañana», según señaló Fernández en un comunicado recogido por la agencia Ical, porque «cuando consigan su cupo, los primeros que quedarán abandonados serán los remolacheros de León». El presidente del comité de empresa aseguró que no es rentable y pidió a los agricultores que «revisen bien los números que les presentan porque tienen una dudosa rentabilidad». Francisco Fernández encuadró las manifestaciones Llorente en las elecciones del campo, «muy propicias para hacer campaña electoral». «Nos gustaría que fuera un campaña limpia con beneficio para las agricultoras y agricultores de la provincia», dijo y puso de relieve que esperan que «no haya inter’eses ocultos que alienten el traslado del cultivo a Valladolid».