Palabras para desnudar una ‘operación diabólica’
Manuel Domínguez Moreno pone al descubierto la venta del BancoPopular con la «esperanza de que se haga justicia» con los afectados

Manuel Domínguez, con su libro.-EL MUNDO
En pleno siglo XXI son pocas las cosas que no estén en venta. Un euro fue el precio con el que se tasaron los sueños que miles de personas depositaron en el Banco Popular. Ese mismo precio fue el que pagó el Banco Santander por hacerse con un Banco Popular supuestamente en quiebra en una operación que ahora desnuda hasta el último velo el periodista Manuel Domínguez Moreno, que presenta hoy en la Casa Revilla de Valladolid (19.30 horas) su libro Banco Popular. Una operación diabólica.
El experimentado periodista se sumerge en una red de mentiras, un laberinto de incógnitas que intenta despejar a golpe de investigación en la que apunta que no era el Banco Popular el que coqueteaba con la bancarrota, sino el Santander, que ejecutó la compra por un euro con la connivencia de todos los poderes establecidos, un reparto de responsabilidades de la que no se libra el Gobierno de España ni la Unión Europea. «El lector se va a encontrar con la realidad de lo que ocurrió con la llamada subasta, que es una farsa, y con cómo era el Banco Santander el que estaba en quiebra y no al revés. Se va a encontrar con que Emilio Saracho y el Santander son la misma persona. Él entra en el Santander para hacer una aparente quiebra y que la JUR tome decisiones en connivencia con ellos para darle el Banco Popular al Santander», desvela el autor.
Banco Popular. Una operación diabólica se divide en dos partes. En la primera, el libro (que se ha convertido en un éxito de ventas y ya apunta a su segunda edición) se habla de la condición humana porque, como entiende el autor, «es imposible que una persona entienda este libro si no se le induce a una reflexión para conocer cómo es el ser humano», Un caldo de cultivo para sembrar la mente y comprender la segunda mitad, en la que se desgrana, día a día, los pasos que se empezaron a dar un hotel de Washington y que terminó con la venta. «Si no lo conoces, el libro parece ficción», entiende.
El último libro del autor, ocupa un hueco especial en la bibliografía de Manuel Domínguez. Lo hace por «la labor de investigación. El resto no ha tenido tanto», reconoce el andaluz, que admite que en la elaboración de su última publicación se ha sentido «con más libertad que nunca para decir lo que pienso. Hay 305.000 personas afectadas; 300.000 familias. Aunque fuera una merecería la pena hacerlo por la manera en la que se ha hecho. No puede quedar impune. La única esperanza que tengo es que esto sirva para que una jueza haga justicia y devuelva a los afectados lo que era suyo», concluye un autor al que la experiencia le ha llevado a sentenciar que «la corrupción está metida en la sociedad de una manera tremenda».
«Hay cosas muy lamentables y ver la luz es lo que me mueve», añade el escritor andaluz, que asegura que la gasolina que le da energías es la de «dar esperanza a esas 305.000 personas. Lo que produzca este libro a nivel de ventas no me interesa, gracias a Dios no lo necesito (de hecho todos los derechos del libro les ha cedido a sus compañeros de Diario 16 porque el Banco Popular le ha quitado la cartera de publicidad)», afirma.
El autor se ha volcado en una cruzada a favor de lo que entiende justo, una guerra en la que él no ha sufrido daño, pero en la que se vuelca con los ojos cerrados: «Afortunadamente no tengo ni una acción en el Banco Popular, pero si las tuviera tendría el derecho a conocer esta mafia o esta operación diabólica», una operación que terminó la última noche. «Tengo el acta del último consejo de administración que tuvo lugar la noche del día 6 y Saracho a ese consejo no le da las ofertas que le llegaron».
Manuel Domínguez se ha rendido sin condiciones a la investigación periodística. Ahora, el libro (que tendrá secuela próximamente) está en la calle y toda la información recolectada en poder de la Audiencia Nacional. «Yo tengo las pruebas. Yo no me atrevería a escribir este libro ni lo las tuviera», asegura el escritor, que desgrana los motivos que le han lanzado a comenzar a desnudar esta operación diabólica que ha contado con el respaldo o la mirada desviada de los altos poderes ante una operación que entiende como falta de ética: «Me motiva que tengo 70 años y llevo toda una vida luchando y trabajando por dar a conocer a la sociedad muchas cosas que sé», explica.