Luz verde a la adquisición de 50 viviendas para el alquiler social
El Consistorio destina más de 3M€ a VIVA para la compra que se efectuará entre noviembre y diciembre / Alrededor de 300 vallisoletanos solicitan estas casas que se adaptan a su renta

Casa propiedad de VIVA ubicada en el barrio de San Pedro Regalado.-J.M. LOSTAU
«Es la intención del Ayuntamiento de Valladolid, de acuerdo con las determinaciones plenarias, incorporar casas provenientes de particulares o entidades privadas para crear un servicio que garantice el derecho de acceso a la vivienda de todas las personas». Así reza el Plan de Vivienda 2017-2020, aprobado en el pleno de mayo, cuyo objetivo central es la creación de un parque municipal destinado al alquiler social con precios accesibles para familias con bajos ingresos.
Siguiendo esta línea marcada hace cinco meses, el Consejo de Administración de la Sociedad Municipal de Suelo y Vivienda de Valladolid, conocida como VIVA, dio un paso más ayer al aprobar, con la abstención del PP, la propuesta de selección para la adquisición de medio centenar de viviendas en la ciudad del Pisuerga, con la concesión por parte del Consistorio de un presupuesto máximo de 3.075.000 euros
Un total de 57 casas conforman la lista anexada en esta propuesta. «Nos quedamos con las 50 primeras, pero hemos dejado otras siete de reserva en el listado provisional. Siempre puede darse el caso de que, a última hora, den marcha atrás o no tengan la documentación exigida en regla», explicó a este rotativo el concejal de Urbanismo e Infraestructuras, Manuel Saravia.
El mapa que conforma este parque público, en base a las 50 viviendas seleccionadas, divide a Valladolid en diez áreas diferentes y, «aunque desde un primer momento primaba que este medio centenar de pisos estuviese distribuido por toda la ciudad, es cierto que el mayor número se han concentrado en Delicias y Pajarillos», reconoció el edil, explicando que este hecho es debido al precio que se impone.
La zona de Delicias, que incluye los polígonos de Argales y de San Cristóbal, acumula un total de 19 casas, con precios oscilan desde los 15.000 euros hasta superar los 55.215 euros. Muy de cerca, con un piso menos, le sigue el área Pajarillos –aglutinando San Isidro y Las Flores–, cuyo precio más bajo son 12.000 euros mientras que el más alto supera los 53.685 euros. En el resto de barrios se distribuye una media de dos o tres viviendas de alquiler social. Mientras que el centro de la ciudad del Pisuerga solo cuenta con una, de poco más de 54.000 euros; lo mismo que ocurre con La Victoria, donde la única casa se cifra en 50.670 euros. Por último, la zona número 6 –que agrupa Campo Grande, la Plaza de Toros, el Cuatro de Marzo y La Farola– no dispone de ningún piso con estas condiciones para alquilar.
La iniciativa partió con un total de 114 propuestas. «Las hemos visitado todas, realizando un informe detallado con sus características. En base al mismo, en algunos casos se mantuvo el precio que los vendedores proponían y, en otros, se hizo una contraoferta a la baja. Entonces, hubo quienes aceptaron y quienes se retiraron», concretó Saravia, matizando que importe máximo de la compra, contando con la adecuación necesaria, no debe superar en ningún caso los 60.000 euros.
Entre finales de noviembre y principios de diciembre, prevé el concejal, cinco notarías materializarán la compra al escriturar el medio centenar de viviendas que VIVA adquiera para el alquiler social y que se sumarán «a la quincena con la que ya cuenta con este mismo objeto, en las que se cobra el alquiler en función de la renta obtenida», matizó el edil, diferenciándolas de las 180 casas de las que dispone el Ayuntamiento vallisoletano y que «siendo muchas de ellas de protección oficial, se distinguen de estas nuevas en que están alquiladas a precios normales, de mercado».
Tras la compra, el siguiente paso será adaptarlas, es decir, prepararlas para sus nuevos dueños. Para ello, ayer también se aprobó un pliego de condiciones para la contratación de obras de adecuación. «Desde pintarlas hasta ponerlas la cocina, pasando por cambiar el fregadero porque está en malas condiciones», ejemplificó Saravia.
Cuando los pisos cumplan todos los requisitos para ser habitados, se adjudicarán «en función de la lista de solicitantes, que ronda las 300 personas», teniendo en cuenta que estas casas deberán atender a situaciones de emergencia habitacional así como a población con graves dificultades para mantener su vivienda o con ingresos insuficientes para acceder a la misma.
UN SORTEO NOTARIAL PARA SELECCIONAR ARRENDATARIOS
El próximo lunes finaliza el plazo de alegaciones a la lista provisional de arrendatarios para las viviendas gestionadas por la Sociedad Municipal de Suelo y Vivienda de Valladolid, VIVA.
La selección de los posibles arrendatarios se efectuará mediante sorteo público notarial y exigirá la acreditación en el momento de la formación de la lista definitiva un empadronamiento en el municipio de Valladolid de, al menos, un año. En el caso del haber agotado el listado y cumpliendo el resto de los requisitos, deberá el solicitante empadronarse en un máximo de diez días siguientes a la firma de alquiler.
El procedimiento de selección excluye de sus ámbitos los alquileres de los Programas Específicos regulados por Convenios de Colaboración así como aquellos que contemplan la opción a compra.
Además, se fijan dos programas de actuación dentro del Parque Público de Viviendas. El primero de ellos, denominado General, se aplicará cuando los ingresos corregidos por la unidad familiar o convencional superen en 1,3 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, IPREM. En el caso de ser inferiores, se enmarcarán en el programa de alquiler ‘Viviendas blancas’, que contempla cuatro ejes estratégicos de acción: ingresos precarios o insuficientes; desahucios, víctimas de violencia de género y terrorismo; infraviviendas y chabolismo; y hacinamiento.