Diario de Valladolid

UN HOMBRE | UN POETA | PEDRO OJEDA

«Los clásicos tienen que estar en la calle y no solo en un pedestal»

El profesor y escritor Pedro Ojeda, junto a un retrato de José Zorrilla en la Casa-Museo del poeta.-ARGICOMUNICACIÓN

El profesor y escritor Pedro Ojeda, junto a un retrato de José Zorrilla en la Casa-Museo del poeta.-ARGICOMUNICACIÓN

Javier Pérez Andrés
Publicado por
Javier Pérez Andrés

Creado:

Actualizado:

Pedro Ojeda es profesor de Literatura española y buen conocedor de la obra de José Zorrilla, poeta y dramaturgo vallisoletano y uno de los máximos exponentes del Romanticismo español. Ojeda es asesor científico del Bicentenario de su nacimiento –que la ciudad de Valladolid celebra a lo largo de 2017- y el encargado de prologar la nueva edición de ‘Zorrilla, su vida y sus obras’, de Narciso Alonso Cortés, obra capital para entender el universo personal y creativo del poeta Romántico.

Pregunta.- ¿Valladolid siente a José Zorrilla?

Respuesta.- Creo que sí; le ha dedicado plazas, estatuas, estadios, paseos y muchos homenajes, aunque ha habido un cierto olvido en los últimos años.

P.- Si hiciéramos una encuesta a pie de calle, ¿el ciudadano sabría enumerar algo más que el Tenorio?

R.- Me temo que no, especialmente los jóvenes.

P.- ¿De quién es la culpa?

R.- La educación, la poca atención que se presta a la Literatura… Pero también ese complejo tonto a rechazar lo decimonónico o lo local, como algo antiguo que no merece la pena consultar.

P.- ¿Qué es el Romanticismo?

R.- Sobre todo, libertad. Libertad para amar, para decidir, para ser libre con derechos, pero también asumiendo responsabilidades. Y ganas de cambiar el mundo.

P.- ¿Tiene vigencia hoy el Romanticismo?

R.- Por supuesto. Romanticismo es pasión, cultura de la libertad, responsabilidad, profesionalidad a la hora de escribir, experimentación en todos los géneros…

P.- ¿José Zorrilla es mucho más que Don Juan Tenorio?

R.- Desde luego, esa es su obra más conocida, pero hay muchas más. Zorrilla es un personaje apasionante y tiene mucho que enseñar a las nuevas generaciones. Ese interés que tenía por ser un buen profesional de la escritura, esa poesía arrebatadora, las leyendas que escribió, su prosa...

P.- ¿Qué le sugieren Narciso Alonso Cortés, Leopoldo Cano, Núñez de Arce y Emilio Ferrari?

R.- Un grupo de grandes personajes vallisoletanos. Alcanzaron renombre nacional y personifican el modo de escribir de toda una época.

P.- ¿Zorrilla fue profeta en su tierra?

R.- Valladolid tiene suerte con José Zorrilla, y al revés. Con el Bicentenario, coordinado por la Casa-Museo Zorrilla y Paz Altés al frente, se está recuperando y actualizando su mensaje.

P.- Volvamos al Tenorio. Se estrena en 1844 y, desde entonces, ha sido la obra más representada del teatro español. ¿Por qué se representa tan poco hoy?

R.- Por lo que hablaba antes, eso de considerar lo clásico como antiguo. Pero también por la pereza de poner sobre la escena una obra como esta, que es una fiesta de la Literatura, un engranaje teatral perfecto. Y no todo el mundo se atreve a abordarla en toda su complejidad.

P.- ¿Por qué en la víspera de Todos los Santos?

R.- Cuando se estrena en 1844 se representa en el mes de marzo. Años después se lleva a la víspera de Todos los Santos, aunque la obra realmente es de fieles difuntos, pues recoge esa tradición, incardinada en la cultura tradicional española.

P.- ¿Qué queda por contar de José Zorrilla?

R.- Muchas cosas, sobre todo lo que tiene que ver con su persona, aunque eso ya lo hizo Narciso Alonso Cortés, pero conviene darlo a conocer. También investigar su etapa mexicana, de la que apenas sabemos nada.

P.- ¿Son malos tiempos para la poesía?

R.- Siempre han sido malos, aunque dicen que hoy se vende más poesía que nunca. Pero es una poesía previsible, emocional, sentimental, casi adolescente. La poesía profunda es distinta, siempre ha vivido malas épocas porque ha sido una Literatura minoritaria.

P.- Recomiende una lectura para tiempos convulsos…

R.- El Quijote siempre hay que leerlo porque nos enseña a comprender al ser humano y lo que le rodea. Si hablamos de Zorrilla recomiendo ‘Los recuerdos del tiempo viejo’, que muestra cómo afronta la vida una persona que ha cargado con el peso de la popularidad desde los 20 años.

P.- ¿Qué nos ofrece la revisión de la obra de Zorrilla?

R.- La sorpresa de un personaje muy desconocido que habla de forma natural y muy directa. También es muy interesante su versificación. Y, por supuesto, Zorrilla es la fantasía por excelencia.

P.- ¿Seguirá siendo recordado José Zorrilla dentro de otros 200 años?

R.- ¡Ha pasado más de un siglo desde que se estrenaron sus obras y seguimos hablando de él!

P.- ¿Cuál es la clave para que un autor sea inmortal?

R.- Que logre definir las cuestiones esenciales del ser humano y que explique la esencia de un pueblo de la mejor forma posible. Zorrilla lo consiguió, por eso fue tan popular, porque da en la clave de lo español, de lo bueno y de lo malo.

P.- El día que sea habitual hablar con holgura de la obra de Zorrilla, ‘Traidor, inconfeso y mártir’, y por ende, del pastelero de Madrigal y del rey Sebastián de Portugal, ¿habremos hecho justicia con la obra predilecta de nuestro poeta?

R.- Siempre que sigamos representando lo que escribió y que los lectores tengan cerca su obra… Los clásicos no tienen que estar en un pedestal o en el interior de una vitrina: tienen que estar en la calle, actualizándose siempre, porque es el único modo de hacerles justicia.

tracking