El pediatra que atendió a Sara ratifica que alertó de malos tratos 22 días antes
El médico del Hospital Campo Grande declara ante la jueza que avisó a la Policía el 11 de julio porque sospechaba que a la niña la habían maltratado

La médica del Hospital Campo Grande y forense en excedencia a la que el pediatra pidió opinión el 11 de julio.-J.M. LOSTAU
El pediatra del Hospital Campo Grande que atendió a la pequeña Sara –la niña de cuatro años presuntamente asesinada en su domicilio de La Rondilla el pasado agosto tras haber sido agredida física y sexualmente por parte del novio de su madre– ratificó ayer ante la jueza que lleva el caso que el día 11 de julio, veintidós días antes de la muerte de la pequeña, ya sospechó que sufría malos tratos, por lo que avisó a la Policía.
Así lo manifestó ante el Juzgado de Instrucción número 6, donde declaró en calidad de testigo, al igual que una médico del mismo centro hospitalario y forense en excedencia a la que el pediatra pidió su opinión, dos profesores del centro escolar al que acudía la niña y una prima de la menor.
Aunque no trascendieron detalles de los testimonios, dado que el caso se encuentra todavía bajo secreto de sumario, el pediatra que atendió a la menor –que declinó hacer más declaraciones a los periodistas–, sólo aclaró que, ante la jueza que lleva el caso, había ratificado que sospechó los malos tratos que podía sufrir Sara tras su visita a las Urgencias del Campo Grande el 11 de julio, por lo que puso sobre aviso a la Policía, que le llamó para declarar, algo que hizo al día siguiente.
Cuando el pediatra vio a la pequeña aquel día –en el que su madre la llevó con hematomas en el cuerpo y los labios muy hinchados al centro hospitalario–, pidió opinión a otra médica, forense en excedencia, que se encontraba de guardia y que declaró también ayer entre los testimonios que se suceden dentro de las diligencias instruidas, que siguen bajo secreto de sumario. Éste finaliza hoy, aunque es probable que la jueza que lleva el caso decida su prórroga otro mes más y mantenga el secreto que ya decretó el juzgado de guardia que se hizo cargo del caso de forma inicial.
sin toda la información
El que se mantenga el sumario supone que, por el momento, las partes no cuenten con toda la información relativa al caso, algo a lo que tendrán que esperar para ver si solicitan algún otro testimonio además de los que ha ordenado la jueza, según explicó la abogada de la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales de Valladolid (Adavasymt), Isabel Palomino.
Estos nuevos testimonios podrían ser los de los médicos del Clínico, tanto los que atendieron a la pequeña el día de su muerte como los que lo hicieron unos días antes cuando su tío la llevó tras una barbacoa familiar al ver que tenía una fuerte infección en una uña. Palomina ejerce la acusación particular en este caso en representación del padre biológico de Sara –que se encontraba en Rumanía en el momento del suceso y que ya ha vuelto a España y testificado–, potestad que reconoció el Juzgado la pasada semana.
Así se lo comunicó el instructor a la asociación, si bien el colectivo permanece aún a la espera de la decisión del juez sobre si podrá también ejercer como parte acusadora en nombre de los tíos de la niña fallecida, informaron a Europa Press fuentes jurídicas.
Además, el Juzgado acordó ratificar la fianza de 2.000 euros exigida a la Asociación Clara Campoamor para figurar en la causa como acusación popular, por lo que el colectivo que defiende los derechos de las mujeres anunció su propósito de recurrir ante la Audiencia de Valladolid para no tener que depositar esa cantidad.
Ya el pasado día 20 de septiembre testificaron los tíos de la niña, quienes solicitaron personarse en la causa como acusación particular representados por Adavasym.