Diario de Valladolid

‘El Empecinado’ vuelve a la vida

El Centro de Interpretación de Castrillo de Duero representa la historia de su vecino más ilustre / Los visitantes disfrutaran de la visita guiada por el pueblo y de las actuaciones teatrales

Visita guiada y representación teatral en Castrillo de Duero, donde vivió Juan Martín Díez, el Empecinado.-CÉSAR MINGUELA

Visita guiada y representación teatral en Castrillo de Duero, donde vivió Juan Martín Díez, el Empecinado.-CÉSAR MINGUELA

Publicado por
PATRICIA TABARES / VALLADOLID
Valladolid

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El capitán general, Juan Martín Díez, más conocido como El Empecinado, regresó ayer a su hogar en el municipio vallisoletano de Castrillo de Duero. El encargado de tamaña hazaña fue el Centro de Interpretación de El Empecinado, localizado en la localidad, que organizó dos visitas guiadas y teatralizadas recorriendo las calles del pueblo y la vida del héroe de la Guerra de la Independencia durante su jornada de puertas abiertas.

Los visitantes pudieron deleitarse con las representaciones de los actores del centro, a la vez que recorrían el pueblo y conocían los lugares reales por los que transitó el militar en los siglos XVIII y XIX. Las dos actuaciones, organizadas por la Asociación Cultyocio y respaldadas por el Ayuntamiento de la localidad y por la Diputación de Valladolid, fueron ofrecidas a las 18.00 y a las 19.30 horas y contaron con una hora y media de duración. El objetivo del Centro es, como destaca la organizadora de las visitas, Mª Ángeles Acebes, potenciarse y «dar a conocer los lugares donde vivió El Empecinado, así como, anécdotas relacionadas con su figura».

Además, no se trata de una representación teatral cualquiera. Los actores, que encarnan a personajes cercanos al protagonista y que vivieron en el siglo XVIII, interactúan con el público e intentan que este sea partícipe de la actuación, entablando un dialogo con los asistentes.

«Una de las anécdotas que se representa es en casa de El Empecinado con su madre, Lucía. La actriz que encarna al personaje se hace la sorprendida ante la llegada del extraño público del siglo XIX», relató Acebes, quien también destacó que el pueblo conserva la casa original donde vivió la familia. Sin embargo, por norma general son los propios espectadores los que verdaderamente se sorprenden al ver la historia que alberga el pequeño municipio de Castrillo de Duero, en el que viven menos de 150 habitantes durante todo el año. «El patrimonio del pueblo es desconocido por la mayoría de los visitantes, en parte, porque la mayoría se encuentra en calles estrechas y poco transitadas», explicó la organizadora de la visita.

La iniciativa de Cultyocio sirve para dar a conocer a una figura histórica de gran importancia durante la Guerra de la Independecia Española, como Juan Martín Díez, empezando por su apodo. En un principio, se conocía como ‘empecinados’ a todos las personas naturales de Castrillo de Duero, puesto que la localidad se encontraba atravesada por unos arroyos llenos de pecina. Con el paso del tiempo y, sobre todo, con el paso de las victorias de Juan Martín Díez sobre las tropas francesas, la palabra empecinado comenzó a tomar otro significado, el que conocemos hoy en díay se emplea para hablar de alguien obstinado y terco. Alguien que lucha para conseguir sus objetivos, como el capitán general.

Juan Martín Díez nació en el municipio vallisoletano en 1775 en el seno de una familia de prósperos labradores. Ya desde una edad temprana mostró un gran interés por el mundo militar, por lo que, a los 18 años se alistó en el ejército. En 1793, participaría en su primera contienda contra las tropas francesas en la Guerra de los Pirineos. Desde entonces, su relación con los habitantes del país galo no podría ser jamás de amistad.

Tras un periodo de paz en el que se casó y retomó el negocio familiar, El Empecinado se levantó contra Napoleón, según la tradición, tras la violación de una joven de Castrillo de Duero por parte de un soldado galo. Durante los años de la contienda, diezmó a las tropas francesas a través del sistema de la guerra de guerrillas, con el que consiguió muchas victorias que le elevaron a la posición de héroe nacional. Sus hazañas fueron inmortalizadas por Benito Pérez Galdós como parte de sus Episodios Nacionales, además de ser retratado por Goya. Juan Martín, El Empecinado, murió en 1825, ejecutado en la horca por no compartir la visión política del nuevo rey, Fernando VII.

Para conocer de primera mano y con detalle la historia de Juan Martín Díez, solo hace falta visitar Castrillo de Duero. Si bien es cierto que la jornada de puertas abiertas concluyó ayer, nunca es tarde para poder disfrutar de esta fusión de teatro e historia. Basta con realizar una llamada al Centro de Interpretación de la localidad vallisoletana para concertar una visita y poder conocer, de manera más personal, a esta figura legendaria que luchó durante la invasión del ejército de Napoleón Bonaparte y las anécdotas que encierra el municipio donde nació y vivió.

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