NUEVO PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA
El PGOU contempla un barrio verde entre Pinar de Jalón y el Zambrana con 3.000 pisos
La zona, denominada ‘La Gran Florida’, se ubicaría en un área dominada en la actualidad por escombreras ilegales

Solares convertidos en un vertedero al lado de los nuevos bloques de Delicias.-PABLO REQUEJO
Un ejemplo de urbanismo ecológico al sureste de la ciudad. El nuevo PGOU contempla la creación de una nuevo barrio verde de alrededor de 3.000 viviendas en los terrenos conformados por La Florida, la zona del Zambrana, el solar dejado por la antigua fábrica de Uralita y el Pinar de Jalón, una extensión salpicada, en la actualidad, por escombreras ilegales, viviendas diseminadas e incluso núcleos chabolistas en el camino de Juana Jugan.
Así lo anunciaron ayer el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, y el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, quienes, junto a la coordinadora del nuevo Plan, Irene Serrano, presentaron ayer la base sobre la que se asentará el desarrollo urbanístico de los próximos años. El documento contempla trece proyectos centrados en rehabilitar y dar una nueva vida a distintas zonas del núcleo urbano dentro del modelo «compacto» que defiende el actual equipo de Gobierno y consistente en rellenar con «espacios y proyectos singulares e innovadores» los huecos que existen dentro de los límites de la ciudad en vez de expandirse extramuros.
Este nueva barriada ecológica, a la que desde el Ayuntamiento han bautizado como La Gran Florida, nace del plan parcial aprobado ya en la etapa del anterior regidor y que contemplaba la construcción de 2.762 viviendas en esta zona de la ciudad –encuadrada entre Delicias y la carretera de Segovia–. Si bien la forma del proyecto se mantiene, el fondo cambia por completo, ya que, de prever la edificación de un amplio conjunto de casas con numerosos espacios verdes, pasa a reflejar una integración entre ambos conceptos para dar lugar a una pequeña «ecociudad» en la que se equilibren los edificios residenciales con los comerciales y se conserven «los espacios de valor natural interiores».
La voluntad del departamento dirigido por Manuel Saravia es reducir a su mínima expresión el tráfico en la zona para apostar por el transporte público a través de una red viaria optimizada para tal fin. En esta línea, el proyecto refleja también la implantación de modelos flexibles de gestión de los aparcamientos.
En cuanto a los edificios, se priorizarían las construcciones que primasen la eficiencia energética y el empleo de materiales ecológicos, mientras que el trazado público se efectuaría mediante pavimentos semipermeables y sistemas de infiltración que pasarían por campos, estanques y sumideros permeables para aprovechar los recursos hídricos.
No es éste el único proyecto verde dentro de la trecena que incluye el nuevo PGOU. Entre las propuestas basadas en la conexión entre el urbanismo y la naturaleza se encuentra también la creación de un parque forestal en el cerro de San Cristóbal que se complementaría con los existentes en el entorno de las riberas. Esta iniciativa, en la que podrían participar los vecinos a través de la aportación de sugerencias, implicaría a varias concejalías, así como a la Junta de Castilla y León, según recoge la presentación del Plan.
En la zona de San Isidro, donde también se contemplan viviendas situadas en el entorno de los talleres de Renfe, el ecologismo urbano pasa por la aplicación de soluciones energéticas respetuosas con el medioambiente para lograr un «barrio productor de energías renovables», mientras que, para la zona de Soto de Medinilla, el nuevo Plan prevé un parque de ribera.