POLÍTICA / DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA CIUDAD
«La ciudadanía ya ha interiorizado una nueva forma de gobernar»
Puente presume de gestión y defiende una corporación «eficiente» y «no perjudicada por la pluralidad» / Los grupos de izquierda reivindican la «nueva imagen» de la ciudad

Óscar Puente interviene acompañado de Manuel Saravia y Ana Redondo en el debate sobre el estado de la ciudad.-J.M. LOSTAU
Se preveía un Pleno, cuando menos, conflictivo. Convocado para el día en el que Óscar Puente cumplía dos años como alcalde de Valladolid, todo apuntaba a que el debate sobre el estado de la ciudad desembocaría en un hervidero de acusaciones cruzadas, gestos más o menos agresivos, gritos y algún que otro insulto susurrado con voz lo suficientemente alta para que pudiese ser escuchado por el resto de bancadas. Sin embargo, el segundo aniversario de Puente como regidor no fue sino una versión venida a menos de lo que el salón de plenos acoge todos los meses. Cada grupo adoptó el rol que ha desempañado desde el comienzo de la legislatura, pero de una forma más descafeinada, más light.
El debate –carente de un auténtico intercambio de ideas al estar cada partido encerrado en su propio discurso– lo inició Puente. Con datos en la mano, defendió su labor como alcalde de una ciudad gobernada por una «corporación eficiente» en la que «la toma de decisiones no se ha visto perjudicada por la pluralidad». Como ya hiciese en la rueda de prensa convocada el lunes a modo de prólogo del Pleno, el regidor socialista defendió un Gobierno «estable» que ilustró aludiendo a la aprobación «en tiempo y forma» de los presupuestos municipales que, remarcó, sólo contaron con los votos en contra del PP.
Mencionó el alcalde la bajada de más de tres puntos en la tasa de paro de la ciudad, la reducción de la deuda municipal –de la que avanzó que este año bajará de los 100 millones de euros por primera vez en 22 años–, el incremento en gasto social, los récords de turismo y las inversiones programadas para este año, entre otros aspectos con los que buscó reforzar su perfil de gestor «desde la izquierda» y sin «menoscabo de las arcas pública». Logros conseguidos, enfatizó, a través de «un nuevo estilo en la forma de gobernar que la ciudadanía ya ha interiorizado».
Un estilo que convenció a la veintena de personas que siguieron el Pleno desde las tribunas de invitados y que aplaudieron –y jalearon– con fuerza a Puente en todas las ocasiones en las que intervinieron tanto él como las portavoces de Valladolid Toma la Palabra (VTLP), María Sánchez, y Sí Se Puede, Charo Chávez. Tanto estas dos formaciones como los socialistas sacaron pecho en varias ocasiones del «cambio de imagen» de la ciudad, sobre todo de cara al exterior.
Análisis en perspectiva
Desde la bancada de VTLP, Sánchez se ajustó al tono conciliador pero directo que ya constituye su sello de identidad y realizó «un análisis en perspectiva» de la labor del Gobierno vallisoletano –del que forma parte a través de las carteras de Medio Ambiente, Urbanismo y Participación Ciudadana– a lo largo de estos dos años. «Creo que partíamos de muy abajo en algunos asuntos y un mero cambio de rumbo ya supone un avance», sintetizó Sánchez, que reconoció «errores» y avanzó que «queda mucho trabajo por hacer en muchos frentes».
La portavoz de VTLP aludió a la lentitud y el retraso de algunos de los proyectos más importantes de la ciudad y asumió el «fracaso» del equipo de Gobierno a la hora de «buscar alternativas para salvar el soterramiento». Fue llamativo que, durante la sesión, las alusiones a operación ferroviaria, pese a estar en boca de todos los grupos, no centrasen el debate tras haberlo hecho en casi todos los que han tenido lugar en el último año.
Tampoco fue la remunicipalización de agua el asunto sobre el que giró el Pleno, a pesar de constituir un motivo de orgullo tanto para Puente como para Sánchez, a los que replicaron tanto la portavoz de Ciudadanos, Pilar Vicente, como el concejal no adscrito, Jesús Presencio, que criticaron que «se experimente con un modelo que funciona bien». «¿Desde cuándo se considera experimentar que un Ayuntamiento asuma la gestión de un servicio público?», cuestionó Sánchez en respuesta a los dos ediles de la oposición.
La concejala de la formación naranja acusó al equipo de Gobierno de «incumplir» su palabra con los vecinos en el caso del soterramiento del ferrocarril, cuya desaparición ha provocado que éste sea el «año de la resignación» y criticó a Puente su apuesta por la «propaganda» en detrimento a la labor municipal. «No sólo de titulares, fotos y eslóganes se vive», espetó Vicente al regidor para, después, reprochar que el grueso de medidas tomadas por el Ejecutivo municipal hayan sido estéticas. «No hay que tener fobia a las empresas», añadió la portavoz de Ciudadanos.
Charo Chávez, portavoz de Sí Se Puede –la marca blanca con la que Podemos concurrió a las elecciones municipales de 2015–, definió Valladolid como una ciudad «un poco mejor» a la que existía bajo el mandato de los populares pero fue crítica con el equipo de Gobierno por su «continuismo» en algunas áreas como Cultura, además de arremeter contra la integración en superficie de las vías del tren por la que ha optado el Consistorio, una solución «claramente insuficiente y que pone de manifiesto que el grado de exigencia para que Fomento cumpliera su compromiso con los vallisoletanos ha sido el menor al que una situación así hubiera requerido».
Pese a que Sí Se Puede nunca había criticado con tanta contundencia la permeabilización de las vías elegida por el Ayuntamiento, este comentario, enmarcado dentro del debate del ecuador de la legislatura en un intento del grupo por no parecer una extensión del Ejecutivo municipal, no ensombreció la relación entre Puente y la formación morada, como bien ejemplificaron las buenas palabras que tuvo el alcalde para los que le auparon en el cargo y que respaldan gran parte de sus iniciativas.
CHARO CHÁVEZ, Portavoz de Sí Se Puede- Defensa y reivindicación del Plan del Retorno del Talento
La portavoz de Sí Se Puede en el Ayuntamiento, Charo Chávez, presumió de la autoría del Plan de Retorno del Talento –que Puente alabó como una de las medidas más innovadoras de la legislatura–, aprobado por unanimidad con aportaciones de todos los grupos hasta el punto de que, durante el Pleno, el Grupo Popular aseguró que era una propuesta suya, afirmación que hizo que se llevara el reproche tanto del alcalde como de la propia Chávez.
La portavoz de la formación ‘morada’ se refirió a estos dos años como un periodo que se ha centrado en la participación de todos los vecinos «por encima de cualquier interés particular o empresarial» y añadió que estos aspectos permiten mirar «con cierta esperanza» el horizonte de los dos próximos años en los que el compromiso de Sí se Puede se mantendrá «intacto» en favor de los vecinos.
PILAR VICENTE, Portavoz de Ciudadanos- «Su Gobierno se ha dedicado a poner parches, pero han salido fugas nuevas»
Utilizando la remunicipalización del agua como símil, la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Pilar Vicente, hiló ayer su crítica al equipo de Gobierno en el ecuador de la legislatura. «Su Gobierno durante estos dos años se ha dedicado a taponar todas las fugas producidas durante 20 años del PP, pero en ese intento de poner parches, les han salido fugas nuevas», arremetió Vicente, quien, en el caso de la remunicipalización, aseguró que el problema de Agualid en el mandato de los ‘populares’ era «la falta de control y seguimiento» de la gestión.
La portavoz de la formación ‘naranja’ se refirió al conflicto de Auvasa, al aumento de suciedad de las calles y a los retrasos en la concesión de licencias, además de criticar la falta de iniciativas de Puente frente a la «precaria situación del comercio» o la «pérdida de inversiones».
JESÚS PRESENCIO, Concejal no adscrito- «Todo se hace como se venía haciendo antes de que entrasen en el Gobierno»
El concejal no adscrito del Ayuntamiento de Valladolid, Jesús Presencio, lamentó ayer que «aquel refresco» que parecía ser el cambio de gobierno después de 20 años del PP que muchos esperaban no haya alcanzado ni ser «brisa» porque, a su juicio, «todo se hace como se venía haciendo».
Presencio consideró que en el Consistorio «faltan ganas y capacidad de trabajo» y criticó la «dependencia de sectores concretos en la economía de la ciudad». El concejal no adscrito aludió también a proyectos «que se han quedado a medias», en referencia a la rehabilitación de la barriada del 29 de Octubre y animó a las formaciones a «dejar de mirarse el ombligo», si bien reconoció algunos aciertos del equipo de Gobierno, como la mejora de los datos del turismo y el avance en los servicios sociales.