Una operación de Tres Cantos y Valladolid desarticula una banda dedicada al robo de coches
Utilizaban las piezas para recomponer otros siniestrados que adquirían a bajo precio y que luego vendían

-EUROPA PRESS
Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al Puesto Principal de Tres Cantos, en colaboración con agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid y agentes de Policía Nacional adscritos a la Udyco Central y a la Comisaría vallisoletana, han logrando desmantelar un entramado delincuencial perfectamente estructurado y organizado integrado por 22 personas que estaba especializado en el robo, receptación, manipulación y posterior venta fraudulenta de vehículos de alta gama por todo el territorio nacional.
La citada investigación, denominada 'Airbag II', surgió a mediados del pasado mes de octubre tras el robo de dos vehículos de alta gama en la localidad de Tres Cantos, cuya investigación permitió localizar un punto ubicado al este de la Comunidad de Madrid donde se pudieran estar ocultando vehículos sustraídos, según informaron a Europa Press fuentes del Instituto Armado.
Los investigadores centraron todos sus esfuerzos en la localización de las infraestructuras utilizadas por la organización criminal. Se logró así desenmarañar el entramado delincuencial y descrubir la utilización de cuatro naves cuidadosamente seleccionadas y equipadas. En las referidas naves se llevaban a cabo las distintas fases de la actividad delictiva, tales como la ocultación de los vehículos robados, el despiece y ensamblaje y "maquillaje" de los vehículos.
Los ahora detenidos operaban organizados piramidalmente en escalones y de manera jerarquizada. Para ello, el jefe de este entramado se encargaba de invertir importantes cantidades de dinero en comprar vehículos provenientes de siniestros, todos ellos de alta gama, procediendo posteriormente a encargar al subgrupo especializado en el robo de automóviles para que sustrajeran otros de igual marca y modelo que los que querían "reparar".
A continuación, ocultaban los vehículos en una de las naves, los despiezaban y posteriormente se trasladaban las piezas a otras naves a una localidad próxima donde otros componentes de la organización operaban como chapistas y mecánicos para ensamblar los vehículos adquiridos a bajo precio por ser declarados siniestros por las compañías aseguradoras.
Este grupo operaba a lo largo y ancho de la Comunidad de Madrid, como si de una empresa se tratase, siendo la nota distintiva de otras organizaciones criminales el alto grado de organización y disciplina impuesto por sus dirigentes, los cuales tienen un amplísimo historial delictivo y que contaban con cuatro de los más especializados ladrones de vehículos de la Comunidad de Madrid, capaces de burlar los más sofisticados sistemas de seguridad.
MÁS DE 1,3 MILLONES DE BENEFICIOS
Tras reparar y alterar todos los elementos identificativos, los vehículos eran vendidos a terceras personas ajenas, a través de anuncios que se interponían en páginas Web especializadas en la venta de artículos de segunda mano, consumándose así grandes estafas. El cabecilla ha logrado vender en los últimos tres años 134 vehículos de los cuales 44 en este último año, estimando sus ganancias en 1.340.000 euros.