Los funcionarios denuncian el hacinamiento masivo de la cárcel
La ocupación de reclusos alcanza un 148% /Piden un 14% más de plantilla para su control
Las alarmas se encienden en el centro penitenciario de Villanubla y resuenan por la Comunidad. Un timbre que no imprime ninguna orden a los reclusos, no. Se trata de una llamada de atención de la Agrupación de los Cuerpos de Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) de Castilla y León para avisar sobre los riesgos que existen en el futuro inmediato. La agrupación prevé la pérdida de 1500 funcionarios, sobre todo en el área de vigilancia, en la Comunidad en tan solo cuatro años.
Dos factores son los detonantes. El primero son los evidentes problemas de hacinamiento en los centros penitenciarios de la Comunidad. Algo que Acaip recrimina «no tener justificación» por parte de la Administración General. En Valladolid, la prisión tiene 365 plazas funcionales y Villanubla cuenta en la actualidad con 540 internos, lo que conlleva celdas dobladas. Este hecho provoca mayor conflictividad y agresividad por los internos hacinados en los módulos.
Toño Cartón, portavoz de Acaip en la rueda de prensa que tuvo lugar ayer en la Unión Sindical Obrera de Valladolid, denunció el incumplimiento en la mayoría de los centros de Castilla y León de la Ley Orgánica General de Penitenciaria. Dicha ley señala que cada interno tendrá su celda. En Valladolid, dada la elevada masificación, se han visto obligados a disponer a dos reclusos en la misma celda. «Lo ‘normal’ es tener dos internos por celda. En algunas celdas hay tres internos, en algunas enfermerías hay cuatro», destacó. «De ahí viene la tasa de hacinamiento. Porque las plazas funcionales de cada centro determinan un interno por celda», apostilló.
El índice de masificación del centro de Villanubla alcanza el 147’94%, siendo el registro más elevado de la Comunidad. Soria tiene un índice mayor, 173’46%, pero está a la espera de la nueva prisión cuyas obras están ejecutadas al 80%.
El segundo de los factores detonantes es la elevada edad media de los funcionarios de prisiones. En la Comunidad, la media es de 53’43 años. Valladolid, por su parte, se sitúa por debajo de la media, con la edad más joven de los ocho centros penitenciarios de Castilla y León con 52’41 años. Ambas cifras se consideran alarmantes por el hecho de que los funcionarios penitenciarios pueden optar a ocupar labores de segunda actividad a los 57 años. Es decir, dejarían vacante su posición en tareas de vigilancia para pasar a ocupaciones de administración.
La situación se agrava cuando el factor de la alta edad media de los trabajadores se mezcla con la masificación de los reclusos en los centros penitenciarios. Acaip reclama que se cubran todas las plazas de trabajadores. El déficit de funcionarios en la cárcel de Villanubla es del 14%. La asociación pide que esas 41 plazas vacantes del centro vallisoletano sean cubiertas.
El problema se comunicó a las administraciones competentes, pero Toño Cartón admitió que siguen sin respuesta. «Ni la dirección de los centros ni la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIP) han tomado ningún tipo de medida al respecto», recordó. «Se pone en grave peligro la salud del centro al igual que está en peligro la integridad física de los trabajadores y de los reclusos», añadió.
¿Cómo se puede paliar esta situación en Villanubla? El portavoz de Acaip fue contundente: «La solución es oferta de empleo público. La oferta que necesitamos», recalcó. El primer propósito para alcanzar la buena salud en las penitenciarías pasa por cubrir todas las plazas de funcionarios, no solo las del área de vigilancia sino también aquellas que competen a labores educadoras o psicológicas, entre otras.
Toño Cartón lamentó que la situación se ha agravado recientemente. «Han pasado tres años sin oferta de empleo público», manifestó. El portavoz recordó la cuenta atrás que mantienen los centros sin nuevos empleados. «Hemos estado cuatro años sin contar con incorporaciones de nuevos funcionarios», lamentó. Por lo que pide a las competentes administraciones contrarrestar dicho déficit.
La primera de las medidas fue la petición de funcionarios en prácticas de la Oferta de Empleo Público de 2016 al SGIP. «Acaip va a solicitar 120 funcionarios en prácticas para Castilla y León», aclaró. De esa cifra, quince trabajadores en prácticas serían destinados al centro vallisoletano de Villanubla.
Se trata de la primera piedra en un camino que puede llevar otros derroteros. Acaip anunció movilizaciones en el sector y en los centros de trabajo, Valladolid incluido, para intentar silenciar las alarmas