Diario de Valladolid

El tráfico del puente de Poniente se reducirá a un solo carril con las obras

Los trabajos para ensanchar la acera sur y construir al lado un carril bici se prolongarán durante más de tres meses / Cada día pasan por este punto una media de 20.000 vehículos

El puente del Poniente, con tres viales, que se quedarán en dos al ensanchar la acera derecha y abrir un carril bici.-J.M.LOSTAU

El puente del Poniente, con tres viales, que se quedarán en dos al ensanchar la acera derecha y abrir un carril bici.-J.M.LOSTAU

Publicado por
Fernando Martín
Valladolid

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El puente del Poniente, de Francisco Regueral en el callejero, se prepara para varios meses de obras. Será en breve, una vez que se abra al tráfico la calle San Ildefonso en dirección al Paseo de Zorrilla, cuando empezará el tajo en el puente. «No queremos que se junten dos obras que dificultan el tráfico en tan corto espacio», afirma el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia.

Dado que en los próximos días está previsto echar el firme en la calle San Ildefonso, después de dos semanas de obras para reparar una fuga en la red de agua, los trabajos en el puente del Poniente para ensanchar una de las aceras -la más estrecha, pese a ser la más transitada- crear un carril bici y suprimir uno de los tres viales que hay para el tráfico están a la vuelta de la esquina.

Aunque el contrato establece un periodo de 6 meses para entregar las obras, el concejal de Urbanismo calcula que en tres meses pueden estar terminadas.

Serán, en todo caso, tres meses complicados para el tráfico en un punto estratégico para la circulación que se dirige el centro de la ciudad. Cada día pasan por el Poniente unos 20.000 vehículos, pero de los tres carriles que hay ahora sólo quedará abierto al tráfico uno cuando empiecen las obras. La Policía Municipal ya tiene preparados los itinerarios alternativos, pero incluso así no es aventurado augurar que serán tres meses complicados para circular por la zona.

El ensanchamiento de las aceras del puente del Poniente es una petición histórica del barrio Huerta del Rey, en especial la de la parte sur, más estrecha que la que se asoma a la playa de Las Moreras. Los vecinos siempre advirtieron del riesgo que supone para los muchos transeúntes que utilizan este acera todos los días la intensidad del tráfico que circula por los tres carriles del puente. Tanto que en muchas ocasiones, cuando los peatones llenan la acera, se ven obligados a caminar por el bordillo, incluso a bajar a la calzada, con el peligro que esto implica. Ahora parece que, por fin, su reivindicación se verá cumplida.

La intervención, adjudicada por 192.585 euros a la empresa Toyrsa -233.077 con IVA- por debajo de los 251.585 euros del precio de salida, consistirá en el ensanchamiento de la acera sur y en la apertura de un carril bici para conectar con el que viene de Vicente Mortes, aunque para ello será necesario reducir los tres viales que hay para el tráfico a dos. El carril bici cruzará el puente y se alargará hasta conectar con la plaza del Poniente.

Con la supresión de uno de los tres carriles de tráfico, se creará una plataforma en la acera sur del

puente (la derecha para los procedentes de Huerta del Rey) dividida en dos partes.

La acera, que ahora discurre junto a la barandilla de del puente, se ensanchará para pasar de dos metros a 2,40. A su lado se abrirá un carril bici de doble dirección y de dos metros de anchura, procedente de Joaquín Velasco Martín. La acera norte, la que da a Las Moreras, menos utilizada por los peatones, mantendrá sus 2,60 metros. En ambos casos se sustituirá el pavimento para instalar baldosas antideslizantes. También se aprovechará la ocasión para cambiar el sistema de iluminación del puente.

La calzada para los coches, reducida a dos carriles, el de la derecha de 3 metros y el de la izquierda de 2,80, se ensanchará en el tramo final del puente, al llegar a la confluencia con Isabel la Católica, para desahogar el tráfico antes del semáforo y facilitar el giro a la derecha.

Aquí, la acera se construirá sobre el talud de árboles que dan al jardín de la Rosaleda, la única forma de ganar terreno y abrir un tercer carril para el tráfico en la parte final del puente.

El que está a punto de empezar las obras es un proyecto bastante más modesto que el firmado por el Ayuntamiento y la Consejería de Fomento en marzo de 2011. Aquel contemplaba la instalación de dos marquesinas, una a cada lado del puente, para cubrir las aceras, que también se ensancharían, y evitar que los peatones se mojasen.

El presupuesto del proyecto ascendía a tres millones de euros y estaba previsto que las obras empezasen ese mismo año. Pocos meses después el Ayuntamiento y la Junta anunciaban que el proyecto se aparcaba por la crisis.

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