La plantilla de Konecta denuncia la imposición de turnos de 10 horas
Acusan a la compañía de telemarketing de hacerles «chantaje» para que acepten estas condiciones

Enrique Hernández (CSIF), Ulises Pérez (CGT), Luis Rivera (UGT) y Marisa Salinas (CCOO).-J. M. LOSTAU
Representantes de los sindicatos de CGT, UGT, CCOO y CSI-F denunciaron ayer la precarización de los puestos de trabajo en la empresa de telemarketing Konecta, tras las «cuartas modificaciones sustanciales» por parte de la compañía en las condiciones laborales de los trabajadores en los centros de Valladolid y Sevilla. Estos cambios, que afectan a 280 empleados en la ciudad, consisten en la ampliación de los turnos de trabajo; pasando de las 7-8 horas con jornada continua a las 9-10 horas con jornada partida. El presidente del comité de CGT, Ulises Pérez, defendió que estos «cambios» forman parte de una deslocalización del trabajo a Perú y Colombia.
El sindicalista explicó que estas modificaciones unilaterales se vienen denunciando en los tribunales desde que comenzaron. «Desde 2014 ya hay varias sentencias del Tribunal Supremo que reconocen este deterioro de las condiciones. Utilizan la lentitud de la justicia para ejercer su arbitrariedad», comentó Pérez. El presidente del comité de CGT afirmó que Konecta justifica esta reestructuración «aprovechando» una comunicación con Vodafone, en la que se informó de que la compañía de telemarketing debía cerrar los servicios de atención a empresas a las 22 horas y no a las 24 horas, que era como se estaba desarrollando hasta el momento la actividad.
«Si donde había dos turnos quieren hacer uno, tememos que se perderán muchos puestos de trabajo», apuntó el sindicalista. Estas modificaciones afectarían mayoritariamente a los trabajadores antiguos, con un 85% de plantilla femenina. Los sindicatos denunciaron también que la empresa no les aportó «datos fiables» sobre el porqué de estos cambios en las condiciones, a pesar de haber pedido a la compañía la documentación «pertinente». Los trabajadores de Valladolid y Sevilla formaron una comisión mixta que acudió el pasado miércoles a Madrid a una reunión con representantes de la compañía, en la que aseguran que «únicamente» se les proporcionó una «curva de llamadas». Mañana, los empleados vallisoletanos de esta comisión viajaran hasta la ciudad andaluza, donde la reestructuración afecta a 600 trabajadores, para continuar con las negociaciones. «Hemos entrado en un proceso de eliminación de derechos laborales», aseguró Pérez. Marisa Salinas de CCOO afirmó que Konecta tuvo «comunicación» con trabajadores individualmente para que «aceptaran» estos turnos de trabajo, algo que «vulnera» la negociación colectiva. «Están presionando a los empleados a través de los ordenadores; quieren que indiquemos a través de una pestaña que voluntariamente modificamos el turno, y como beneficio en lugar de dos horas de descanso tendríamos una. Esto es chantaje», aseveró Pérez. El sindicalista concluyó que ya han pedido una cita con el alcalde de Valladolid, Óscar Puente.