«El envejecimiento es un logro que se debe atender»
La residencia de personas mayores Plaza Real de Zaratán, que celebra su segundo aniversario, incrementa su ocupación un 23%

Residentes, familias y trabajadores celebran en la residencia Plaza Real su segundo aniversario.-PABLO REQUEJO
La residencia de personas mayores Plaza Real, que se encuentra en la localidad de Zaratán, celebró el martes su segundo aniversario con la satisfacción, por parte de trabajadores, familias y residentes, de ‘envejecer’ en este centro sociosanitario. Jesús Munúa, presidente del grupo Baugestión, propietario de la residencia, asegura que siempre se han diferenciado por una «calidad asistencial óptima», lo que constituye la parte humana y por unas «magníficas y modernas» instalaciones, lo que para Munúa conforma una de las señas de identidad de la residencia Plaza Real de Zaratán. El centro cuenta con una capacidad para 165 residentes, aunque actualmente conviven 150 personas y 20 usuarios del Centro de Día, todos atendidos de forma «personal» por los más de 100 trabajadores que proporcionan ayuda a los mayores.
Desde el punto de vista médico, esta residencia cuenta con un servicio de enfermería durante las 24 horas del día, tres terapeutas y otros tres fisioterapeutas.Asimismo, al médico general se suman seis especialistas que cubren los servicios de traumatología, psiquiatría, podología, neurología, logopeda y la unidad del dolor. La residencia ha dado un salto cuantitativo y cualitativo importante en estos dos años de vida, alcanzando cifras extraordinarias. En 2015, contaban con 100 residentes y 15 usuarios de día, pese al cierto sentimiento de «culpa y abandono» por parte de los familiares al ingresar a sus mayores en estas residencias. Al respecto, Munúa insistió en que es un tema social que todavía persiste, contra el que se debe «dar argumentos de peso» a las familias para que «sepan» que la calidad de vida de sus mayores mejorará y que estos estarán «bien atendidos».
Además, quiso recordar que el envejecimiento constituye un «logro social» y no un problema, que como tal, hay que «atender» con la máxima «profesionalidad y cariño». Ese trabajo, indicó, es el que tienen que desempeñar las residencias, ya sean públicas o privadas, para lograr que la calidad de vida «no descienda sino que aumente y perdure». Las habitaciones cuentan con todos los detalles para que los residentes estén en las mejores condiciones. Desde el punto de vista asistencial, cuentan con camas motorizadas, así como una zona específicamente diseñada para residentes con Alzheimer, salas de terapia, un gimnasio con la última tecnología y un sistema de control de errantes para garantizar su seguridad. El hecho de estar ubicada en Zaratán permite, según Munúa, estar próximo a Valladolid con una «excelente comunicación», y contar con espacios comunes en un entorno «privilegiado».