El comité denuncia a Dulciora por imponer un día extra sin justificar
Presenta un requerimiento en la Inspección de Trabajo / Cree que pretende aumentar el stock de mentolados
El comité de Dulciora acaba de denunciar a la compañía por imponer una jornada extra sin justificar. Los trabajadores creen que la dirección quiere engrosar el remanente de caramelos mentolados, coincidiendo con el mayor consumo durante la campaña invernal, aunque la medida ha irritado a una plantilla sentenciada con el cierre de la fábrica.
La ampliación de los turnos es una medida excepcional pero recogida en el convenio laboral, según relata Belén Bueno, presidenta del comité. Estas ‘jornadas irregulares’ son obligatorias para los trabajadores «pero la empresa tiene que justificar el porqué de esa ampliación, explicar la necesidad de ese aumento productivo», continúa la representante de los empleados.
Y esta vez Dulciora se ha limitado a exigir esa jornada extra mediante una notificación comunicada el pasado viernes a los trabajadores. Ese mismo día, la parte sindical presentó un requerimiento ante la Inspección de Trabajo de Valladolid para pedir su mediación en este enfrentamiento.
La compañía quiere que la maquinaria de los caramelos Halls funcione el próximo viernes por la tarde y el sábado por la mañana, una ampliación del horario habitual que afectaría a 30 de los 232 empleados de la planta.
Coincide con una ‘manifa’
Se da la circunstancia, además, de que los trabajadores están organizando una nueva manifestación para protestar contra el cierre de las instalaciones anunciado por la multinacional estadounidense Mondelez, propietaria de la fábrica. Esa protesta se celebrará precisamente el mismo sábado, 17 de diciembre, en la plaza de Fuente Dorada, entre las 12,30 y las 13,30 horas.
El comité de empresa trasladará su posición a la Directora General de Trabajo, Amparo Sanz, durante una reunión en el día de hoy, un encuentro que ya estaba convocado para abordar el expediente de extinción de empleo de Dulciora, pero al que también acudirán responsables de la Inspección de Trabajo.
De forma paralela, sindicatos y compañía siguen negociando el plan social que regulará el cierre de las instalaciones, con una nueva reunión celebrada ayer por la mañana. La previsión es cerrar el acuerdo la próxima semana para votarlo en asamblea la siguiente.