Diario de Valladolid

El menor que roció el Zorrilla de spray es un alumno del instituto

La Policía detuvo al autor, de 17 años, por 19 delitos leves de lesiones y uno de desorden público

La acción de rociar el spray provocó intoxicaciones leves en 18 alumnos y una profesora, el desalojo del instituto y la llegada de varias ambulancias.  -ICAL

La acción de rociar el spray provocó intoxicaciones leves en 18 alumnos y una profesora, el desalojo del instituto y la llegada de varias ambulancias. -ICAL

Publicado por
Íñigo Arrúe
Valladolid

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«Fue solo una broma». El menor de 17 años que el pasado 16 de diciembre vació un spray paralizante en la segunda planta del IES Zorrilla, con un saldo de 18 menores afectados más una profesora, además del desalojo del instituto, reconoció los hechos cuando fue detenido por el Cuerpo Nacional de Policía (CNP), aunque acto seguido ciñó el hecho a una simple gracia. La realidad es que este ‘chiste’ le va a costar la expulsión del centro, si el director mantiene su palabra, además de un juicio por lesiones y desorden público.

Según informaron fuentes del caso, el menor, alumno de Bachillerato en el instituto ubicado en la plaza de San Pablo, sin antecedentes en su historial, fue detenido el pasado sábado y no tardó mucho en reconocer los hechos en las dependencias policiales.

El alumno fue puesto en libertad tras declarar en Comisaría al estimarse que las intoxicaciones que causó fueron leves y que carecía de antecedentes. «Si hubiese protagonizado un robo con intimidación, habría pasado a disposición del fiscal de Menores, pero en este caso se entendió que fue una chiquillada, aunque es verdad que la broma fue muy pesada», puntualizaron las fuentes.

El asunto es que la ‘gracieta’ que causó tardará en olvidarse en este histórico liceo. El aerosol –presumiblemente gas pimienta o paralizante, usado en defensa personal– que vació a las 14.02 horas en la segunda planta del edificio nuevo del IES, causó el pánico en el alumnado. Los más cercanos al gas sufrieron mareos, náuseas, dolor de cabeza, picor de garganta y ojos llorosos.

Una situación de alarma que provocó la intervención inmediata de agentes del CNP, entre ellos de la sección de desactivación de explosivos (Tedax) y de la Policía Científica, además de varias ambulancias de Sacyl activadas tras el aviso al Servicio de Emergencias 112.

Aunque la situación quedó controlada, el hecho de desconocer lo que los alumnos habían inhalado motivó que muchos de ellos tuvieran que ser atendidos por los facultativos desplazados por el Servicio de Emergencias 112 de Castilla y León y otros, incluso, 17 tuvieron que ser evacuados a distintos centros hospitalarios. También se desplazó al lugar una dotación de los Bomberos, quien realizó sus análisis y no detectó con sus equipos la presencia de amoniaco, cloro, gas o monóxido de carbono.

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