ENTREVISTA A MANUEL SARAVIA, CONCEJAL DE URBANISMO DEL AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID
«No sentí el apoyo del alcalde en la consulta del soterramiento»

-Pablo Requejo
Sigue acaparando prácticamente toda la actividad del Ayuntamiento de Valladolid, pero Manuel Saravia (Valladolid, 1953) no siente que esté metido en todos los charcos, ni teme al refranero con ‘quien mucho abarca, poco aprieta’. «Es que hay temas que hay que meterse en ellos y todos son de Urbanismo», asegura.
PREGUNTA.- Usted es concejal de Urbanismo de Valladolid, pero también es político y pertenece a un partido que tiene algo que decir en el panorama nacional. ¿Están los españoles abocados a unas terceras elecciones?
RESPUESTA.- Da la impresión de que sí, de que al no haber suficientes abstenciones o votos favorables para investir a Mariano Rajoy haya que llegar a unas terceras elecciones. Lo cual me parece un desastre, se tome como se tome porque es un fracaso, tras fracaso. Hay una situación enrocada por todas las partes y no solo por la abstención del Partido Socialista. Me parece un fracaso colectivo importante.
P.- ¿No sería lógico permitir el gobierno de Rajoy que cuenta con el apoyo de 170 diputados? Otros con menos lograron la investidura.
R.- Ya, pero las reglas son las que son y me parece bien que sean las que son.
P.- ¿Usted también es de los que cree que de haber unas terceras elecciones Rajoy, Pedro Sánchez, Iglesias y Rivera están inhabilitados para volver a presentarse?
R.- Sí, por supuesto. Nadie es imprescindible y de cara a la opinión pública es un fracaso de todos y tienen que dar un paso atrás y no pasa nada.
P.- ¿Y Alberto Garzón?
R.- No porque no ha tenido la misma responsabilidad que los demás.
P.- Hombre, Unidos Podemos tiene dos cabezas visibles: Iglesias y Garzón.
R.- Ya, pero él no iba ni en el primero, ni en el segundo, ni el tercer puesto de la lista. No se puede arrastrar a todo el organigrama entero. Hay un responsable claro, como en el resto de partidos y Garzón no está tocado.
P.- Valladolid es la demostración de que PSOE, IU y Podemos sí se entienden. ¿Qué ha fallado a nivel nacional para que ni siquiera se hayan sentado a negociar?
R.- Es llamativo. Es que no solo es en Valladolid donde hay acuerdos y se gobierna bien. Que a nivel nacional no se haya conseguido ningún acuerdo es incomprensible.
P.- ¿Cree inviable un gran pacto de izquierdas?
R.- Hoy por hoy parece difícil y no tendría por qué serlo y sería una buena opción para el país.
P.- ¿Apuesta por repetir la coalición Unidos Podemos en unas terceras elecciones?
R.- Sí. Los resultados no fueron los esperados. Hubo una especie de inflación de expectativas, pero yo creo que es razonable y los programas coinciden.
P.- Poco después de acceder al Gobierno municipal aseguraba que no era lo mismo estar en la oposición y hablar desde la oposición que hacerlo ya desde el Gobierno. ¿Su fracaso en la consulta del soterramiento demuestra que realmente sí es más difícil gobernar que hablar desde la oposición?
R.- Yo no diría que es más difícil, diría que es distinto. Hacer una oposición útil, sensata, que no sea ir a lo facilón, a decir no a todo sin más, no es fácil, incluso para el propio grupo municipal. El Gobierno es difícil, desde luego. Lo que sucede es que hay algunas circunstancias de Gobierno de las que también hace falta aprender y en este caso creo que he aprendido bien.
P.- Pues menos mal, porque le salió rematadamente mal.
R.- A mí me parecía que una cosa que estaba bien planteada, incluso con declaraciones de todos, que le daban la bienvenida, que era razonable. En un momento dado me encontré que no tenía el mínimo de apoyos para seguir adelante. Al revés, veía que el proceso podía ir claramente a peor. Ahí es donde dije, ‘tiro la toalla’ y reconocí el fracaso. Si las cosas están trenzadas de éxitos y de fracasos.
P.- ¿Este caso no demuestra que no todo se puede someter a la asamblea y lo que opine todo el mundo, que es lo que parece quiere hacerse ver con la nueva política? Gobernar también es tomar decisiones, no solo consultar.
R.- El problema no es hacer la consulta. A mí me hubiese encantado hacer la consulta. Y, pese a lo que han querido hacer ver desde la oposición, yo no estaba queriendo dirigir la consulta, ni mucho menos. Iba con una mentalidad muy abierta a ver la opinión de los que quisiesen participar y me parece que eso es muy útil. No se puede consultar todo, claro que no, pero tampoco se puede dejar sin consultar todo. Si había un tema significativo e importante era ése. Yo creo que hay cosas que está muy bien plantearlas. Es más, incluso la posición política del Ayuntamiento se habría visto reforzada.
P.- ¿Qué fue lo que le hizo desistir definitivamente de esa consulta, si como dice hubiera reforzado la posición municipal?
R.- Hay que tener en cuenta las fechas y la estrechez de tiempo. Teníamos que llegar a un resultado antes del 30 de septiembre y en esas fechas, intentando hacer lo que entendía lo mejor posible y suficientemente bien. Lo que se planteaba era totalmente legal, jurídicamente impecable y se garantizaba que no hubiese votos repetidos, ni manipulación... Era una consulta que tenía su utilidad. En ese contexto intenté, a finales de julio, llegar a un acuerdo con los diferentes grupos políticos. Estaba dispuesto a que se hiciese todo lo que venían plantenado. Hubo un momento curioso en el que ni siquiera aceptándoles todo lo que proponían votaban a favor. Entonces tuve la impresión de que carecía de apoyos para realizar la consulta.
P.- ¿Sintió el apoyo necesario del alcalde Óscar Puente?
R.- Desde luego entusiasmo no tenía.
P.- Bien, pero yo le hablo de apoyo. ¿Sintió el apoyo del alcalde o entiende que le dejó a los pies de los caballos?
R.- Yo no sentí el apoyo. No sentí demasiado apoyo del alcalde en este asunto.
P.- Remodelación del 29 de Octubre, consulta, soterramiento, ampliación de Vallsur...
R.- Palacio Real...
P.- Exacto. Está usted metido en todos los charcos. ¿No corre el riesgo de que le digan aquello de ‘quien mucho abarca poco aprieta’?
R.- Es verdad, pero yo lo veo de otra manera. Es que hay temas que tenemos que entrar en ellos, que es distinto. Y todos los temas que estoy planteando son de Urbanismo. Y creo que me tengo que complicar con todos estos temas y con alguno más, que por cierto también sé que me va a ir mal.