Lluvia de estrellas fugaces para ‘empaparse’ de sueños
Urueña, Medina de Rioseco o Villardefrades, «lugares perfectos» para contemplar estrellas fugaces hasta la noche del sábado

Jon Teus visionando el cielo con el telescopio del Centro Astronómico de Tiedra.-ICAL
Es tiempo de huir de los grandes cascos urbanos, salir de su contaminación lumínica, sentirse vigilado por todas esos pequeños puntos resplandecientes llamados estrellas y de repente, ¡bum! una de ellas se ha movido y se desplaza, es cuestión de milésimas de segundos, pida un deseo lo antes posible, se trata de un momento efímero, no se inquiete, es algo fugaz y simple, pero hermoso.
Durante estos días se puede sentir el universo un poco más cerca o al menos contemplar uno de sus más maravillosos e increíbles sucesos:las Perseidas, o Lágrimas de San Lorenzo en honor al mártir español que fue quemado en el año 258 en una parrilla en Roma. Las ‘fugaces’ podrán verse del 10 al 13 de agosto en algún punto de la comarca vallisoletana separado de toda la actividad urbana y la luz.
Pero, ¿dónde se puede ver con mayor claridad e intensidad esta lluvia de estrellas sin salir de la provincia?Jon Teus, guía del Centro Astronómico de Tiedra, destaca los municipios de «Medina de Rioseco, Villardefrades o una localidad alta como Urueña», aunque «cualquier cielo de un pueblo pequeño es válido» para poder asistir en primera persona al fenómeno.
En este sentido, el guía recomienda «subir al norte de Valladolid o alejarse media hora de la ciudad en coche, para que la contaminación lumínica no influya y el cielo se vea completamente negro», señala.
«Este año se prevé una actividad mucho más intensa que el anterior», explica Jon Teus, «debido a que la gravedad de Júpiter hace que las partículas de polvo estelar se dispersen y pasen por la Tierra».
El Centro Astronómico de Tiedra organiza hoy y mañana actividades en grupos pequeños para «mejorar la atención» y observar el cielo con mayor amplitud. Ayer 35 privilegiados ya pudieron vivir la experiencia y hoy otras 50 personas sacan la manta y las linternas para salir al campo. Las plazas ya están agotadas.
«Recomendamos a la gente que vaya bien abrigada y salga bien entrada la noche», explica Teus. «La luz de la luna puede llegar a estorbar un poco nuestra visión. Por ello, es aconsejable salir pasadas las dos de la madrugada y esperar a que la luna se oculte para que el cielo quede menos iluminado».
Carlos Cuello, planetarista del Museo de la Ciencia, aconseja salir de la ciudad y, esterilla en mano, «tumbarse para apreciar tranquilamente el espectáculo del cielo» sin que haga falta «instrumentos de observación como telescopios o prismáticos».
De promedio, señala Cuello, habrá unas 160 estrellas fugaces por hora que se podrán avistar. Un poco menos que el año pasado, reconoce Cuello, ya que 2015 fue un año «con mucha actividad estelar en el que llegaron a captarse entre 200 y 250 estrellas».
La meteorología acompañará al evento y no está previsto que las nubes compliquen la observación. Eso sí, estos días en la provincia prometen ser frescos y el fuerte viento que arrecia será uno de los protagonistas clave de estas noches bajo las estrellas.
En cuanto el punto del cielo que debemos mirar, las estrellas fugaces pueden aparecer por cualquier lugar de la bóveda celeste, pero siempre es recomendable no perder de vista la región de la gran W de Casiopea, el gran cuadrado de Pegaso y la Osa Mayor.
La velocidad puede superar los 50 km/h. y la altura en la que se hace brillante suele encontrarse entre los 85 y los 115 kilómetros, pero esto depende la velocidad de penetración en la atmósfera.