La ciudad vista desde 70 metros de altura
Más de 200 personas han participado en las visitas guiadas de los fines de semana

Un grupo de visitantes en el mirador de la Catedral.-P. REQUEJO
Parece imposible que en Valladolid, entrando en agosto, corra un poco el aire. Pero es factible si estás a 70 metros de altura, en la torre de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. Han sido 225 las personas que la han visitado en el mes de julio, una cifra que solo recoge a quienes acudieron desde la Oficina de Turismo, ya que el cabildo también organiza una ruta.
Durante la visita, una guía explica todas las curiosidades de la torre. Sobre los restos de la Colegiata de Santa María debía elevarse la mayor catedral de Europa. Pero ese era solo el plan, ya que solo está construida en un 40-45 %, lo que le vale el apodo de ‘la inconclusa’. Juan de Herrera ideó el proyecto en 1580, que contaba con cuatro torres inicialmente. Dos nunca llegaron a construirse;de las otras dos, una sufrió tanto las humedades, los problemas de cimentación y el terremoto de Lisboa de 1755, que cayó sobre el ramal del río Esgueva en 1841.
Sobre la torre que quedó se eleva el Sagrado Corazón, una representación del Jesús de Nazaret que cuenta con 8 metros de altura. 1923 fue el año en el que se colocó, gracias a donaciones, finalizándose en 1924 —con la colocación del pararrayos sobre la figura— el periodo de construcción de una torre cuyo nacimiento comenzó en 1880.
Las ocho campanas que se ubican en la torre de los vientos tienen nombres propios como de la Asunción o Corazón de Jesús —siendo esta última la más grande, con 2.500 kilos de peso—. Resuenan desde hace siglos, pero lo hacen de una forma diferente. Se conserva la caseta del campanero pero está vacía; el oficio ha sido sustituido por la informatización. Sus funciones, además de anunciar misas, eran las de disolver nubes de tormentas muy fuertes, anunciar nacimientos o comunicar incendios, entre muchas otras. El número de toques permitía saber hasta en qué zona se había producido. Ahora...bueno, ahora está Internet.
Tras subir ocho plantas en ascensor, coger otro que lleva hasta el campanario y, por último, unas escalera, el final del viaje lleva al mirador, donde toda la ciudad se extiende ante la mirada de los visitantes.