Motos que rugen para ayudar a niños enfermos
La iniciativa ‘Abrazos sobre ruedas’ busca dotar de un fin solidario a una concentración pionera de motos en la Plaza de los Vadillos

Francesco Scalcione, principal promotor de la iniciativa ‘Abrazos sobre ruedas’.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Un grupo de chavales, sentados en un banco, contemplan de reojo al hombre que, a unos metros, posa con naturalidad ante el fotógrafo. Sentado en una moto Guzzi de blanco perlado, gafas de sol Arnette sobre sus ojos y perilla con sur encanecido, conjunto envuelto en un chaleco de cuero negro bajo el que se aprecia una camiseta del mismo color con emblema de club motero, Francesco Scalcione, natural de la ciudad italiana de Matera y perteneciente al Club Moto Guzzi, se muestra cómodo delante de la cámara.
La impresión de rudeza que desprende su estética se diluye en cuanto su voz, con la cadencia característica del idioma vecino, aplicada a un perfecto castellano trabajado a lo largo de los dieciocho años que lleva en la ciudad, comienza a explicar ‘Abrazos sobre ruedas’, iniciativa de la que ha sido impulsor y que mañana pretende llenar la Plaza de los Vadillos de rugidos de motores para recaudar fondos destinados a la asociación Pyfano, dedicada a ayudar a los padres de niños que padecen cáncer. «La idea surgió a raíz de que queríamos tener un poquitín vivo el tema de la moto en Valladolid, ya que hay un espacio bastante largo entre las ediciones de Pingüinos y deseábamos hacer algo en verano y aprovecharlo de forma solidaria», explica Scalcione.
Tras comentarlo con el resto de miembros de la organización motera a la que pertenece, el italiano comenzó a diseñar la jornada y a buscar colaboradores, encontrando, en la corporación municipal, un fuerte respaldo. «El Ayuntamiento nos ha dado muchísimo apoyo y están encantados por el objetivo solidario y por dar vida a los barrios», afirma antes de describir los pormenores de una jornada que comenzará mañana a las 12.00 horas y abarcará del mediodía a la medianoche, contando con actividades destinadas a personas de todas las edades, desde talleres para niños a cargo de una ludoteca de la zona que se presta voluntaria, hasta música para mayores.
Todo el dinero que se recaude en los actos programados, entre los que hay una paella, exposiciones, charlas y sorteos, irá directo a Pyfano, una organización compuesta por padres, amigos y familiares de niños oncológicos con sede en Salamanca. «Tenía claro que quería destinar los fondos recaudados a una asociación que luchase contra el cáncer», rememora el italiano, quien aspira a que el encuentro de mañana se convierta en un evento anual y gane notoriedad. «Es algo serio, no sólo una cosa para pasar el rato. Estamos ayudando a los niños, a las criaturas. Ahora que es verano y llegan el calor y las fiestas, hay que pensar que también hay gente, niños, que tienen que pasarse el verano en el hospital, postrados en una cama».
Scalcione espera que, mañana, acuda a la jornada un elevado número de asistentes. «La respuesta de la gente ha sido muy buena, van a venir desde Zaragoza y Tarragona incluso», reconoce un hombre que busca dotar de mayor carga social y solidaria los encuentros moteros. «Beber, van a beber igual. Comer, van a comer igual. Así que, ¿por qué no hacerlo por una causa justa?».