Acuerdo para preservar los dos ríos y mejorar sus riberas

Último tramo de ribera recuperado en el Pisuerga, junto al Cuatro de Marzo.-J. M. LOSTAU
l Ayuntamiento y la Confederación Hidrográfica del Duero, la CHD, ya tienen avanzado el que será el primer convenio entre ambas administraciones para la mejora y preservación de los ríos Pisuerga y Esgueva. La Confederación, con sus planes de riberas, en marcha durante años hasta que llegaron los recortes, propició la recuperación de varios tramos en las márgenes del Pisuerga. El último en la zona del Cuatro de Marzo, en 2014, durante la etapa de José Valín al frente de la Confederación. Fue también el último tramo de ribera que ‘inauguró’ el anterior alcalde, Francisco Javier León de la Riva.
Sin perspectivas por ahora de reeditar este plan, al menos para Valladolid, el Ayuntamiento y la CHD formalizarán un acuerdo de colaboración que contempla la realización de actuaciones en las riberas, la mejora del estado de las masas de agua, la reducción de daños por inundación y el compromiso de facilitar el uso público sostenible en el entorno fluvial.
Con dos ríos que atraviesan el casco urbano de Valladolid y una intensa actividad ciudadana a lo largo de las riberas de ambos cauces, el nuevo equipo de gobierno municipal consideró necesario alcanzar un compromiso con el organismo que tiene encomendada la protección y mejora de los sistemas acuáticos.
La concejala de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, María Sánchez, considera el convenio como un paso lógico y conveniente para una ciudad tan ligada a sus dos ríos y lo que le resulta sorprendente es que no se haya firmado antes. Dado el interés común por cuidar y mejorar los cauces en su tramo urbano, Sánchez afirma que «lo normal es la colaboración entre el Ayuntamiento y la Confederación».
El acuerdo tendrá como ámbito geográfico los ríos Pisuerga y Esgueva, incluidas sus riberas, en el término municipal de Valladolid. En el reparto de competencias que marca la ley, a la Confederación Hidrográfica le corresponde ocuparse de las aguas, de prevenir su deterioro, mejorar y prevenir su estado.
El Ayuntamiento, como administración competente en materia de urbanismo y ordenación del territorio en su término municipal, es el responsable de la realización de actuaciones en el tramo urbano de los ríos. Con este reparto de papeles, la concejala espera que pueden acometerse actuaciones que van desde la limpieza y desbroce de riberas a la puesta en marcha de programas de educación ambiental que tengan como eje el río.
El de la educación ambiental es un campo en el que Sánchez ve muchas posibilidades de explotar la circunstancia de contar con dos ríos en la ciudad.
Pese a que ya existe un aula del río junto a la pasarela del Museo de la Ciencia, en la margen izquierda, ampliada ahora con nuevos contenidos, la concejala ve margen para aprovechar que el Pisuerga y el Esgueva pasan por Valladolid para organizar actividades destinadas a inculcar en los jóvenes el respeto y el cuidado del medio ambiente.
Más que como una barrera que parte la ciudad en dos -a diferencia del tren, ésta sin posibilidad de soterrar, aunque en el caso del un cauce pequeño como el del Esgueva se desvío para evitar el paso por el casco urbano - la edil de Medio Ambiente aspira a que el Pisuerga sea cada vez más una fuente de posibilidades.
De hecho una de las ideas que ya planteó al poco de asumir la concejalía y que mantiene es la puesta en marcha de escuelas taller que giren en torno al río con la participación de profesionales de distintas especialidades.
Desde la concejalía que dirige ven posibilidades de que «el río pueda ser también una fuente de empleo», en especial para la realización de actividades relacionadas con la conservación del medio ambiente.
Y lo que esperan es que el convenio que se firme permita agilizar los trámites burocráticos para realizar cualquier actuación en el río o en sus riberas, para las que se requiere el permiso de la Confederación como organismo que tiene las competencias.
Intervención pendiente junto al callejón de la alcoholera
En abril de 2015 se inauguró junto al Cuatro de Marzo el que es por ahora el último tramo de ribera acondicionado. Además de habilitar un paseo de 650 metros, el proyecto permitió también el reforzamiento del talud junto al río en un tramo en el que la erosión del agua había abierto grietas. Fue el último resultado del Plan de Riberas que puso en marcha la Confederación Hidrográfica del Duero en el año 2000. De hecho, el paseo del Cuatro de Marzo estaba incluido en el primer plan, cerrado en 2009, pero al final el proyecto se quedó en el cajón. Ese mismo año empezó el segundo plan y tres años después, en 2012, se licitaron las obras del tramo del Cuatro de Marzo, terminadas en abril de 2015 tras una inversión de 1,9 millones de euros: el 70% a cargo de la Confederación y el resto a pagar entre la Junta y el Ayuntamiento. En enero de este año, el Ayuntamiento envió una carta a la CHD para solicitar la intervención en el tramo de talud que se encuentra a continuación de la pasarela Gómez Bosque, a la altura del callejón de la Alcoholera. Tras detectarse algunos desprendimientos, en el año 2012 se decidió intervenir para consolidar el talud y proteger las edificaciones que están junto al río de posibles avenidas, pero al final el encarecimiento de la obra llevó a la Confederación a recortar la actuación prevista. Una intervención que sigue pendiente.