LA POLÉMICA DEL TORO DE LA VEGA
Indulto para el Toro de la Vega
La Junta prohíbe la muerte en público de reses de lidia en espectáculos populares y tradicionales / Solo afecta a Tordesillas y De Santiago-Juárez dice que se adapta la tradición para que perdure

El astado que protagonizó el Toro de la Vega del año pasado.-EL MUNDO
La Junta de Castilla y León ha decidido indultar al Toro de la Vega. El Consejo de Gobierno aprobó ayer un Decreto-Ley en el que se prohibe «dar muerte a las reses de lidia en presencia del público en los espectáculos taurinos populares y tradicionales». Aunque se trata de una norma general para todos los festejos citados, lo cierto es que solo afecta directamente a la fiesta de Tordesillas, pues es el única de ese tipo en la que se produce la muerte del animal en público.
El consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez dio ayer la sorpresa en la rueda de prensa sobre los acuerdos del Consejo de Gobierno. Cuando nadie lo esperaba, el responsable gubernamental anunció la norma que prohíbe la muerte del Toro de la Vega. Sin embargo, la decisión no ha sido precipitada, ya que venía gestándose desde hace ocho meses.
En la última fiesta del Toro de la Vega, el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, ya anunció que era necesaria una reflexión sobre una fiesta con cada vez mayor contestación en toda España. Según explicó ayer De Santiago-Juárez, en los últimos meses se han producido consultas con grupos políticos y colectivos para tomar una decisión. Había tres alternativas, según el consejero, no hacer nada, acabar con una tradición con cinco siglos de antigüedad prohibiéndola totalmente o intentar protegerla obligándola a adaptarse a los tiempos actuales.
Esto último es por lo que se ha optado, pero la norma se ha establecido para todos los festejos populares y tradicionales. Los populares son aquellos que se utilizan reses de lidia para el ocio y recreo de los ciudadanos, tales como encierros, vaquillas, capeas, probadillas o concurso de cortes.
Los espectáculos taurinos tradicionales son aquellos festejos populares arraigados socialmente que se vienen celebrando desde tiempos inmemoriales, para lo que tienen que acreditar una antigüedad de al menos doscientos años.
La prohibición de dar muerte al animal tiene una excepción, cuando sea necesario por motivos de seguridad. Como explicó gráficamente el consejero, si se escapa una vaquilla y la Guardia Civil decide abatirla a tiros no se estará incumpliendo la norma.
En la exposición de motivos del Decreto se explica que la medida se toma debido a que algunas tradiciones «hoy se encuentran confrontadas con la voluntad y sensibilidad» de la sociedad. El Decreto entra ya en vigor y afecta a los festejos de este verano.
El consejero insistió en que para preservar las tradiciones es necesario adaptarlas a los tiempos que corren. Puso como ejemplo la fiesta nacional –sin compararla con el Toro de la Vega– en la que en su momento se obligó a los caballos de los picadores a llevar peto y surgieron protestas. Sin embargo, esa decisión preservó la fiesta, explicó. La muerte del Toro de la Vega ya estuvo prohibida entre los años 1966 y 1970.