Nuevos espacios para amar la fauna fluvial
La Casa del Río añade mejoras en sus instalaciones para sorprender a los visitantes

Óscar Puente y Ana Redondo con los miembros de la exposición.-EL MUNDO
«Amar, admirar y respetar los ríos». Esta es la nueva propuesta del Museo de la Ciencia, el cual presentó ayer los nuevos contenidos de la exposición ‘La Casa del Río’.
Con motivo del Día Internacional de los Museos, el Museo de la Ciencia abrió sus puertas y dio a conocer las ampliaciones de la exposición. En el acto estuvieron el alcalde de Valladolid, Óscar Puente y la concejala de Cultura y Turismo, Ana Redondo, entre otros.
La reforma del espacio la Casa del Río, con sus instalaciones a una orilla y otra del conocido río Pisuerga, fue posible gracias a la «extraordinaria aportación en términos de inversión» del Ayuntamiento de Valladolid, reconoció Inés Rodríguez Hidalgo, directora del Museo de la Ciencia.
«Queremos destacar dos módulos nuevos: un acuario de peces de 2.000 litros y un terrario que albergará culebras de agua», informó la directora.
Entre las mejoras técnicas, destaca la puesta en marcha de una nueva iluminación LED, dos monitores y la reforma de las puertas de acceso que sustituye el antiguo sistema de puertas.
Una de las sorpresas de la exposición fue encontrar en uno de los acuarios una litrona. «Cosas como esta no deberían encontrarse en los ríos», señaló el técnico de Educación del Museo, José Antonio García, quien ejerció de guía para enseñar las nuevas instalaciones de la Casa del Río a todos los presentes.
Los visitantes, entre ellos los ediles, conocieron a uno de los protagonistas clave de todas las exhibiciones: el sapo ‘Sapete’.
«Los sapos utilizan un veneno en la piel con el que defenderse de los depredadores. Éste que tenemos aquí no es venenoso; puedes coger cualquier sapo que no te va a doler», afirmó, y acto seguido, colocó al sapo en la mano de la concejala de Medio Ambiente, María Sánchez, quien sonrió tras acariciar al anfibio. «A la sociedad le gusta que los animales sean peligrosos», expresó Juan Antonio García con entusiasmo y humor.