Quesos solidarios con Ruanda

La Granja Cantagrullas, en Ramiro, comparte su experiencia en el sector para contribuir al desarrollo de una quesería artesanal en el país

Dos trabajadores de la quesería Burera Dairy se encargan de embotellar la leche fermentada.-E. M.

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Cristina S. García

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La aventura de Rubén Valbuena en Ruanda comenzó hace un año, cuando desde su Granja de Cantagrullas, en la localidad vallisoletana de Ramiro, recibió una llamada para colaborar en la puesta en marcha de un centro comunitario de procesado de leche en la región volcánica de Kidaho, la ahora quesería Burera Dairy.

Desde finales de los años 90, en Ruanda crece la explotación ganadera, de bovino en particular, propiciándose la creación de una red de pequeñas queserías de entramado débil, llegando a aparecer en torno a una veintena. En un ambiente rural densamente poblado pero sin apenas infraestructuras ni capacidad para la formación, el gobierno del país pidió ayuda para crear una planta piloto de cooperación.

La raíz de esta iniciativa está en que la producción de leche del país se ha multiplicado por seis en los últimos diez años, abriendo así la posibilidad de crear un nuevo mercado que aprovechase esos excedentes lácteos.

Fue entonces cuando a Rubén Valbuena se le pidió ayuda desde la empresa que llevaba a cabo el proyecto puesto en marcha y financiado en su totalidad por la Unión Europea. «En abril del año pasado recibí la llamada que me pedía asistencia técnica para colaborar en el seguimiento del proyecto y en la formación de los trabajadores», explica.

En un primer momento había que testar todo el equipamiento que había sido instalado, conocer al personal que iba a hacerse cargo de desarrollar el proyecto y sentar las bases de una colaboración que dura hasta hoy.

Tras la implantación del manual de autocontrol y de las bases de la formación llegó el momento de aprovechar los excedentes lácteos de la comunidad. El producto más importante de la quesería africana es la leche fermentada o el ikivuguto, aunque también se realiza mantequilla, nata fermentada y muy recientemente se ha iniciado la producción de quesos.

De momento, estos productos se comercializan en la zona y en el país, aunque el equipo de colaboradores quiere desarrollar las bases que permitan ampliar el negocio a los países del entorno, como Kenia, Uganda y Burundi, donde según Valbuena, hay demanda para este tipo de productos.

«Es un país muy tranquilo», explica el quesero, aunque desde la masacre del año 94 proyecta una imagen lamentable por los genocidios que allí se llevaron a cabo por parte del Gobierno, que intentó acabar con una minoría llamada tutsi, uno de los tres pueblos nativos de África Central.

Sin embargo, y tras viajar hasta en cuatro ocasiones al país, Valbuena asegura haber dejado atrás el miedo y los prejuicios para defender que se trata del país más seguro de África, muy limpio, en desarrollo y con grandes recursos naturales.

«Nuestra misión es que sean autónomos y no dependan de técnicos europeos, es decir, generar bases y no dependencia», un fin para el que Valbuena trabaja con un nuevo proyecto, la comercialización de té ecológico.

Para poder terminar con la colaboración y ‘dejarles volar en libertad’, en su quinto viaje, al quesero le gustaría llevarse consigo más técnicos de su equipo para desarrollar protocolos de higiene, las recetas y técnicas en la elaboración de quesos o la imagen corporativa de la quesería de Ruanda.

Para ello, han puesto en marcha un proyecto para conseguir financiación comercializando un té ecológico producido en las inmediaciones de Burera Dairy, a los pies de los volcanes Virunga, de una cooperativa vecina al emplazamiento de la quesería.

El té, que es producido respetando al medio ambiente y en las bases del comercio justo, es una especialidad de Ruanda y uno de los recursos fundamentales del país, que se vende a través de su página web.

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«Desde un punto personal y egoísta, quien más ha ganado con este proyecto he sido yo, en el ámbito tanto personal como profesional», reconoce Valbuena. Aún queda mucho por hacer para conseguir que «centenares de familias puedan tener un futuro mejor».