El alcalde de Valladolid amenaza a Lactalis con campañas de imagen contra la marca
Óscar Puente anuncia pelea en "todos los frentes" para que mantener la actividad y el empleo en la ciudad

Fábrica de leche Lauki en Valladolid.-P. REQUEJO
El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, aseguró esta mañana tras mantener un encuentro con el comité de empresa de Lauki que el cierre de la factoría en la ciudad, si finalmente se lleva a cabo a finales de junio, supondrá el “coste más alto posible” para Lactalis. “El Consistorio peleará esta cuestión en los todos los frentes como el político, jurídico, la movilización y la comunicación y hará todo lo necesario para que el cierre de las instalaciones de Lauki no le salga gratis a la empresa”, sentenció. Incluso, apuntó medidas de presión como una campaña de imagen contra la multinacional láctea aunque precisó que “no nos gustaría recurrir” a ese extremo.
Puente aseguró hoy, en declaraciones recogidas por la Agencia Ical, que el Ayuntamiento respalda “al cien por cien” la causa de los trabajadores de Lauki y el mantenimiento de la actividad y del empleo de la empresa en la capital. Apuntó que la población del área de influencia de Valladolid ronda los 500.000 habitantes y “supongo que este grupo querrá seguir vendiendo sus productos en la ciudad y si al final se materializa la salida, tendrá muy complicado contar con un futuro aquí, en lo que dependa del Ayuntamiento”.
El alcalde cargó contra la política empresarial de Lactalis que consiste en comprar fábricas rentables para desmantelarlas poco a poco y luego proceder a su cierre. A su juicio, el único objetivo de la compañía es derivar la producción a determinados centros e ir copando cuota de mercado. “Las instituciones no pueden consentir estas prácticas y menos en un país como España con el problema del empleo”, sentenció.
No en vano, recordó que el grupo Lactalis obtuvo el año pasado solo con la venta de lácteos líquidos en España unos beneficios de 100 millones de euros. Y ese balance coincide con los datos de la factoría de Valladolid que la que dijo es rentable.
Ante esta situación, Óscar Puente mostró una “actitud exigente y beligerante” con la empresa pero también colaboradora con todas las administraciones. “Si el PP y los gobiernos autonómico y central están por la labor de colaborar para evitar el cierre de Lauki, el Ayuntamiento de Valladolid será un firme aliado y si no es así lo tendrán como un claro enemigo”, sentenció. En ese sentido, aplaudió las palabras de ayer de la vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, Rosa Valdeón, cuando abogó por encontrar una solución a Lauki.
El alcalde también trasladó a los representantes de los trabajadores de Lauki su conversación el pasado viernes con el consejero delegado de Lactalis cuando le dejó claro que la compañía no está interesada en especular con los terrenos de la factoría ubicada en la avenida de Santander pero tampoco está dispuesta a negociar la venta de las instalaciones a otra empresa. Puente comentó que, incluso, se había ofrecido al grupo buscar un comprador para hacerse con la industria y absorber el centenar de trabajadores.
En ese sentido, el presidente del comité de empresa de Lauki, José Manuel González, no descartó la posibilidad de que la factoría sea asumida con una cooperativa como “último recurso”. Una opción que está sobre la mesa una vez que considerara que Lactalis es un grupo empresarial muy grande que medita mucho sus decisiones. “Hay que batallar para evitar ese cierre porque tenemos muchas armas y argumentos para revertirlo”, manifestó.
El alcalde tendió la mano a la empresa para dar marcha atrás a sus planes de cerrar Lauki y mostró la colaboración del Ayuntamiento “en la cuestión de sea” para que la actividad continúe en Valladolid. Otra cosa es que la compañía lleve a cabo “prácticas inhumanas” y juegue con los trabajadores y las familias como si fueran “piezas de ajedrez”.
José Manuel González, de Comisiones Obreras (CCOO), explicó que hoy mantendrá una reunión con la dirección de la empresa para conocer sus planes de futuro después del anuncio de Lactalis de cerrar la factoría de Lauki en Valladolid que está relacionado, según la compañía, con la bajada de producción de 100 millones de litros en España durante los últimos años.
Destacó que Lauki es una empresa solvente y emblemática que se ha convertido en un referente en el procesamiento de leche en España. Puso como ejemplo la antigüedad media de 20 años entre la plantilla de Lauki, la mejor relación del precio coste unidad de leche pasteurizada Puleva (solo por detrás de la instalación de Vilalba, en Lugo), la llegada de otros profesionales del grupo para conocer el funcionamiento de Lauki y la capacidad de producción que hasta 220 millones de litros al año. Frente a eso, la política de Lactalis ha sido deslocalizar poco a poco la actividad de la factoría y llevarse a otras fábricas los productos de valor añadido como la leche baja en lactosa, con omega o calcio de las marcas Puleva y President.