La plantilla de El Árbol parará el miércoles contra el reajuste de Dia
Será de cinco minutos a mediodía para forzar un plan de estabilidad para dos años mínimo

Los representantes de CCOO Mónica González, Luis Sáez, Isidoro Pérez y Nacho Gutiérrez, ayer, en la asamblea.-E.M.
La plantilla de El Árbol decidió ayer en asamblea convocar un paro de cinco minutos el próximo miércoles 27 de enero a las puertas de los supermercados como medida de protesta contra la decisión de Grupo Dia de cerrar 40 tiendas de la ex cadena de Juan Pascual y absorber las 342 restantes bajo la marca Dia «sin exponer un plan de viabilidad», ni «dar seguridad de que no habrá despidos ni ahora ni en el futuro».
La medida de protesta tiene ámbito solo para Castilla y León (136 tiendas El Árbol sobre 462 de Grupo Dia, el 29,4%) y Asturias (110 tiendas, el 23,8%) y está convocada únicamente por Comisiones Obreras. Aunque los miembros de este sindicato hablaron de una iniciativa genérica dirigida a «todos los trabajadores», esta llamada levantó recelos entre trabajadores asistentes a la asamblea celebrada en el Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero de Valladolid, ya que no entendieron cómo UGTy CCOO no estaban juntos en una encrucijada que se supone tan decisiva para el futuro de lo que queda de El Árbol.
No fue el único fleco que quedó pendiente, ya que la forma de llevar a cabo el paro de 5 minutos se decidirá hoy lunes, ya que algunos trabajadores son partidarios de centralizar en un supermercado El Árbol de cada ciudad la concentración de mediodía, mientras que otros, por motivos de desplazamiento, sostienen que es mejor que cada plantilla lo realice a las puertas de su tienda.
Por no faltar, también surgieron temores de trabajadores ante posibles represalias por parte de la cadena de mando. Ante ello, la secretaria general de Servicios de CCOO en Valladolid, Mónica González, replicó que el punto de partida no podía ser el temor a perder algo. «Todos estamos ya marcados y sabemos de encargados de tiendas que son los primeros en querar bajar la verja ya sea para cinco minutos o para todo el día», afirmó.
González añadió que el paro de 5 minutos está comunicado a la empresa y a la Delegación del Gobierno y que, a diferencia de un día de huelga, este paro temporal no tiene consecuencias en la nómina.
En la misma línea, el secretario de Acción Sindical de Servicios de CCOO de Castilla y León, Luis Sáez, aseguró que la movilización del miércoles –a la que podían seguir otras en el futuro– llega porque, a su juicio, es el momento de «mostrar unidad» ante la empresa y de trasladarles un «basta ya».
«La única forma de que se desconvoque es que se comprometan antes del miércoles a presentarnos un plan de viabilidad de la empresa y a garantizar una estabilidad laboral sin despidos al menos para los dos próximos años. No podemos vivir en la incertumbre. Hay que saber qué quieren y cómo vanvan hacer para mantener el empleo», aseguró, antes de calificar el plan de movilizaciones por los cierres como un «EREencubierto», ya que con poco más de 800 euros al mes «nadie puede trasladarse».
Sáez advirtió de que la peor receta en estos momentos es el desánimo. «Al final podemos quedarnos todos sin trabajo. Ahora somos 5.000 trabajadores y quizá dentro de un año y medio seremos 1.500. No conozco a nadie de Dia que se haya jubilado. Es más, es difícil encontrar alguien en las plantillas de Dia mayores de 35 años», clamó.
El representante de Comisiones Obreras ironizó con las posibilidades de recolocar a los de El Árbol, ya que en los formatos de Dia no hay secciones. «¿Qué va a pasar con los de carnicería o pescadería?», se preguntó, antes de abogar por la unidad de acción.
«Tenemos que movilizarnos porque el sistema actual es que las tiendas sigan dando pérdidas y es algo derivado de que los carros no llegan en condiciones, las bajas no se cubren y no hay surtido. Es un síntoma para que reflexionemos de cuál es la política con los trabajadores. El Árbol tiene 35 años de vida y no podemos dejar que muera sin pelear por nuestros puestos», indicó Sáez, quien se refirió a Dia como una empresa que no está acostumbrada a la oposición de los sindicatos ni a que las reivindicaciones salgan en la prensa.