Temporal en Valladolid
Los ríos vallisoletanos empiezan a bajar
El Pisuerga alcanza la punta de la crecida en Cabezón y en Valladolid / La Policía Municipal mantiene cortados los accesos al aparcamiento de las Moreras y los senderos próximos al puente Mayor y a la Ribera de Castilla

Tres hombres aprovechan la crecida del río para pescar en las inmediaciones del embarcadero, a orillas del paseo que recorre el parque de las Moreras.-J. M. Lostau
Tras la intensas lluvias caídas en la provincia de Valladolid desde principios de año, los ríos Pisuerga y Esgueva a su paso por la capital de la Comunidad presentan un nivel de alarma que hace prestar especial vigilancia a la crecida.
En concreto, el Pisuerga es el río que más preocupa, ya que llegó al punto máximo de crecida, previo al desbordamiento, a su paso por la localidad vallisoletana de Cabezón de Pisuerga durante la mañana de ayer, mientras que a lo largo del día la situación se repitió en la capital de la Comunidad.
El caudal detectado por la Confederación Hidrográfica del Duero fue de aproximadamente 780 metros cúbicos por segundo, aunque según informes de la entidad la tendencia será a la baja.
No obstante, la continua crecida ha provocado una onda de crecida que se ha trasladado al río Duero en su tramo bajo. Así, las estaciones de San Miguel del Pino y Toro entraron en alerta ayer, esperando el punto de la crecida durante el día de hoy en Zamora, con caudales en torno a los 1.000 metros cúbicos por segundo.
Después de que el nivel de alerta saltase en la capital vallisoletana el martes por la noche, la previsión al alza de los 600 metros cúbicos y 2,2 metros de nivel supuso la inundación de la margen izquierda del Pisuerga y la ‘desaparición’ bajo el río del embarcadero de la playa de Las Moreras al alcanzar un nivel de 2,84 metros.
De hecho, ante la crecida de los ríos y el riesgo de inundaciones, Protección Civil aconsejó no conducir en áreas inundadas, sino abandonar el automóvil y buscar un terreno más alto cuando se vea rodeado por una corriente de agua, según informó Europa Press.
De hecho, la Policía Municipal mantiene cortados, por precaución, tanto los accesos al aparcamiento de vehículos en el parque de Las Moreras como los senderos situados en las proximidades del puente Mayor y en el parque Ribera de Castilla.
En la zona norte de la provincia, la tendencia del Pisuerga abandona los niveles máximos para comenzar una tendencia descendente. A su paso por Cordovilla, en la provincia de Palencia, el Pisuerga ha llegado a acumular un caudal de 365 metros cúbicos por segundo con una altura de más de nueve metros, valores no habituales en la zona, donde el nivel máximo alcanzado durante este mes ha sido de 380 metros cúbicos y los mínimos de 9,2.
La situación se mantiene estable a la salida del río tras el embalse palentino de Aguilar de Campoo, con un caudal de 4 metros y el embalse al 57% de capacidad, lo que supone u a crecida de siete puntos y medio con respecto a los valores de la semana pasada.
En Cabezón continúan pendientes de la crecida del Pisuerga, y sin dejar de mirar al cielo ante la previsión de que la lluvia vuelva a descargar en la provincia vallisoletana. Ante el temor de que la crecida afecte a la reconstrucción del puente medieval de la localidad, la empresa que se hace cargo de las obras se mantiene a la espera para continuar con la reconstrucción.
Otros ríos de la provincia también causaron problemas durante estas pasadas jornadas. Ejemplo de ello fue El Sequillo, que provocó el desbordamiento de dos afluentes a la altura de Villanueva de los Caballeros. Finalmente, la carretera VP-5607 entre los kilómetros 5 y 7, que estuvo cerrada al ser cubierta por completo por balsas, fue reabierta ayer al tráfico.
Aunque la tendencia de los ríos vallisoletanos comienza a ser descendente, tras alcanzar el máximo necesario para dar la voz de alarma, fijado por la Confederación Hidrográfica del Duero en 619 metros cúbicos por segundo, la Agencia Estatal de Meteorología advierte de que en los próximos días volverá a llover, aunque será de forma más leve.
Las lluvias, aunque débiles, serán constantes a lo largo de lo que queda de semana, por lo que se mantiene la vigilancia de los caudales tanto del Pisuerga como del Esgueva, que aún les queda hasta llegar a los 2.300 metros cúbicos por segundo que se registraron en el Pisuerga en marzo de 2001.