ELECCIONES 20-D
Rivera insta a la participación ‘masiva’ contra el bipartidismo
El lider de C´s realiza continuas referencias al espíritu de la Transición en la tierra de Suárez

Albert Rivera se retrata con varios simpatizantes a la salida del acto PP en Ávila.-ICAL
El candidato a la presidencia del Gobierno por Ciudadanos, Albert Rivera, protagonizó ayer en Ávila el único mitin que realizará en Castilla y León con un auditorio repleto de 560 personas que le recibieron al grito de «¡presidente! ¡presidente!». Otro medio centenar se quedó fuera, aunque tras el acto, fue a saludarles, tal y como había prometido.
En la tierra de Adolfo Suárez apeló al espíritu de la época que lideró para presentarse como un líder de consenso para los cambios de dijo que se avecinan. Por ello, apeló a «los españoles inconformistas que se dejan la piel cada día» y que ahora apuestan por una segunda Transición.
«La vieja política no reformará España y los extremismos tampoco», dijo, después de recordar que esa etapa de la reciente historia de España «la encabezaron los que querían cambios, no ruptura».
Con constantes referencias a esa etapa y al presidente que la dirigió, Rivera trazó un discurso de más de media hora, en el que no empleó un tono mitinero. Quizá el esfuerzo del día anterior en Madrid antes 10.000 personas le pudo pasar factura o quizá la extraña hora -18.15- a la que comenzó el mitin.
Aunque inicialmente previsto para una hora después, el acto electoral se adelantó finalmente para poder presenciar el que denominó como «último debate del bipartidismo» entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. Al primero le llamó en varias ocasiones «perezoso» y al segundo casi le ninguneó, porque apenas le mencionó. Sólo lo hizo para decir que ayer «la vieja política» se daba la mano para «salvar al soldado Sánchez en ese acuerdo implícito que tienen los dos viejos partidos», en alusión al debate televisivo.
Precedido en los discursos por el portavoz de Ciudadanos en las Cortes de Castilla y León, Luis Fuentes, y por el candidato del partido al Congreso por Ávila, pedro Sierra, Albert Rivera dijo querer «desmontar el chiringuito» de un bipartidismo «decadente y pasar página» al que se refirió como un «régimen agotado, cansado, sin ideas ni argumentos».
Una de las partes fundamentales de su discurso se produjo al final, cuando hizo un llamamiento a los indecisos, entre los que incluyó a los abstencionistas, a los cabreados y a los que votarán por primera vez, para que depositen el voto a favor de Ciudadanos el próximo domingo.
En este contexto, hizo un llamamiento a una gran afluencia a las urnas, porque «sin una participación masiva el bipartidismo continuará”» Para ello, pidió una participación cercana al 80%. «Falta el sprint de la participación», reiteró, para después comentar casi en tono desenfadado: «Ya que estamos en la final, queremos ganar el partido».
Tras avisar de que Ciudadanos va a «desmontar el chiringuito» a los partidos tradicionales, Rivera vaticinó que el resultado «va a estar muy apretado. Más de lo que algunos piensan», añadió.
Su intervención concluyó con una frase de Adolfo Suárez: «Hagamos normal en las instituciones lo que ya es normal en las calles».