Cultura
La 'Última Transmisión' tras la catástrofe
Diego Palacio convierte el LAVA en refugio de un superviviente en una obra que protagoniza el vallisoletano Raúl Escudero

El vallisoletano Raúl Escudero en una escena de ‘Última transmisión’.-El Mundo
Un superviviente de alguna catástrofe en algún lugar y en algún momento impreciso. Un sótano desordenado de un edificio en ruinas y una emisora de radioaficionado que aún funciona.
El Laboratorio de las Artes se transformará mañana viernes en este sótano abandonado, en el último refugio de un joven superviviente que intenta desesperadamente contactar con una mujer a través de una emisora de radioaficionado gracias al proyecto de Diego Palacio: Última transmisión.
Estrenado hace un año en este mismo espacio, Última transmisión es el segundo montaje de Diego Palacio, un joven director formado en la Escuela Superior de Arte Dramático de Valladolid.
Palacio experimenta en esta ocasión con nuevos lenguajes escénicos. Cercana a la ciencia ficción, la obra introduce efectos sonoros y videoproyecciones con las que los actores interactúan a tiempo real para sorprender y motivar al espectador e involucrarlo en la acción.
¿Quién es el superviviente?, ¿qué hace ahí’?, ¿es posible que la mujer con la que intenta contactar no sea real y exista solo en su cabeza? y, lo más importante... ¿qué ha ocurrido en el exterior?, ¿qué le ha pasado al mundo?
Éstos serán algunos de los interrogantes que Diego Palacio intentará desvelar en este espectáculo protagonizado por dos actores vallisoletanos: Raúl Escudero (Premio Unión de Actores Castilla y León 2012) y Margarita del Hoyo- aunque la presencia de ésta última sea sólo virtual- a través de un texto original de Quique y Yeray Bazo, dos jóvenes dramaturgos que gestaron la idea de esta obra en la sala Cuarta Pared de Madrid.
Raúl Escudero es el último superviviente. Desde su refugio, intentará contactar con una mujer a través de un viejo aparato de radioaficionado. Será su único manera de contactar con el medio exterior. El objetivo, apunta Palacio, es conseguir una «inmersión del público», priorizando ruidos y sonidos envolventes para que los espectadores lleguen a sentirse «los últimos hombre vivos» como el superviviente de la obra.
Última transmisión se pondrá en escena mañana viernes, a las 19,00 horas, en la Sala Negra del LAVA. El precio de las entradas es de 10 euros.