Diario de Valladolid

Vía libre judicial a la entrada de Hinojosa en San Cayetano

El juez aprueba el convenio que reduce la deuda a 22,6 ME a pagar en 10 años / El grupo valenciano comprará la planta en la segunda quincena de diciembre

Imagen exterior de la fábrica San Cayetano en Aldeamayor.-J.M. Lostau

Imagen exterior de la fábrica San Cayetano en Aldeamayor.-J.M. Lostau

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J. Luis F. del Corral

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El futuro de San Cayetano y de sus 210 trabajadores está por fin despejado. El juez autorizó ayer el convenio que permite a la valenciana Hinojosa hacerse con el control de la fábrica de cartonaje de Aldeamayor de San Martín y dejar en minoría a la familia Esgueva.

Han pasado más de cuatro meses desde que se produjo el acuerdo de los acreedores hasta que el titular del Juzgado de lo Mercantil de Valladolid, Javier Escarda, notificara ayer a todas las partes el fallo que pone fin a la situación concursal de la compañía.

Sin embargo, la sentencia, a la que ha tenido acceso este periódico, no será firme hasta que transcurran veinte días. Hasta la segunda quincena de diciembre Hinojosa no podrá cumplir sus compromisos: adquirir un 80% de la compañía con una inversión de 4 millones de euros y «facilitar» financiación con otros cuatro millones.

A partir de entonces San Cayetano deberá pagar al conjunto de los acreedores 22,6 millones de euros en diez años. Gozará de una carencia de dos años para pagar la deuda a la mayoría en los ocho siguientes, mientras que a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social deberá hacerlo en los tres primeros años.

Cuando no habían transcurrido diez días desde que se celebró la junta de acreedores donde se llegó al acuerdo sobre las quitas, Deutsche Ibérica EFC presentó un «incidente concursal» por el que se oponía a la aprobación judicial del convenio. «Dicho incidente ha concluido por auto de desistimiento de fecha 23 de noviembre de 2015», la misma que lleva la sentencia notificada ayer.

A partir de la segunda quincena de diciembre deberá cesar el administrador concursal que promovió y facilitó el acuerdo con los acreedores.

El juez advierte en el fallo que la sentencia no será firme hasta que no transcurran veinte días a contar desde hoy. Y avisa de que si se ejecutaran los acuerdos con antelación a este plazo se podrían provocar «cuantiosos daños a terceros», sobre todo a Rafael Hinojosa y a las entidades financieras.

La quita de la deuda para los créditos ordinarios y subordinados será del 65% y para el resto del 55%. El 35% será pagado con dos años de carencia y una espera posterior de ocho años sin devengo de intereses. Alternativamente, podrán asumir una quita del 90% para que San Cayetano pague al mes siguiente de que se cumplan los dos años.

La quita de los créditos privilegiados -entidades financieras- fue aprobada por el 76% de los acreedores, un punto por encima del porcentaje necesario; y la de los ordinarios, por el 74%, ocho punto más de los necesarios.

El consejero delegado de Rafael Hinojosa, Eric Bacourt, declaró en junio a este diario que «la planta de San Cayetano tiene mucho futuro».

«Se trata de una fábrica en la que, sobre todo, se pueden encontrar productos de embalaje especializado y por tanto, de mucha aportación de valor para el cliente», añadió.

«San Cayetano es una compañía con multitud de fortalezas; entre las más importantes destacaría el equipo humano, la cultura de la innovación, los recursos de producción y la orientación al negocio que demuestra el estar trabajando para más de 60 países en un sector como es el del cartón donde la distancia es un factor fundamental. Como es lógico, también puedes encontrar puntos débiles; los más relevantes son una deuda insostenible y, últimamente, la necesidad de un mayor mantenimiento en la maquinaria y de una mayor organización interna de los procesos; dos debilidades que, sin duda, están derivadas de la situación que actualmente tiene la empresa».

Con más de 70 años de historia, San Cayetano se constituyó como sociedad anónima, si bien en 2002 se transformó en sociedad limitada. En 2004, abrió en Aldeamayor una planta considerada de las más modernas de Europa. Anteriormente, desde 1945, el padre del actual propietario, Francisco Esgueva Palacios, inició su actividad en una planta del barrio de La Victoria. Dedicada a la fabricación de envases y embalajes de cartón, es líder en el segmento de envases para productos congelados, «principalmente mariscos y pescados». Cuenta con clientes en más de 60 países, lo que le llevó a una cuota de negocio del 25% en su especialidad.

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