50 AÑOS DE LA FÁBRICA DE MOTORES DE RENAULT
Motores para acelerar el desarrollo de la ciudad
Renault celebra hoy los 50 años de la factoría en la que se han construido más de 23 millones de motores de una ‘ensalada’ de letras

Los trabajadores de motores de Valladolid celebran la fabricación del motor número nueve millones en 2000-E.M
Rugen los motores en la factoría vallisoletana de Renault. El cigüeñal, el cárter, la culata, los cilindros, pistones, empujadores, agujeros, miles de tornillos, de tuercas.... El puzle de piezas está completo. Nace el primer motor con DNI de Valladolid. 256 trabajadores ensamblaron en el taller de motores del kilómetro 186 de la Avenida de Madrid, hace ya medio siglo, el ‘propulsor 0’ que ‘atornilló’ la fábrica a la ciudad.
El 12 de noviembre de 1965, el mismo día en que la extinta Unión Soviética lanzaba hacia Venus la sonda Venera 2, Famesa (Fabricaciones Mecánicas S.A) impulsaba de forma oficial para la historia del automóvil su primera fábrica de motores; tres años más tarde integrada en Fasa-Renault.
Santiago López González, socio fundador y consejero del Consejo de Administración durante más de cuarenta años, siendo alcalde de la ciudad, resultó decisivo en la decisión de que se instalara una empresa donde fabricar motores y órganos mecánicos, aprovechando el polo de desarrollo industrial de la ciudad.
Quién iba a decir que aquella factoría de mediados de los sesenta, ubicada en apenas 22.000 metros cuadrados, se convertiría cinco décadas después en un gigante de cifras millonarias. Hasta el punto de que sus tres plantas de fabricación (dos de ellas para la mecanización de las piezas y otra para su montaje) han alumbrado en 50 años más de 23 millones de motores ‘made in Valladolid’.
Hoy, cada 12 segundos ‘estalla’ el rugido de un nuevo motor en la fábrica. El resultado: 7.000 unidades diarias gracias a los tres turnos de trabajo instaurados. Mas de un millón al mes. Pero la historia se escribe paso a paso. Ayer, hace medio siglo, cada día tan sólo se fabricaban 50 motores, de forma casi artesanal, en un único turno de ocho horas.
Quien pone voz a ese recuerdo es Miguel García Cordón, trabajador con el carné número 221, que entró a la fábrica el 21 de octubre de 1965, con 30 años, cuando aún la maquinaria de la cadena no estaba ni siquiera instalada al 100%. A sus 80 años, rememora, primero como oficial de primera, luego como jefe de equipo, encargado, contramaestre y por último jefe de taller, cómo los primeros motores que se fabricaron conllevaban un alto componente manual y se instalaron en el R-8.
En diciembre de ese mismo año ya se había alcanzado una producción de 2.281 conjuntos de motores. Un año más tarde, la cifra superaría las 27.664 unidades (22.269 para el R-8 y 5.395 del R-10). 39.000 motores se realizaron en 1967. En septiembre de ese año se inicia la puesta a punto del motor para el Renault 4 super. La plantilla está compuesta por 1.060 trabajadores.
Tira de su archivo personal Andrés Martín, presidente de la Asociación de Profesionales Senior, que aglutina a prácticamente 200 socios procedentes de motores, para afirmar que en el plazo de tres años la factoría había fabricado los conjuntos mecánicos de 100.000 vehículos.
Pero ¿cómo sonaba un motor de 1965? «En comparación con los motores de hoy en día, que apenas se oyen, aquello sonaba a coche verdaderamente antiguo», afirma tajante García Cordón. «Eran más ruidosos y consumían mucho más», apostilla Desiderio Martín Madrigal, que pisó la fábrica por primera vez a sus 21 años, montado en la ‘Diligencia’ -autocar de la empresa Cabrero que transporta a los trabajadores de Renault- y sin aún haber culminado sus estudios de Maestría. Otros procedían de Renfe, de la empresa de armas, del campo, del servicio militar...
Su destino sería la verificación de calidad de todas las piezas que componen el motor. Hasta tres pruebas se realizaban para que el motor, como reloj suizo que es, funcionara de forma óptima. «Los controles eran también muy rigurosos porque la calidad pesaba mucho», afirma Martín Madrigal.
La revolución mecánica fue cambiando la fisonomía de la planta, pero los notables cambios en la fabricación, con procesos cada vez más mecanizados y sofisticados, fueron implantándose de forma progresiva, con tiempo para que los operarios se habituaran a la llegada de nuevas máquinas.
Ya en 1972, motores se expande. Se estrena Motores 2. Años más tarde llegaría Motores 3, el lugar donde se monta el motor sobre el propio vehículo Renault. De los 22.000 metros cuadrados, la factoría pasa a ocupar más de 250.000 metros cuadrados.
Pero la diferencia radical, al margen del tamaño, se encuentra en su interior: en esa ensalada de letras que han dado lugar al nombre de infinidad de motores y en esa maquinaria compleja, a ojos de un profano, que engrasa el proceso para que prenda la chispa de la combustión.
2004 marcó un hito en la empresa. La implantación de líneas flexibles, en sustitución de las tradicionales, permitía la fabricación de motores de forma simultánea. Ese año, por primera vez en su historia, se lograba construir más de un millón de motores, lo que suponía el 40% de todos los fabricados por Renault en el mundo.
Un año más tarde, tras otro millón de motores construidos, Renault superó en el cómputo global de su historia los 13 millones, a razón de 5.100 unidades al día. Y así sucesivamente, hasta que en 2008 se ‘pinchó’ ese ascenso meteórico, cayendo a 983.332 las unidades.
Levantó el vuelo de nuevo y en 2012 Renault y sus más de 2.100 trabajadores festejaron la llegada del motor número 20 millones.
Poco a poco, Valladolid fue ganando peso en el conjunto de Renault España y ya fabrica la mitad de los motores del grupo en el mundo. 1.479.822 unidades salieron en 2014.
2.000 trabajadores, incluidos 330 ingenieros, hacen realidad actualmente los tres tipos de motores que se fabrican en Valladolid: el K-9, un diesel de 1.500 centímetros cúbicos, que se ensambla en todos los vehículos de la gama Renault, a excepción del Twingo y la Espace, además de gran parte de la gama Nissan, Mercedes y Dacia, y dos gasolina.
Para celebrar ese medio siglo de vida, Renault inaugurará hoy una exposición, acto al que asistirá el director de fabricación y logística del Grupo Renault y presidente del Consejo de Administración de Renault España, José Vicente de los Mozos, y el director de las factorías de Montaje y Motores, Manuel Guillermo.