Diario de Valladolid

Cultura

«La música no se impone. Tú la eliges, se instala en tu disco duro y con ella te vas a la tumba»

Víctor Manuel y Ana Belén recalarán este sábado en el polideportivo Pisuerga con su gira ‘Canciones regaladas’

Víctor Manuel y Ana Belén.-El Mundo

Víctor Manuel y Ana Belén.-El Mundo

Publicado por
Ana de la Fuente

Creado:

Actualizado:

Han pasado treinta años desde que Víctor Manuel y Ana Belén grabaron juntos Para la ternura siempre hay tiempo y siete desde su última gira. Ahora vuelven a unir sus voces en el álbum Canciones regaladas que presentarán el próximo sábado, día 3, en el polideportivo Pisuerga con lleno asegurado. Un disco con doce canciones de autores como Rubén Blades, Leonard Cohen, José Alfredo Jiménez, Carlos García Berlanga, Astor Piazzolla, Billy Joel o José Afonso, entre otros, que querían «regalar» a su público.

Pregunta.- ¿Por qué han tardado tanto tiempo en ‘repetir’ un formato que tuvo tanto éxito? No creo que sea porque no se ven o porque coinciden poco...

Respuesta.- No habíamos pensado en ello y alguien nos lo sugirió recordándonos que habían pasado treinta años desde el otro. Hemos hecho en este tiempo varios trabajos juntos grabados en directo. También han pasado siete años desde la última gira. Supongo que hay gente que tiene la sensación de que trabajamos juntos todo el tiempo, pero no, normalmente trabajamos cada uno por nuestro lado y cuando nos juntamos todo se potencia.

P.- Canciones regaladas reúne doce temas de otros tantos artistas. José Alfredo Jiménez, Billy Joel, Leonard Cohen, Astor Piazzolla o Ignacio Canut son algunos de los elegidos para este trabajo. ¿Qué criterio han seguido para realizar esta selección? Me imagino que no habrá sido una tarea fácil...

R.- Pues no. Manejamos muchas canciones y todas se escuchan, al menos a esos autores, habitualmente en casa. Nos son muy familiares. Decidimos elegir a Ruben Blades pero no Pedro Navaja, mejor El padre Antonio y el monaguillo Andrés, otra canción extraordinaria. De Antonio Carlos Jobim, no La chica de Ipanema, mejor Años dorados. Y así. Todas las canciones que fuimos eliminando eran tan buenas como las que están en el disco.

P.- Dicen que las canciones se eligen por los recuerdos vividos y que muchos de los temas que componen la banda sonora de nuestras vidas es porque nos retrotraen a determinados momentos. ¿Han pesado los recuerdos a la hora de elegir estos temas?

R.- La música es la disciplina artística con más poder evocador y comunicativo. La música se instala en tu disco duro y con ella te vas a la tumba. No se impone. Tu la seleccionas y de las miles de canciones que uno escucha en su ‘play list’ quedan solo unas cuantas que asocias a estados de ánimo, novios, novias, hijos, bailes, adolescencia, juventud…Tengo la impresión de que esa lista se cierra mas o menos a los cuarenta, cuarentaytantos años. Y ahí se queda. Hay estudios que revelan la persistencia de estímulos musicales en enfermos de alzheimer. Doy fe (dice Víctor Manuel) de que cuando visitaba a mi madre en la residencia donde pasó sus últimos años, enferma de alzheimer, y entraba en el espacio donde estaban todos, atronaba la música de algún pasodoble y muchos de ellos movían la cabecita al compás.

P.- ¿Cómo se siente Víctor Manuel al ‘entrar’ en las canciones de otros artistas?

R.- Todo eso es mucho más fácil para Ana. Su repertorio se compone de canciones regaladas. Ella es cantante pura. Yo necesito cantar lo que escribo, lo que me acomodo a mi manera, lo que quiero contar que son cosas casi siempre o vividas o muy cercanas. Admiro, sobre todo, a los escritores de canciones -de Billy Joel a Elton John, de Lucio Dalla a Francesco de Gregori, de Jacques Brel a Aznavour, de Serrat a Sabina- porque sé lo que significa escribir una canción. Cantando a ‘otros’ me defiendo y trato de hacerlo lo mejor que puedo.

P.- Me imagino que en el concierto de Valladolid tampoco faltarán sus propias canciones, muchas de las cuales se han convertido en auténticos himnos.

R.- La gente no te perdona que te vayas sin cantar La Puerta de Alcalá, Contamíname, Solo pienso en ti, Asturias, Lia o Derroche… Esas nunca faltan y en el concierto de Valladolid tampoco faltarán.

P.- ¿Le siguen asistiendo las musas a Víctor Manuel? ¿Guarda alguna canción actualmente en el cajón?

R.- Siempre está uno pensando canciones, ideas y de vez en cuando, cada vez mas espaciadamente, escribe y publica. Lo siguiente es gente que te encuentras por la calle que te dice: me gustaban más las canciones de antes y nunca sé muy bien a qué se refieren: si a la década de los 60, 70, 80, 90, 2000…

P.- «Todo cambia/ Lo superficial, lo profundo/El pastor cambia su propio rebaño/Cambia el modo de pensar/ Cambia el clima con los años/ y por eso, que yo cambie, no es extraño», dice Julio Numhause en Todo cambia, uno de los temas que han elegido para este trabajo. ¿Cómo han cambiado Víctor Manuel y Ana Belén desde que comenzaron hace ya unos poquitos años?

R.- Todos cambiamos, evolucionamos para decirlo mas exactamente. Pero en lo esencial seguimos siendo los mismos y nos remueve el corazón cosas muy parecidas a las que nos movía hace cuarenta años. ¿La diferencia? Hace cuarenta años cantábamos por Europa para emigrantes españoles. Ahora, uno ve a diario cómo llegan a las playas de Europa gentes, en el mejor de los casos, vivos y sigue revolviéndote la misma sangre.

P.- ¿Cómo pudiste hacerme esto a mi? de Carlos Berlanga y Nacho Canut es otro de los temas incluidos en este álbum. Una canción de 1984 por la que parece que tampoco ha pasado el tiempo ¿Por qué han elegido este tema?

R.- Fue una idea de Ana, le gustaba la canción y pensó que podía tener otro tratamiento musical. Así se lo comentó a David San José y el resultado ha sido estupendo.

P.- En 1982 Víctor Manuel escribía y cantaba «Desde el pirulí se ve un país confundido y feliz de perfil». ¿Cómo ven treinta años después este país? ¿Confundido?, ¿feliz?

R.- Más confundido que nunca. Se ha hecho muy poco trabajo políticamente, poco didactismo y ahora recogemos lo que se ha ido sembrando entre todos. Hay una ignorancia muy profunda, muy trabajada en cada esquina de este país acerca de lo que piensan el resto de nuestros compatriotas. Aquella era una canción post-transición, cuando estábamos armando el mecano.

P.- ¿Y la cultura?

R.- Puedes asomarte a las páginas de cada uno de los partidos realmente existentes y comprobar qué planes culturales tienen, qué proyectos de propiedad intelectual defienden, qué planes antipiratería proyectan. Si yo fuera joven y artista, estaría mejor protegido por Merkel, Hollande o Camerón.

P.- Siempre se han caraterizado por decir lo que piensan ¿Han tenido que pagar algún tributo por declararse ‘artistas de la ceja’?

R.- No vamos a ‘llorar’ por lo que hemos hecho voluntariamente pero llevamos pagando tributo desde nuestra primera declaración anti régimen en la noche de los tiempos. Es mucho mas cómodo no significarse. La gente joven, recién llegada piensa: ¡Joder que palos les dan a estos que llevan toda la vida!... así que es mejor callarse y votar lo que nos dé la gana. Somos un país medio excéntrico y les pedimos a los famosos que se manifiesten políticamente, a derecha o izquierda, para luego darles en el lomo. Con eso se cuenta. Cuando vienes de lejos y has comprendido desde hace muchos años que no se puede gustar a todo el mundo, relativizas todo, pero alguien que comienza…

P.- El próximo 18 de noviembre recogerán el Grammy Latino a la ‘Excelencia Musical’. ¿Qué supone para ustedes este reconocimiento?

R. - Estamos agradecidos a la Academia. ¿Que si nos lo merecemos? Sí, claro.

tracking