LA ESPUELA: ENTREVISTA A MIKE HANSEN, PRESIDENTE DEL CLUB BALONCESTO CIUDAD DE VALLADOLID
«Sacaba mejores notas que Shaquille O’Neal»
Metro ochenta y cinco, calza un 46 y tiene los pies en el suelo. Licenciado en Económicas, ha repasado bien las cuentas antes de impulsar este nuevo club, que nace con humildad y mirando a la ciudad. Aficionado a leer biografías y pedalear por el pinar, asegura que en casa se coge pocos rebotes y que sus hijos son el mejor triple de su vida
Mike Hansen.-Pablo Requejo
Pregunta.- ¿Cómo le dio por el baloncesto, siendo tan bajito?
Respuesta.- Empecé jugando a fútbol americano en la base de Torrejón de Ardoz, donde me crié. Luego, en Madrid no se jugaba y tuve que elegir baloncesto. Pero a día de hoy el fútbol sigue siendo mi pasión y me encanta ver los partidos en la tele y jugar con mis hijos.
P.- ¿De pequeño le cantaban aquello de ‘Yankees, go home’?
R.- Muchas veces. Recuerdo estar en el autobús y que no nos dejaran entrar a la base y nos tiraran piedras. Me crié en un ambiente muy militar, aunque mi padre era civil:profesor en las escuelas. No me gusta entrar en política, pero mucha gente tiene un concepto erróneo de los Estados Unidos. Yo no estoy de acuerdo con muchas decisiones de su Gobierno, pero los americanos son personas bondadosas y abiertas.
P.- En la universidad de Louisiana coincidió con Shaquille O’Neal. ¿Quién sacaba mejores notas?
R.- Yo. Por poco, ¿eh? Él hizo Gerencia de Empresas, pero tuvo que dejarlo para ir a la NBA. Terminó la carrera después; tenía mucha disciplina y era buen estudiante.
P.- Al presidente del Chami le llaman también Hansen. No son familia, ¿no?
R.- Nooooo. Ya es casualidad, pero en su caso es un apodo. Es muy buen amigo. Tengo muchísimos amigos del ‘Chami’ y del Quesos. Y siempre les digo que admiro el rugby pero que el deporte de hombres de verdad es el fútbol americano. Ellos dicen que no.
P.- Pero le habrán convencido de que mola más el ‘tercer tiempo’ que la horterada esa de la Superbowl...
R.- En eso estoy totalmente de acuerdo, je, je.
P.- ¿En casa le llaman Miguel Eduardo?
R.- No. En realidad me llamo Michael Edward Hansen Mejías y así consta en mi partida de nacimiento. Pero cuando me saqué el DNI con quince años para jugar con España, la ley, de la época de Franco, impedía tener nombre extranjero en un documento oficial. Tuve que traducirlo literalmente. Yasí se ha quedado para siempre en mi pasaporte.
P.- No estaría Rajoy expidiendo los deneís aquel día, dada su confusión con las nacionalidades...
R.- No, je, je. Yo tengo la doble nacionalidad, por padre americano y madre española.
P.- ¿Y cómo se siente?
R.- Americano y español. Durante 17 años viví en dos sociedades a la vez:por la mañana en un ‘pueblo’ donde todo era americano:la radio, los coches, la televisión, la comida... A las tres de la tarde volvía a Madrid y estaba en la sociedad española.
P.- ¿Con quién preferiría retarse en un uno contra uno, con Pedro Sánchez, que jugó en el Estudiantes, o con Albiol, ex del Joventut?
R.- Con Pedro Sánchez. No estaría mal. Los dos hemos sido ‘estudiantiles’ y sería interesante. Me saca una cabeza, pero habría que ver qué tal se mueve él lateralmente.
P.- De todos los jugadores con los que ha compartido vestuario, ¿quién canta peor en la ducha?
R.- Óscar Schmidt. Le gustaba cantar, bailar sambas, imitar a Chiquito de la Calzada... Tengo grandes recuerdos de él.
P.- ¿Y la manía más extravagante que ha visto a un compañero?
R.- Mi amigo del alma, que ya no está con nosotros, Sergio Luyk:se ponía gomina y luego se secaba el pelo, que le quedaba como un casco. Luego una cinta en la cabeza, muñequeras, rodilleras… toda la parafernalia imaginable.
P.- ¿La frase más motivadora que ha escuchado a un entrenador?
R.- ‘Tu mejor potencial somos nosotros’.
P.- ¿Tiene alguna muletilla cuando se dirige a los equipos?
R.- A los chavales siempre les digo que tienen que competir en la escuela igual que en la cancha. Y que sigan sus sueños. Con la crisis, a veces se nos olvida. Les digo: ‘habrá gente que te diga que estás loco, que no puedes conseguirlo, pero...’. Les pongo mi ejemplo:mido 1,80 pelao, no soy un saltarín ni un velocista, pero he podido jugar al más alto nivel durante 18 temporadas. Y he sido internacional en todas las categorías.
P.- ¿Por qué han elegido a una ardilla como mascota? ¿Se les ocurrió paseando por Campo Grande?
R.- Pensamos qué animal representa a Valladolid y provincia. Salió el lechazo, las liebres… y al final los diseñadores propusieron la ardilla. Nos encantó: es unisex, dinámica, con cara de partido. Ha cuajado.
P.- ¿Ha tenido que hacer la pelota a muchos patrocinadores?
R.- No crea. La gente es muy receptiva y les encanta el proyecto. Es importante que todo el mundo quiera al club y lo sienta como suyo. Que no sea una entidad que está ahí y gana dinero, sino que haga cosas por y para la ciudad. No nos engañemos por haber sido campeones de Europa;eso es un espejo muy distorsionado de cómo está el deporte. La Selección es fantástica, pero las ligas profesionales en España no son tan boyantes y hay muchos problemas económicos.
P.- Queda una semana para que comience la liga. ¿Cree que el exalcalde irá a ver los partidos del nuevo club, con lo forofo que era del anterior?
R.- Por supuesto que sí. Éste es el club de todos. Y todos los aficionados del baloncesto irán a ver al equipo. Aunque hemos quitado el palco y ahora todo el mundo se sienta con la gente.
P.- ¿Quién tiene mejor pase, Óscar Puente o León de la Riva?
R.- Creo que los dos se merecen el máximo respeto. León de la Riva ha apoyado mucho al baloncesto. Y Óscar es muy cercano a la gente. Es otra generación. Y está empezando a escribir su legado.
P.- ¿El mejor jugador europeo?¿Sabonis o Gasol? ¿O Petrovic?
R.- Gasol, sin lugar a dudas. Es más, diría que a día de hoy, junto a LeBron James, es el jugador con más inteligencia baloncestística del mundo. Sabonis marcó una época, pero no tiene ese palmarés y no ha dominado durante tanto tiempo en la mejor liga del mundo como Gasol. Nikos Galis, Petrovic, Sabonis, Nowitzki y él conforman el quinteto de gala de jugadores de Europa, pero él está un peldaño por encima.
P.- El último año ha sido muy duro, con la muerte de su amigo Lalo, de quien no pudo despedirse. ¿Qué le diría si nos estuviera leyendo?
R.- Que sonría, porque en los últimos tres años no sonreía mucho. Sé que ahí arriba tendrá una sonrisa de oreja a oreja como la que nos acostumbraba. Y estará orgulloso de cómo está evolucionando el baloncesto en su ciudad. Lo hablamos muchas veces:la posibilidad de tener un equipo con muchos vallisoletanos. De que el dinero esté en la cancha. De hacer las cosas con cabeza. En cierta manera, este club es un tributo a su figura. El capitán de todos los equipos de la escuela será el número cinco. Y la socia número uno es Montse. Es sólo es un granito de arena que intentamos devolverle.