CULTURA
Sabatel y Lobete proponen una ‘mirada hacia la habana’
Una atrayente carta de presentación del Concierto en el Jardín de la Casa Zorrilla hoy a las 22.00 horas
«Yo me divierto mucho con este programa de música cubana y hace que desde el piano esté bailando, que me sienta de fiesta, sin olvidar que es ‘tela’ de complicado, pues a veces parece que tienes que tener tres brazos, entre el ritmo, los bajos y una segunda melodía», confiesa el pianista Óscar Lobete.
Una atrayente carta de presentación del Concierto en el Jardín de la Casa Zorrilla hoy a las 22.00 horas, a lo que Lobete suma el contar con Laura Sabatel. «Ella tiene mucha presencia escénica, un algo especial, sinceramente es una de las grandes sopranos que hay hoy en día, y su voz tiene un timbre precioso, realmente no sé qué decir, es para escucharla», expresa Lobete.
El valioso pianista vallisoletano recuerda que el pasado día 10 «hizo dos años del primer concierto junto a la soprano», y que llevan ya «más de 80 actuaciones» lo que les ha llevado a que «estén muy compenetrados». Pianista y cantante han forjado su carrera en común a través de tres programas base: de canción española, lieder y canción latina. Y Lobete recuerda que le dan «mucha importancia al trabajo constante» y dentro de éste «a la expresión de la palabra a través de la música».
El intérprete rechaza el poco afortunado término de pianista acompañante y prefiere para este tipo de actuaciones el de pianista de cantantes, una profesión compleja, cuyo secreto lo resume en palabras de un grande de esta especialidad. «Decía Miguel Zanetti que un buen pianista de canto es aquel que cuando el solista se pone a cantar hace que se sienta arropado y la inercia de la música le vaya llevando», valora el intérprete.
Prats, Lecuona, Roig y Sánchez Fuentes, los compositores que figuran en el programa, son para Lobete, «diferentes en su estilo, opuestos incluso», pero poseen un elemento en común «el sonido cubano». Y sin decantarse por alguna obra piensa que la Canción del amor triste, Señor jardinero y La Señora luna de Lecuona, con letra de Juana de Ibarbourou, son para él «de las canciones más bellas que ha escuchado en su vida».
Con estas bazas Óscar Lobete apuesta porque «a la gente le va a encantar desde el primer compás al último», y lo dice porque cuando han programado este tipo de concierto «han llegado a dar hasta siete propinas».