Sanidad
El Río Hortega, a la vanguardia en paliar la lumbalgia invalidante
Aplica por primera vez en España una cirugía poco invasiva en pacientes con estenosis de canal lumbar / Aporta alivio del dolor en reposo y una mejor tolerancia al esfuerzo
El jefe de sección de la Unidad del Dolor del Río Hortega, Enrique Ortega.-ICAL
El Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid se ha colocado a la vanguardia española de la cirugía para paliar la estenosis de canal lumbar crónica, una dolencia que aparece con los años –suele presentarse a partir de los 60– y que provoca en muchos pacientes no sólo fuertes lumbalgias y fatiga al caminar, sino también dolor en reposo. La técnica, vía epiduroscopia (técnica percutánea mínimamente invasiva), es susceptible de aplicarse en pacientes que descartan la cirugía tradicional porque no quieren someterse a una intervención tan agresiva, y en aquellos que no pueden ser intervenidos por ser crónicos con diversas patologías asociadas.
Lo explica a Ical el jefe de sección de la Unidad del Dolor del Río Hortega, Enrique Ortega, en cuyas manos reside esta cirugía para la que se formó en con el doctor Palmisani en el Hospital Guy’s and St. Thomas de Londres y que ya ha aplicado en ocho pacientes, seis de ellos con «muy buenos resultados». «Qué gana el paciente, la eliminación del dolor en reposo y una mejor tolerancia al esfuerzo, de modo que puede pasar de andar un kilómetro a cinco o seis», resume.
La técnica se centra en reducir las molestias de pacientes con estenosis de canal por hipertrofia del ligamento amarillo gracias a la epiduroscopia y a un sistema técnico, similar a un bisturí eléctrico, llamado coablator, que permite a Ortega llegar a los recesos laterales de la columna, que es el lugar donde se produce la estenosis, y hacer pequeñas incisiones para ir despegando la zona de manera muy controlada y un riesgo menor a la cirugía convencional. También, le facilita trabajar cerca de estructuras muy vulnerables, como son los nervios, sin lesionarlas. «Se trata de una forma distinta de usar un material que veníamos utilizando ya de forma rutinaria, y cuya evolución nos permite hacer tratamientos más invasivos». «Hasta hace unos años, sólo podíamos entrar, mirar y tratar inyectando suero. Ahora contamos con las herramientas para ser más efectivos», añade.
La epiduroscopia, las llamadas popularmente cirugías con láser o cirugías endoscópicas, se aplican desde hace años para el diagnóstico y cirugías en patologías de aparato digestivo y vesícula, entre otras. Permite visualizar el interior del organismo e intervenir con una pequeña incisión. En el canal lumbar sí estaba estandarizada para diagnóstico, desde el año 1996, y tratamiento del síndrome postlaminectomía, pero no para tratamiento de la estenosis de canal, porque el tamaño de los materiales deben ser muy pequeños. En este campo se había desarrollado poco, y se utilizaba para revisar y mejorar la clínica en pacientes operados de cirugía lumbar, donde la operación había evolucionado mal y sufrían el llamado síndrome de cirugía fallida.
Se estima que cerca del 60% a 80% de la población padecerá a lo largo de su vida un cuadros de lumbalgia, aunque no todos causados por una estenosis de canal degenerativa. Ortega calcula que de los 1.500 pacientes nuevos que pasan por la consulta de la Unidad del Dolor del Hospital Río Hortega, aproximadamente un 20% recibirá este diagnóstico. La epiduroscopia es el último recurso, si no funcionan los tratamientos farmacológicos e infiltraciones. El doctor calcula que se practicarán entre 50 y 60 al año.