educación
La UVA aboga por la especialización de los campus para evitar el desajuste entre demanda y empleo
El Consejo Social insta a la Consejería de Educación que lidere “sin dilación” el análisis de la definición de la oferta que deben tener las universidades públicas de la Comunidad

El presidente del Consejo Social de la Universidad de Valladolid, Gerardo Gutiérrez, presenta las conclusiones del informe 'Reflexiones sobre la oferta de titulaciones de la UVA'-Ical
El presidente del Consejo Social de la Universidad de Valladolid (UVA), Gerardo Gutiérrez, se postuló a favor de que los distintos campus que la componen asuman un rol de especialización que permita evitar el actual desajuste entre la demanda formativa y la empleabilidad final de los alumnos. Así lo puso de manifiesto en la presentación del documento 'Reflexiones sobre la oferta de titulaciones'.
En este sentido, resaltó el hecho de que “gente de procedencia muy distinta e ideología diversa”, en alusión a los integrantes del Consejo Social, haya sido capaz de consensuar un informe que cuestiona la permanencia de titulaciones sin demanda suficiente, al tiempo que asegura que se causa un grave perjuicio a los estudiantes ofertando formación sin salida profesional. Este organismo de participación autor del informe está compuesto por representantes de la universidad y personalidades de la vida cultural, profesional, económica, laboral y social de la Comunidad.
“El modelo de universidades generalistas tiene que dar paso al de universidades especializadas por áreas de conocimiento. Hay que terminar con la idea de que cuantas más titulaciones e impartidas en más sitios mejor, para orientarse hacia un modelo basado en el conocimiento y donde debe primar la calidad sobre todas las cosas”, expuso Gutiérrez.
A su vez, se mostró partidario de que dentro de este modelo aludido se tenga en cuenta “la primacía y la singularización de los mejores”, además de intervenir para orientar a los estudiantes de bachillerato sobre las salidas que tienen los distintos estudios universitarios. “Hay que posibilitar que acudan a aquellas carreras universitarias que tengan una mayor demanda social, incentivando la oferta de las profesiones consideradas de futuro”, enfatizó.
A su vez, el documento consensuado por el Consejo Social de la UVA recomienda aplicar el “sentido común” en la oferta de plazas universitarias, estableciendo un límite donde sea necesario y citando como ejemplo Medicina. En cuanto a los planes de estudio, Gerardo Gutiérrez señaló que deben responder “a las necesidades sociales”, al tiempo que preparen a los alumnos de forma eficaz “mediante un equilibrio entre formación básica y especializada en los mismos cursos”. De lo contrario expresó la idea de que se “causa un perjuicio extraordinario a los estudiantes al ofrecerles una formación sin ninguna salida profesional o con tasas de empleabilidad mínima”.
Por otro lado, consideró que hay que mantener los campus periféricos que tiene la UVA en Soria, Palencia y Segovia, “dado su indudable peso en las economías locales”, pero teniendo en cuenta que deben especializar sus contenidos y apostar por la máxima calidad educativa posible. “Se trata de ver cuántos alumnos se deben formar en cada carrera y en qué sitio pueden hacerlo”, agregó, matizando que todo ello deberá llevar aparejado un sistema de becas de movilidad para garantizar el el acceso en igualdad a las enseñanzas universitarias.
No obstante, el documento de consenso considera que las posibles modificaciones en el mapa de titulaciones deben llevarse a cabo sin cambios “bruscos”. Además alerta sobre la “perturbación” que se produce con el nuevo modelo de organización de grados y másteres y del hecho de que tampoco contribuye a la seguridad jurídica de las titulaciones “la falta de uniformidad derivada del hecho derivado de que cada universidad pueda decidir la duración de los estudios”.
Liderazgo de la Junta
Las 'Reflexiones sobre la oferta de titulaciones' realizada por el Consejo Social de la UVA ve como exigencia fundamental formular un mapa de titulaciones estable, “consecuencia de un acuerdo amplio que ponga en valor las posiciones comunes y relegue el resalte de las diferencias”. Para ello, sostiene que ha remitido el documento a la Consejería de Cultura, quien debe “liderar el proceso a partir de un debate desde el Consejo de Universidades de Castilla y León con la participación activa de la comunidad universitaria y los distintos agentes económicos y sociales”.
Además, las conclusiones proponen que se creen grupos de trabajo impulsados por los consejos sociales de cada universidad para promover y desarrollar el debate en torno a las titulaciones y planes de estudios, tomando decisiones al respecto. Igualmente, se pretende potenciar la aplicación de normas internas de cada universidad que permitan a los colegios profesionales y asociaciones empresariales y sindicales emitir opiniones sobre los distintos planes de estudio.
A su vez, se apuesta por elaborar y contar con un protocolo de actuación, por parte del propio Consejo Social de la UVA, ante las nuevas peticiones de títulos para poder emitir informes académicos y económicos con el mayor rigor y conjunción de criterios. Finalmente, se apuesta por que este órgano de participación acometa las acciones necesarias para fusionar centros y titulaciones cuando las razones de eficiencia y excelencia así lo aconsejen.
Inserción laboral
El Consejo Social de la UVA está ultimando el denominado 'Inserción Laboral de los egresados universitarios. La perspectiva de afiliación a la Seguridad Social', realizado por la Conferencia de Consejos Sociales en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, que será presentado en breve.
En este sentido, Gerardo Gutiérrez avanzó algunos resultados que ponen de rekieve que de cada seis titulados en la Universidad de Valladolid al cabo de un año cuatro de ellos están en el paro, uno trabaja en puestos que requieren formación universitaria y otro en puestos que no precisan cualificación. Al cabo de cuatro años de obtener la licenciatura, solo dos de los egresados están en el paro, mientras dos ocupan puestos sin cualificación universitaria y otros dos están en trabajos que sí requieren titulación.
Para el presidente del Consejo Social de la UVA es evidente que “actualmente se forma a muchos titulados no absorbibles por el mercado laboral”, lo que pone e manifiesto el desajuste que existe entre el tipo de formación que demanda el mercado del trabajo y la elección formativa realizada por los estudiantes. “Es preciso abrir una brecha de consenso ante el caótico mapa de titulaciones existente. Se trata de dar una vuelta a lo que se tiene que estudiar en las universidades de Castilla y León en los próximos 10-15 años”, concluyó.