El tipo del puro de VOX
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Ha salido foto de un tipo de VOX con un puro en la boca paseándose y luciendo el habano por las escalinatas de la platea del hemiciclo congresual. Es el mismo que se encaramó como un chulo de capea al estrado para encararse con la Presidencia por algún asunto menor. Es evidente que el tipo tiene un gran complejo de inferioridad que le conduce, inevitablemente, a intentar dar la nota para salir en las fotos y las noticias, a falta de mejores labores parlamentarias. El tipo atiende al nombre de José María Sánchez García y luce una barba en desuso que sospecha que le otorga algún aspecto intelectual. Pero realmente le queda peor a Pablo Fernández, el leonés metido a candidato de Pudiéramos por Madrid, que el esmoquin de James Bond. Y eso que es un tipo con buena planta y la melena de Tarzán. A decir de otro de VOX, un tal , Robatto, Jacobo, que protagonizó una escena de los Peaky Blinders en el invierno leonés, en la noche del Barrio Húmedo, con el pecho al aire, pese al frío del carajo, en las autonómicas de 2022, junto a su ex amigo García Gallardo, el de la barba vintage es un individuo plagado de títulos y diplomas del uno al otro confín. Pero carece del mínimo decoro, prudencia y neuronas para saber que no se puede exhibir en el hemiciclo, en el que en tiempo hasta uno con tricornio anduvo a tiros. Conclusión:vaya forma de tirar el dinero en formación académica inservible. Malas trazas para un partido que alardea de ser el de la ley y el orden. También, en su ánimo exculpatorio, dice Robatto que el otro no encendió el habano. Ni tampoco prendió fuego al parlamento. Porque será habano lo que se lleva, muy ufano, de los dedos a los morros. No creo que alguien con esa formación universitaria tenga la osadía de rebajarse a comprar puros nicaragüenses, tan comunistas como los habanos o más, de mejor calidad, pero de bajo precio. Mañana igual llega con el albornoz o la bata de raso, recién amanecido a mediodía. Y afeitado.