Martínez pone fin al ‘tudanquismo’ con desgana y sin contentar a nadie

Carlos Martínez, en una imagen de archivo.
Con desgana, y mucha torpeza orgánica, el secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, ha cerrado la etapa del ‘tudanquismo’ sacando a Luis Tudanca de la plaza de senador autonómico. Y lo ha acabado haciendo contra su propia intención, que era dejar que siguiera por el camino de los hechos consumados, sin importarle el desafío que suponía para gran parte del partido, incluso pesos pesados del núcleo duro de Martínez. Todo cambió cuando se agitó el avispero el martes y el jefe autonómico del PSOE temió que las desavenencias por su interés en dejar a Tudanca derivaran en una guerra interna. Los cuchillos volvieron a relucir estos días en el PSOE autonómico por primera vez tras los estertores de Tudanca. Ni León ni Valladolid iban a permitir la continuidad de quien maniobró contra sus líderes, Javier Cendón y Óscar Puente, en los tiempos en los que todavía tenía poder. A Cendón intentó desalojarlo de la dirección provincial lanzando al desarrapado Diego Moreno contra él en las primarias. Con la misma miserable inquina que meses antes había laminando a Nuria Rubio quitándole el sueldo de las Cortes por no plegarse a él y traicionar a Cendón. Con Puente tuvo varios encontronazos serios como el de nombrar a la medinense Teresa López, en un ejercicio de claro desafío contra el hoy ministro. Tudanca dejó muchos cadáveres vivos por el camino en los once años que estuvo parasitando la oposición, especialmente los siete últimos, cuando ni aparecía por las Cortes.
Es posible que se puedan hacer peor las cosas de lo que las ha hecho Carlos Martínez en este primer envite serio que ha tenido en el partido. Pero hay que esforzarse muchísimo para hacerlo peor. Al final, con su indecisión y esa forma sibilina de obrar que le ha dado frutos en Soria, ha conseguido dejar descontento a todo el mundo, excepto a Clara Martín, agraciada con la plaza de senadora, pese a haber dilapidado la alcaldía que heredó de Clara Luquero. Inexplicablemente, mientras era anunciado su nombramiento para el Senado, el PSOE segoviano comunicaba que volverá a pujar por la alcaldía. ¿Alguien entiende algo? Es todo improvisación estratégica y táctica en el PSOE de Carlos Martínez.
Nadie, más allá de algún amigo ya alejado o desalojado de la primera línea política, ha vertido una sola lágrima por Tudanca en el PSOE. No esperen homenajes ni nada parecido. Ha tenido mal final. El que él mismo se ha procurado. Probando de la misma medicina que él le administró a su antecesor, Julio Villarrubia.
Es imposible tomar en serio a una oposición que no se toma en serio a sí misma y que da estos espectáculos internos.