Diario de Valladolid

Creado:

Actualizado:

Primer día del mes de julio. Los drones sacan lo peor de su tecnología para matar. Y pensar que los inventamos para copiar el vuelo de pájaro y hacer bonitas fotografías del paisaje. Antes, con avionetas y helicópteros, y cada instantánea a cojón de mico. La vida está llena de contrastes. Y esta, la que nos ha tocado vivir a las tres generaciones que habitamos la misma añada, con más motivo. 1 de julio. Allá en Pamplona celebran la “pre” de San Fermín. Me lo dijo un navarrico sobre el albero de una plaza donde toreaba la solidaridad. El coso raudense reunía la parte más emocional, divertida y festiva del acontecimiento que tenía lugar este fin de semana, el pasado, en Roa. La Red Solidaria Ribera volvió a dar visibilidad a diferentes enfermedades y a concienciarnos sobre la importancia de la investigación. Por eso todo lo recaudado en la cata en la que colaboraron bodegas de la DO Ribera del Duero del entorno y 350 paisanos y paisanas que pagaron la entrada se destina a entidades y colectivos de defensa e investigación. Todo empezó por aquellas dolencias en los niños y niñas, cuando el cáncer tiene aún menos caridad. A lo largo del año muchas veces pagamos por una carrera en la que no corremos, por un dorsal con el que andamos la mañana del domingo, por un billete de lotería en el que nos cuentan que –si hay suerte- se lo lleva el colectivo y es un fin social. Conciertos, charlas, pulseras y camisetas. Todos te dicen que viene bien para ayudar a ese centenar de asociaciones compuesto por familiares y cuidadores. En este caso, fue para la Asociación Fibrosis Quística Castilla y León, CRIS contra el cánccer, ELA España – Asociación Española contra la Leucodistrofia, Cruz Roja, Fundación Vivofácil, Asociación Corea de Huntington Española y ELACYL – Asociación de Esclerosis Lateral Amiotrófica de Castilla y León. Pero el nuevo coso de Roa tuvo la mejor tarde de toros. Porque todos los que saltamos al ruedo coincidimos en señalarle como el primer espada. Se llama Antonio Pérez. Es médico. Es investigador. Dirige el área de Oncología Pediátrica del Hospital Universitario de la Paz. Todo lo que tenía que decir lo demuestra desde hace años destacando entre los investigadores sobre el cáncer y, en especial, en las terapias infantiles. Pero este fin de semana dijo algo que no debemos olvidar: estos gestos solidarios parece que no van a solucionar la gran montaña del problema, pero no es así. Son pequeños impulsos que permiten a veces continuar una investigación y aligerar un proceso a la espera de que algún día la ciencia en España cuente con el debido respaldo político y económico. Qué bien lo hacéis. La cata, un puntazo. Noche de concierto. Solidaria a tope.

tracking