Nuevo mandato
Tras el paso del papa León XIV por Madrid, Barcelona y Canarias, ha vuelto el pulso político a la vida ordinaria de los españoles. Las enganchadas a nivel nacional entre el gobierno y oposición están subiendo de tono cada día que pasa. La negociación de la legislatura en Andalucía se está pergeñando. El personal sanitario en Madrid ha redoblado sus reivindicaciones ante la Ministra de Sanidad que parece desbordada. La Unión Europea acaba de publicar nuevas normas sobre inmigración en territorio europeo que desarbola la proposición del Sumo Pontífice de abrir las puertas a los extranjeros que se encuentran en situación desesperada, posiblemente fruto de las posiciones políticas que se están poniendo de manifiesto en todos los Estados Miembros.
En Castilla y León, después de la investidura de Alfonso Fernández Mañueco como Presidente de la Junta de Castilla y León, sin solución de continuidad, ya se ha nombrado a los que forman parte de su Consejo de Gobierno y que le acompañarán en esta nueva singladura. Hay una integración de perfiles innovadores que se entremezclan con otros que se caracterizan por su veteranía y experiencia. Un equipo trasversal del que dependerán las políticas públicas de la Comunidad Autónoma de Castilla y León durante los próximos cuatro años.
Los castellano-leoneses no somos ni tendemos a la polarización, sino más bien a lo contrario. Somos partidarios de mejorar lo presente sin cambios revolucionarios que impacten en la vida de la gente. Tradición, trabajo, actualización e innovación permanente forman parte esencial del ser de esta tierra cuya riqueza lleva consigo la huida de enfrentamientos que no llevan a ningún sitio. Por eso, este nuevo mandato ha de llevarnos por lugares conocidos y profundizar en el buen hacer los últimos años sin dejar de hacer frente a los retos que se presentan para los agentes sociales, culturales, políticos y económicos de la Comunidad. Temas como la inclusión ordenada en la educación básica y superior de los estudiantes castellanoleoneses en materia de inteligencia artificial, la incorporación paulatina de los extranjeros en la vida laboral y cotidiana de nuestras ciudades, la simplificación administrativa que facilite la interacción de los ciudadanos con la Administración y la inversión en infraestructuras industriales, especialmente en las poblaciones aquejadas por la despoblación para reactivar el desarrollo del medio rural, son algunas de las cuestiones a las que el nuevo ejecutivo deberá abordar más pronto que tarde.