Tierra Adentro
Volver a empezar
Otra vez. Vuelta a empezar. Ahora tenemos que ponerle al día. Saber de qué pie cojea y, ante todo, confiar si se le ven maneras, interés y algo de conocimiento del sector al que debe representar. Pero no a él solo. O a ella. También a sus capitanes, que tendrán que pasar por el mismo cedazo en cada dirección general. Pongamos que hablamos del nuevo gobierno del salmantino. Dicen los que saben de política regional que tampoco ha habido excesivos cambios en el perfil de los elegidos. A un servidor le pillan de cerca las consejerías de Cultura, Turismo y Deporte; de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental y de Medio Ambiente y Energía. Podían hacer más cortas las nomenclaturas. Digo. Aclaremos que mi proximidad tiene que ver con mi relación profesional con los enormes pilares de lo que nos queda: primario, agroalimentario y turismo rural, natural, histórico y cultural. Que es casi como dibujar un cuadro de la Comunidad. Si no fuera porque tenemos la necesidad de mantener al resto de las consejerías, si se pudiera, un suponer, con Agricultura, Cultura y Naturaleza y tomándonoslo en serio y aumentando el trozo de pastel presupuestario, casi podríamos hasta conseguir frenar lo imparable y hacer sostenible lo insostenible. Claro que habrá que correr porque el reloj demográfico sigue sonando y cada día es más veloz el tictac que me recuerda al campanero de mi pueblo cuando anunciaba el toque de nublo y decía, con el badajo sobre el bronce, aquello de “tente nublo, tente tú que Dios puede más que tú”. Algunos creen que con saber el nombre de los consejeros y las consejeras ya está todo y no es así. Ahora hay que saber qué intenciones traen, qué es lo que se van a cargar del anterior, qué van a aportar y, sobre todo, después de que han aceptado la misión que les ha encomendado su partido, su estado de ánimo y su capacidad para encajar con sus interlocutores. Aunque todos son necesarios, para un servidor los contingentes son el tridente de Agricultura, Cultura y Naturaleza. Como dicen mis amigos los portugueses, ¿por qué a la naturaleza la llamamos medio ambiente y no ambiente entero? Tiene uno ya la barba blanca de tantos consejeros, consejeras, directores y directoras generales y generalas y de cambios de aire, de humor y de gustos al portador. Pero sigo pensando que lo que nos jugamos en estas tres consejerías es el futuro de esta tierra. El color, el calor, la vida del medio rural. Y hombre, poco listo hace falta ser para saber que en esta región -arcano inagotable de nueve provincias, El Bierzo, sesenta comarcas con identidad compartida y las nueve lindes que son nuestras por derecho geográfico y de proximidad consanguínea- tenemos el mayor potencial histórico, cultural, natural y agroalimentario del sur de Europa. Suerte y al toro. El de la Vega no, que nos lo han quitado. Bienvenidos.