MENSAJES CRUZADOS
El cuento chino del presidente Sánchez
El presidente del gobierno de España se ha aventurado en otro viaje-provocación a Chica con la enigmática intención de seguir consolidando y potenciando las relaciones con el país asiático. Y aunque la historia parece que comienza bien tiene sus puntos oscuros de auténtica inconcreción, e incluso de preocupación y de sospecha para los millones de españoles que sintiéndonos demócratas no entendemos que nuestro presidente del gobierno tenga tanto interés por solemnizar nuevos vínculos con una de las más férreas dictaduras. Ya que, visto lo visto, el propio Pedro Sánchez debe de tener la intención de que su actual viaje sirva para que España se distancie cada vez más de EEUU, que representa una de las democracias más consolidadas y firmes del planeta. Y por esa razón, entre otras, muchos de nosotros no entendemos los peligrosos juegos políticos que siempre procuran acercarnos mucho más a países como China, donde el dictador Xi Jinping maneja los hilos del mismo modo que los han manejado otros dictadores. Porque España es, en este justo momento, un estado democrático que juega al juego deleznable de priorizar las citas que han venido proponiendo dictaduras como China, Irán, Cuba o Venezuela. Y que, sin embargo, se alejan cada vez más de las democracias consolidadas que tradicionalmente han marcado en el mundo las pautas del auténtico progreso.
La agenda de nuestro presidente en China ya dejó señalado un nuevo abismo insondable que va a ser capaz de propiciar un distanciamiento que, sin duda, seguirá tensionando las relaciones con los Estados Unidos; puesto que en su propuesta, Pedro Sánchez considera que China es una potencia estabilizadora… Así es como se les han dado alas a los dictadores que se sienten cada vez más protagonista en el panorama internacional.
La República Popular de China representa una dictadura que nunca tendrá capacidad ni legitimidad para intermediar y estabilizar los sistemas democráticos que son referentes en el mundo y que han propiciado los mejores núcleos de verdadera libertad.
Los españoles no deseamos más bilateralidad con dictadores que no ofrecen nada de lo que desearíamos que pudieran ofrecer. Pero es cierto que nuestro país pasa por momentos sorprendentemente motivadores para los ministros del actual gobierno, que sintiéndose más cercanos con el mando y ordeno, se han atrevido incluso a atacar con dureza a los jueces que no van a tener más remedio que juzgar a determinadas españolas y españoles que formaron parte del gobierno o que son muy cercanos al poder... Porque creo firmemente que la democracia es equilibrio y que todos los españoles somos iguales ante la ley. Deseo que así sea por siglos de los siglos.