Las entidades locales se resisten aún a la rendición de cuentas al Consejo
La transparencia, esa palabra que tanto se utiliza desde las administraciones y diferentes ámbitos de organismos y entidades de Castilla y León y que, todavía hoy, continúa siendo un lunar que debe corregir. El último de los ejemplos tiene que ver con la rendición de cuenta de las entidades locales de la comunidad al Consejo de Cuentas. Las cifras son elocuentes y dejan ver que ni siquiera el 40% de esas entidades locales de la Comunidad cumplen con esa transparencia, en lo que a rendición de cuentas se refiere.
Esos son los datos, que no se discuten, que se desgranan en el último informe del Consejo de Cuentas, que su presidente mario Amilivia facilitaba durante la Comisión de Economía y Hacienda de las Cortes de Castilla y León, en la que presentaba las cifras del ejercicio 2023 de la administración local de la Comunidad.
Así, de las 1.742 que ya lo han hecho, 735 son ayuntamientos, el 32,7% de todos los consistorios de la Comunidad; y 951, entidades locales menores, el 43,1%. A ellos se suman 54 mancomunidades, que son solo el 19,6%, y apenas dos de las nueve diputaciones provinciales. Claro que en el caso del Consejo Comarcal del Bierzo es aún más desolador, ya que viene sin rendir cuentas desde el año 2018. Estas son las cifras que dejan bien a las claras lo mucho que aún resta por hacer para que las entidades locales se conciencien de la obligación y necesidad de rendir cuentas.
Una obligación que deberían ejercer todos los años, sobre todo los más grandes y con más recursos, que nada tienen que ver con esos pequeños ayuntamientos que no tienen la capacidad suficiente para poder cumplir, por más que quieran hacerlo. Amilivia ponía ayer en valor en las Cortes, precisamente, la importancia de presentar las cuentas y admitía, incluso, que puede entenderse que no lo hagan un año, pero no tres ejercicios de los últimos cinco, como se han dado casos, y otros que ni siquiera lo han hecho ni en los últimos diez ejercicios o en ningún caso.
Resulta evidente que, pese a lo hecho en los últimos años, es mucho lo que aún resta por hacer para que desde las administraciones locales se den as conocer al Consejo de Cuentas sus números, para que éste pueda llevar a cabo su labor de fiscalización. Y es que si algo está claro, a la vista de las cifras, es que son muchas las entidades locales que aún se resisten a la rendición de cuentas al Consejo.