MENSAJES CRUZADOS
Con o sin presupuestos. Qué más da
DE CUALQUIER modo –con o sin ellos– Pedro Sánchez seguirá gobernando este país destartalado y lleno de abismos insondables que se precipitan como témpanos de un invierno mohíno que sigue alejándose de la auténtica realidad. Y, mientras tanto, la recaudación tributaria cada día pesa más en la espalda de los españoles, con cifras que no dejan de crecer y de arruinar empresas y autónomos que habían puesto toda la carne en el asador, para intentar convertirse en emprendedores ilusionados e intrépidos...pero el Estado Español impetuoso y agigantado sigue arruinando, desguazando y desbarajustando ilusiones que convertidas en fracasos reconcomen la esperanza de miles de individuos que no saben qué más hacer para prosperar en esta España acomplejada, que persigue, sobre todo, a quienes pretenden levantar la cabeza.
Es así como se diseña la escena para que los presupuestos prorrogados participen de la eclosión de este sinsentido que nos está acuciando y espoleando sin ningún tipo de consideración.
La política se ha convertido en un manojo de continuas prohibiciones que nos limitan y, sobre todo, que nos coartan para que aprendamos a vivir en esa libertad disecada por los que no creen en la verdadera libertad, porque tampoco creen en la democracia.
Siempre creí que la democracia era esencia de libertad, sustancia de libertad y médula de libertad, pero, visto lo visto, ha quedado mucha piel en la gatera que construyen los gobernantes que pretenden atarlo todo y joderlo todo, para que ninguno de nosotros se salga de los raíles sinuosos que trazan Óscar Puente y compañía. Porque son así los políticos que hablan de igualdad para todos y que dan mítines para hacernos creer que defienden la educación pública, y resulta que para sus hijos eligen la privada y más sofisticada, la que es inalcanzable para la mayoría de los españoles. Otros, que tal bailan, y que apoyan a Maduro hablan de igualdad, de justicia, de ciudadanía y de otras cuantas monsergas, y se compran mansiones impetuosas, palaciegas y lujosísimas en las mejores y más caras urbanizaciones de Madrid. Pero no se ruborizan, porque siguen hablando y hablando para los que ciegamente les jalean y les siguen apoyando sin darse cuenta de que todo lo que dicen es parte de una farsa rentable y productiva.
Los españoles volveremos a quedar sin Presupuestos Generales del Estado un año más ,y sin ellos seguiremos en la brecha de ese trajín gubernamental que nunca hace lo que dice ni dice lo que hace ¿Será para que sepamos, de una vez por todas, que el que manda, manda? ¡Manda cojones!